Muchos periodistas especulan abiertamente con que detrás de la vuelta a la primera línea mediática del del turbio ático de Ignacio González se encuentra la guerra interna del PP por las candidaturas de cara a las elecciones de mayo. La tibieza del PP a la hora de arropar al todavía presidente de la Comunidad de Madrid no parecen dar a éste muchas esperanzas, que en cualquier caso al atacar a la Policía ha demostrado fidelidad al partido porque se trata de una estrategia clásica en sus filas con la que echar balones fuera cuando las cosas se ponen feas. González tiene a su favor que su secretaria general en el PP nacional, María Dolores de Cospedal, es la que más la ha puesto en práctica y ahí sigue en su cargo, pero otros como Cascos que también apostaron por esa vía se les acabó dando la espalda.

Para Cospedal la Gürtel era fruto de un "Estado policial"
De hecho las acusaciones de González se quedan prácticamente en nada en comparación con lo que hizo Cospedal en 2009 cuando desde un chiringuito de playa grabó y envió un vídeo a los medios acusando al Gobierno de perseguir al PP en lugar de a ETA. Era su respuesta al caso Gürtel de corrupción en su partido, en aquellos tiempos en los que se cerraban filas con Luis Bárcenas y con otros acusados en ese caso. La popular denunció la existencia de un "Estado policial" en el que el Gobierno de Zapatero utilizaba "las instituciones, a la Fiscalía General, a la policía judicial, a los servicios del Ministerio del Interior y al Centro Nacional de Inteligencia" para perseguirles, "poniendo en grave riesgo a la democracia".

Bárcenas y su pelea con el jefe de la Policía judicial
El propio Luis Bárcenas al que el PP defendía se encargó de filtrar -él o alguien de su entorno- con pelos y señales un desencuentro en un restaurante con el jefe de la policía judicial, al que culpaba de sus males y al que advirtió de que conocía muchos detalles de su vida familiar. Lo contó en su día la revista Época de Intereconomía y en otras ocasiones Raúl del Pozo o Interviú también han contado cómo el extesorero del PP culpaba a "las fiscales socialistas" de que le encarcelaran.

Cascos y la "camarilla" con el visto bueno de Cospedal
El exvicepresidente y exministro Francisco Álvarez-Cascos también acusó en 2010 a los agentes que investigaban el caso Gürtel de formar "una camarilla de la Policía Judicial dedicada a preconstituir pruebas" contra él. A pesar de la gravedad de las acusaciones Cascos encontró el respaldo de Cospedal, como no podía ser de otra manera pues había sido ella la que había abierto la senda del victimismo y las teorías conspirativas. Cuando fue citado por el juez Cascos, que ya estaba fuera del PP porque no habían avalado su candidatura en Asturias, no quiso concretar sus acusaciones a los policías.

Esta vez la secretaria general calla
El último en abonarse a las persecuciones, esta vez al PP de Murcia, ha sido otro clásico del PP, el diputado Vicente Martínez-Pujalte. Lo que sorprende pues esta vez no es tanto la estrategia de González de cargar contra la Policía sino que Cospedal, que hasta hace nada le arropaba en actos públicos y a la que tanto le gustan estos charcos conspirativos, tardara en salir a respaldarle, aunque acabó haciéndolo el miércoles por la mañana en el programa Espejo Público. Aunque a la vista de cómo acabaron Bárcenas o Cascos a pesar del respaldo inicial tampoco se sabe si las palmadas de Cospedal son buenas o malas para él.