La presidenta del PSOE, Cristina Narbona, ha rechazado este miércoles cualquier conocimiento sobre la presunta red investigada en el denominado caso Leire y ha defendido que, cuando la exmilitante socialista Leire Díez le trasladó que disponía de determinada información, optó por derivar el asunto al entonces secretario de Organización del partido, Santos Cerdán, al considerar que era el responsable competente para gestionarlo.

Durante su comparecencia en la comisión de investigación del Senado sobre el denominado caso Koldo, Narbona explicó que nunca interpretó aquellos mensajes como una referencia a actuaciones irregulares o a maniobras dirigidas a interferir en procedimientos judiciales. 

Según afirmó, entendió que Díez aludía únicamente a datos o hechos que todavía no habían trascendido públicamente, sin relacionarlos con los hechos que actualmente forman parte de la investigación judicial.

La dirigente socialista reconoció haber mantenido contacto con Leire Díez desde 2017, aunque circunscribió esa relación al ámbito estrictamente profesional. En este sentido, rechazó que existiera entre ambas una amistad personal y negó igualmente haber desempeñado el papel de "madrina" política de la exmilitante.

Asimismo, aseguró desconocer las supuestas reuniones que Leire Díez habría mantenido en la sede federal del PSOE, en la calle Ferraz, con Santos Cerdán para, presuntamente, articular una estrategia destinada a influir en distintas investigaciones judiciales que afectaban al partido o al Gobierno. 

Narbona añadió que el entonces secretario de Organización tampoco le comunicó haber trasladado información relacionada con estos hechos al presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez.

Diferencia entre los casos de Ábalos y Zapatero

Durante su intervención, la presidenta del PSOE también fue preguntada por el distinto tratamiento político que la formación ha dado a las investigaciones que afectan al exministro José Luis Ábalos y al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.

Narbona defendió que ambas situaciones responden a contextos diferentes y sostuvo que, aunque la presunción de inocencia debe aplicarse por igual a cualquier persona investigada, cada procedimiento requiere una valoración individualizada. 

En ese sentido, subrayó que la trayectoria institucional y política de Zapatero justifica, a su juicio, el respeto con el que el partido aborda su situación, insistiendo en que la garantía de la presunción de inocencia "vale para todos", si bien consideró necesario contextualizar cada caso atendiendo a las circunstancias y a la persona afectada.

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