El negocio es redondo. La empresa agraciada con la concesión de la construcción del nuevo hospital de Toledo obtendrá un beneficio neto de 462 millones de euros, gracias a la decisión de la presidenta de Castilla-La Mancha de entregar a la iniciativa privada la ejecución de esta infraestructura, que tras permanecer paralizada durante los tres años que lleva María Dolores Cospeal al frente del Ejecutivo castellano-manchego se reinician ahora las obras con un sobrecoste de 559 millones de euros, cantidad resultante de la explotación del centro sanitario durante los próximos 30 años, según los cálculos realizados por el Grupo Socialista en las Cortes autonómicas.

El Ministerio de Hacienda tiene la palabra
Ante tamaña barbaridad, los socialistas han presentado en la mañana del martes un recurso ante el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contraactuales del Ministerio de Hacienda contra el pliego de condiciones que privatiza el nuevo hospital de Toledo (ver recurso), según anunciaba a ELPLURAL.COM el portavoz de Sanidad, Fernando Mora, con quien han compartido firma otros parlamentarios en lo que se considera el primer paso para intentar anular el proceso privatizador que quiere llevar a cabo el Gobierno de Cospedal. “No descartamos recursos posteriores como la presentación de un contencioso administrativo ante los tribunales superiores”, concreta Mora.

Vulneración de leyes españolas y comunitarias
Y es que a los socialistas no les ha quedado otro remedio que iniciar este proceso administrativo, más tarde judicial, ante la negativa de Cospedal a debatir sobre el modelo que debe regir la gestión del nuevo hospital. En este sentido, Fernado Mora justificaba la presentación de este primer recurso porque el pliego de condiciones está plagado de irregularidades, vulnerando diferentes leyes españolas y comunitarias y varios principios legales. “La cantidad de irregularidades es tremenda pero lo más importante es que la construcción de este hospital va a ser un auténtico negocio para la empresa que resulte adjudicataria y un mal negocio para los enfermos, sanitarios y contribuyentes castellano-manchegos”, sentencia.

Una rentabilidad del 14 por ciento
Una tarta de la que están pendientes las principales constructoras del país, ya que, según el parlamentario el PSOE, la rentabilidad media que se contempla para la empresa concesionaria en el propio pliego de condiciones es de entre el 12 y el 14 por ciento. “Algo disparatado”, añade Mora, “pregunten a cualquier persona que rentabilidad les ofrece cualquier banco por sus ahorros”. Y no es que lo diga el parlamentario socialista. No, según los propios documentos del Gobierno de Cospedal con esta “colaboración pública-privada” se trata ante todo de garantizar “la retribución de los accionistas de la sociedad concesionaria”, dice el Estudio Económico-Financiero donde queda claro que el Ejecutivo del PP tendrá que pagar “cada año desde 2015 hasta 2040 una media de 72 millones de euros a la mencionada empresa (ver tabla comparativa).

Fundamentos del recurso
Si al negocio financiero y económico le añadimos las supuestas irregularidades recogidas en los 23 folios que abarca el recurso de los socialistas, entonces no es de extrañar que Mora crea que la privatización afectará al equilibrio presupuestario de la región, con un ajuste negativo para los ciudadanos, “ya que se van a gastar en darle a una empresa privada lo que no se van a gastar en darles servicios a los usuarios”, subraya.

Vulnera el principio de competencia
Por otra parte, asegura que se vulnera el principio de libre competencia en varios aspectos: primero porque la concesión se realiza a una sola empresa de todos los servicios no sanitarios por un periodo de 30 años cuando las concesiones, dependiendo del servicio que se preste, varían entre 4, 6 o un máximo de 10 años con prórrogas. Y en segundo lugar porque la explotación de todos los servicios que puedan suponer lucro (aparcamientos, instalación de televisiones, teléfonos, seguridad, tiendas, etc.) se adjudica a una sola empresa, “no dando pie a la entrada de otras empresas”, finaliza diciendo.

Concesiones en otros hospitales
Así es, ya que la empresa concesionaria hará su agosto particular puesto que sólo tendrá que aportar 73 millones de euros. A cambio, además de un beneficio del 19 por ciento en la ejecución de la obra, se hará con el millonario negocio de limpieza, lavandería, cafetería, tv, telefonía, alimentación...de la totalidad de los cuatro hospitales capitalinos integrados en el Complejo Hospitalario Universitario de Toledo, según la documentación que obra en poder de este periódico (ver cuadro de servicios). Servicios que podrá subcontratar o explotarlos directamente durante largos 30 años. Pocas empresas en nuestro país dirían no a este chollo que Cospedal, si no lo remedia los recursos, pretende otorgar todavía no se sabe muy bien a quién o quiénes.