La imputación de José Luis Rodríguez Zapatero ha abierto una crisis en Moncloa que deja en el aire cómo va a terminar la legislatura de Pedro Sánchez. Hasta ahora, los socios de investidura se habían mantenido más o menos firmes a pesar de los casos judiciales que rodeaban al Gobierno. Sin embargo, los indicios que presenta la investigación de la Audiencia Nacional al expresidente socialista por su papel en una trama de tráfico de influencias han sacudido la ya de por sí complicada aritmética que sostiene al Ejecutivo.
El tono ha cambiado en todos los socios, pero especialmente entre los más de derechas, a los que acecha el Partido Popular con el escenario de una moción de censura sobre la mesa. Vox lo exige desde el pasado martes, cuando se conoció la imputación de Zapatero, pero en Génova son cautos y esperan que sean los socios los que aprieten el botón. El tono de los de Alberto Núñez Feijóo hacia ellos no es, precisamente, el más conciliador, con su secretario general, Miguel Tellado, acusándoles de estar "tan podridas como el Gobierno" por sostenerlo a pesar de los casos judiciales.
De esta manera, el PP deja aparcada, de momento, una moción de censura para la que no les dan los números. Los 171 escaños que suman junto a Vox y Unión del Pueblo Navarro, hacen que Feijóo necesite que o Junts o el PNV se caiga de la red del Gobierno para sumar más de 176 para ser presidente. En las cuentas se quiere meter también Coalición Canaria, el partido nacionalista del archipiélago, que tiene un escaño que, en estas condiciones, puede ser clave.
La resaca de la semana más dura para Moncloa ha dejado varios pasos de los partidos nacionalistas en ese sentido, que se han terminado de matizar este lunes. Tanto ellos como los de izquierdas están pendientes de lo que se descubra en el sumario del caso Zapatero, en el que se conocerá el alcance de los informes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional, y cuya publicación se espera este martes. Otra fecha clave es el próximo martes, 2 de junio, cuando el expresidente está llamado a declarar como imputado en la Audiencia Nacional.
El PNV matiza su ruptura definitiva
Los canarios no esperan a una moción de censura y enfocan el tiro hacia una cuestión de confianza presentada por el propio Gobierno. Por su parte, el PNV dio por amortizado a Sánchez el domingo, con su presidente, Aitor Esteban, exigiendo elecciones anticipadas.Los jeltzale han evidenciado que el caso Zapatero termina de decantar una balanza que ya venía cayendo del lado de la ruptura en los últimos meses, aunque horas después han matizado este paso con un jarro de agua fría al PP. Su portavoz en el Parlamento vasco, Joseba Díez Antxustegi, ha aclarado que "no apoyar" a Sánchez, a quien sitúa en "una situación muy dificil", no implica que vayan a llevar a la derecha nacional a la Moncloa.
"Una cosa es ser muy crítico con Pedro Sánchez", ha dicho, "pero otra muy diferente es hablar de una moción de censura e inventarse o incentivar otras hipótesis". El portavoz vasco ha sido claro: "Eso no va a ocurrir. Nosotros hemos dicho una y otra vez que no estar con Sánchez no significa de ninguna manera que vayamos a apoyar a Feijóo".
Sin embargo, desde el PNV son más críticos que nunca con el presidente, al que reprochan que "ha ido perdiendo poco a poco la confianza de los partidos" que apoyaron la investidura. "Si pierdes la confianza de todos, quizás deberías preguntarte por qué te está pasando eso", lamenta. Sus palabras llegan justo un día después de que su líder, Aitor Esteban, hiciera saltar por los aires su apoyo a Sánchez y trajera el final de la legislatura a este año, y no a 2027, cuando está previsto.
"Sería irresponsable seguir más allá de 2026", dijo el presidente del Euzkadi Buru Batzar, el órgano ejecutivo del PNV. Esteban mostró este domingo su preocupación por un Gobierno "sin rumbo, sin presupuestos, sin una mayoría estable", con el que la imputación de Zapatero ha sido el colofón a unos meses de alejamiento. Los jeltzale se abstuvieron en la votación del decreto de la prórroga de los alquileres, mostrándose muy críticos con la forma de legislar del Ejecutivo y sus promesas incumplidas, tras lo que se alejaron todavía más del PSOE tras el polémico montaje de Aitor Esteban hecho con inteligencia artificial.
Junts, la única opción del PP
El problema para los vascos es el mismo que para Junts. Su hartazgo con Sánchez no quita que apoyar al PP suponga subirse a un barco en el que está Vox, que apuesta por la ilegalización de los partidos nacionalistas. Es por ello por lo que la opción de una moción de censura instrumental, que sirva unicamente para quitar a un presidente al que no apoyan, está descartada por el momento.
Del mismo modo que los socios de izquierdas, su línea roja sigue estando en que se demuestre que el Gobierno tiene responsabilidades en las operaciones que, presuntamente, facilitó la trama criminal en la que el juez Calama sitúa a Zapatero; o que en casos como este o los de José Luis Ábalos, Koldo García o Santos Cerdán terminen aflorando pruebas de una financiación irregular del PSOE. De momento, ninguna de las dos cosas está cerca de confirmarse, pues los indicios sobre una caja B se han disipado en los casos que ya se están juzgando, y la instrucción del juicio al expresidente está aún en una fase muy preliminar.
En cualquier caso, la negativa del PNV deja a Junts como única opción del PP. Desde el socio más dificil de mantener para Moncloa estudian una moción de censura pactada con el PNV, según publican varios medios. Su objetivo final de la legislatura es conseguir la amnistía para Carles Puigdemont, tras lo que la darían por finalizada.
Cabe destacar que los neoconvergentes yapiden elecciones anticipadas desde hace meses, mucho antes de conocerse la imputación de Zapatero. Después de anunciar su ruptura con el Gobierno en octubre, los catalanes sí que han votado a favor de algunos decretos, pero el tono general es el de dar la legislatura por terminada.
Coalición Canaria abre la veda de la cuestión de confianza
Este lunes se han terminado de plantear las distintas vías que tendría la legislatura para terminar prematuramente. Coalición Canaria, que apoyó la investidura de Sánchez en 2023 pero que también se ha mantenido como uno de los socios más criticos, ha escenificado una ruptura total con el Gobierno a raíz de la imputación de Zapatero. Su diputada en el Congreso, Cristina Valido, ha asegurado que no se siente "obligada a votar con el Partido Socialista", y también sitúa el final antes de 2027.
"La cuestión de confianza está perfectamente estipulada y está para cuestiones como esta, para cuando el Gobierno no tiene los apoyos necesarios". La diputada abre la puerta a un escenario en el que sería el propio Sánchez el que se sometería a una votación en la que necesitaría mayoría simple en el Congreso de los Diputados, es decir, más síes que noes, para reafirmar su legitimidad. Si no llega a este requisito, Valido asegura que el presidente "tiene que convocar elecciones", algo que está recogido en el artículo 114 de la Constitución Española, que establece que "si el Congreso niega su confianza al Gobierno, éste presentará su dimisión al Rey". Las fuentes del PNV consultadas se remiten a lo dicho por Esteban el domingo, por lo que descartan pedir una cuestión de confianza. Junts, de momento, guarda silencio.
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