Álvaro Pérez, el hombre de la Gürtel en Valencia, conocido como ‘El Bigotes’, está preparando un libro sobre “El arte de regalar”. No es una broma. Según ha adelantado El Mundo, ha contactado ya con alguna editorial para ofrecer su manual para seguir sacando tajada de ese arte suyo para conquistar con obsequios que tan buen resultado le dio cuando dirigía Orange Market, la filial de la Gürtel en el reino de Camps.

Las llamadas de Pérez a la casa de Camps
En la memoria de muchos permanecen aún aquellas conversaciones, en torno a los regalos, de El Bigotes con la esposa del entonces presidente de la Generalitat, Francisco Camps, por los espléndidos obsequios para la familia por parte del representante de la Gürtel, en contraprestación por el estatus de ser uno de los principales adjudicatarios del Consell y del partido en Valencia.

“No te puedes imaginar la expectación que hay...", le decía Isabel Bas a Álvaro Pérez, el 5 de enero de 2009, víspera de Reyes. "El regalo de tu hija lo he diseñado yo, lo he hecho para gente que quiero mucho", le respondía El Bigotes.

"La caja tiene una pinta..."
“Ha llegado a mediodía, y entonces los niños querían abrirlo, y no, que no estaba Paco, y entonces me he venido aquí y cuando ha llegado Paco, están como locos", le contaba Isabel Bas. - "No, no. Esta noche, esta noche es lo bonito", le apuntaba Pérez. "Hay un ambiente y claro...La caja tiene una pinta...", insistía la mujer de Paco (Camps). “Ya me conoces”, apostillaba un humilde Pérez. Claro que aquellas llamadas cambiaron de tono, e Isabel dejó de demostrar júbilo y agradecimiento para suplicar entre lágrimas que aquellos regalos no sepultaran la carrera política de su marido.

El Bigotes se metió en el bolsillo a todos, también a Botella
Álvaro Pérez se metió en el bolsillo a Camps (lo evidenció en su ya célebre frase ‘te quiero un huevo’), a su mujer Isabel, y a muchos altos cargos del PP, entre ellos la actual alcaldesa de Madrid, Ana Botella, para quien encargó un ramo de flores rojas por 144,24 euros que debía ser entregado en La Moncloa la víspera del 26 de julio de 2002 a la esposa del entonces presidente Aznar por su onomástica. La documentación de la Gürtel requisada por la Policía en una nave de Alcorcón da cuenta de ello.

Lo que podrá contar El Bigotes en su libro
El Bigotes sabe mucho de viajes, safaris, relojes de lujo, puros habanos, noches en hoteles de lujo, carteras, bolsos, gemelos, flores, pañuelos, aparte de espléndidas comisiones. La trama tenía un listado de 400 nombres entre clientes (entre estos cargos políticos y secretarias y administrativos en administraciones claves), empleados y amigos a los que se les obsequiaba en fechas señaladas. Algunos de esos políticos ocupan hoy incluso cartera en algunos ministerios, como es el caso de la ministra de Sanidad, Ana Mato.

La trama manejó millones en B durante años
Uno de los informes entregados por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) al juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz, conocido recientemente, ofrece detalles de algunos de regalos de la Gürtel a cargos populares, como el alojamiento, en habitación doble, para Camps en un hotel en Madrid; botellas de vinos por 468 euros para el exconsejero de Génova Álvaro Lapuerta; una caja de habanos de 450 euros para el exgerente Bárcenas. La investigación desveló que la trama que dirigía Francisco Correa, y de la que era miembro destacado Álvaro Pérez, llegó a manejar 25 millones de euros en B entre 1996 y 2009. Es fácil deducir que de ahí saldrían muchos de los regalos.