Apenas 24 horas después de que VOX colgase el cartel de no hay billetes en Vistalegre, reuniendo a más de 9.000 simpatizantes en su mayor muestra de fuerza desde que el partido se fundó en 2014, Rafael L. Bardají, no ocultaba su alegría: “Lo ocurrido cobra una importancia y dimensión singular (…) es la expresión de que la cobardía y la pasividad se han acabado”.

Su opinión es especialmente relevante. Desde hace meses, Bardají se ha convertido en uno de los principales asesores de Santiago Abascal. Por muchos considerado como el nuevo ‘gurú’ de Vox, fuentes cercanas al partido aseguran que es uno de los principales responsables de que la formación de extrema derecha haya conseguido acabar marcando la agenda de sus rivales políticos.

Rafael Bardaji, miembro de VOX

El Darth Vader de VOX

Todo ello en un tiempo récord. Y es que no fue hasta el pasado mes de marzo cuando Bardají abandonaba el PP y fichaba por VOX. Acto seguido, se incorporaba al Comité Ejecutivo Nacional del partido emergente al que ya todas las encuestas sitúan con representantes en el Congreso de los Diputados. En sociedad le presentaron entonces como el Darth Vader del partido, no solo por pasarse al lado oscuro, si no haciendo referencia también a su foto de perfil de Twitter, en la que aparece el personaje de ficción de La guerra de las galaxias.

 “El PP ya no defiende en lo que yo creo, en lo que creía y en por lo que fue fundado. VOX ha defendido lo que tiene que defender: una España libre del yugo de las autonomías. Estoy convencido que VOX es la alternativa para España”, dijo el asesor del PP convirtiéndose en el último aznarista que también acabó traicionando a Mariano Rajoy. 

 

 

Un aznarista en estado puro 

Bardají no era un cualquiera en Génova 13. Licenciado en Sociología y Ciencias Políticas por la Universidad Complutense, fue asesor ejecutivo del ministro de Defensa entre 1996 y 2002, durante los dos gobiernos de José María Aznar y director de política internacional de la Fundación FAES entre 2004 y 2016.

Sin duda, Bardají formaba parte de la ‘guardia de corps ideológica’ del antiguo Partido Popular. Bajo el paraguas de GEES, se convirtió en uno de los nombres más conocidos del núcleo ‘aznarista’. Tanto es así que en las hemerotecas figuran sus textos defendiendo, por ejemplo, la invasión de Irak. Y es que en alguno de sus viajes de entonces a Washington -concretamente con destino a la Casa Blanca-, Aznar estuvo acompañado por este sociólogo. Por ejemplo, el 10 de noviembre de 2004, ambos acudieron de nuevo a la residencia oficial del presidente norteamericano y le felicitaron por su reelección.

En la actualidad, Bardají sigue muy próximo al Partido Republicano, habiéndose convertido en una de las pocas voces que desde España defendió sin dobleces y desde un primer momento la candidatura del multimillonario estadounidense Donald Trump. Una defensa que no ha sido de las más polémicas que el sociólogo ha realizado a lo largo de su carrera profesional. Bardají ha llegado a justificar a Gadafi o expresar su ‘amor’ hacía Chuck Norris.

“Chuck Norris es un actor. Y como todo actor, también un activista político. Sólo que de signo contrario a lo que impera en Hollywood y en los premios Goya. Y es que Chuck Norris no es de izquierdas, ni progre. Es un auténtico conservador, y con este libro nos deja claro qué haría si él fuera presidente”, afirmó del polémico actor en un artículo titulado “Chuck Norris: patriotismo pata negra”.