El Tribunal Supremo señala en su sentencia sobre el caso 'Alfon' que el joven vallecano Alfonso Fernández Ortega llevaba un explosivo que podía haber causado "graves lesiones e incluso la muerte" y que por ello se merecía "una reacción penal contundente". La resolución comunicada este miércoles recoge así el fallo de los magistrados del Alto Tribunal que ratificaba la sentencia de la Audiencia de Madrid que le condenaba a cuatro años de cárcel por tenencia de explosivos.

Contra el recurso de la defensa, el Supremo cree que la prueba acumulada "es manifiesta", que fue descubierto in fraganti y que el relato de tres policías coincide en señalarle como quien portaba una aparato incendiario en una mochila en la última huelga general.

"La muerte de una o varias personas"
La sentencia da por probada la tenencia de una bomba: "El recurrente fue detenido cuando portaba una bolsa grande de plástico en el que escondía un aparato explosivo, con una gran capacidad lesiva, pues contenía un iniciador, dos botellas de gasolina y dos bombonas de gas, así como metralla. La utilización de ese explosivo puede causar, como es evidente, un daño letal, y su confección, al añadirle tornillos metálicos, que funcionan como metralla, pone de relieve que estaba destinado, precisamente, a causar graves lesiones e incluso la muerte de una o varias personas que se encontrasen cerca en el momento de la explosión".

"Reacción penal contundente"
La sentencia, de la que ha sido ponente el magistrado Cándido Conde-Pumpido, señala que "cualquiera que fuese la protesta en la que pretendía participar el recurrente, es claro que sus intenciones no eran pacíficas, por lo que la tenencia de un artefacto explosivo tan peligroso como el ocupado en su poder, justifica una reacción penal contundente".

Sin pruebas de animadversión
La resolución también que "no existe indicio alguno" de la "animadversión policial" que alegó Alfon en todo momento y que el informe policial que le consideraban violento y peligroso por sus antecedentes fue elaborado por otros policías distintos de los que le señalan como dueño del explosivo.

Intento de delación
En el juicio, Alfon denunció que la Policía amenazó con acusarle de tenencia de explosivos si no señalaba en fotografías a miembros de los bukaneros, una de las peñas del Club deportivo Rayo Vallecano, u otros jóvenes de grupos antifascistas. Alfon señaló que el día de la huelga iba a casa de un familiar para luego acudir a un piquete informativo pacífico, cuando la policía le dio el alto a él y sus acompañantes, y les enseñaron la bolsa, que asegura que nadie llevaba, cuando fueron detenidos.

Cadena de custodia
La defensa de Alfon señaló varias veces durante el proceso que la cadena de custodia del artefacto se había roto. "Esta Sala ha declarado que los eventuales defectos en la cadena de custodia no afectan propiamente a la validez de la prueba sino a su fiabilidad", señala la sentencia.