En la madrugada del jueves al viernes, Ciudadanos, como el resto de partidos, arrancó su campaña electoral. Albert Rivera estuvo en Madrid junto con sus candidatos al Ayuntamiento y a la Comunidad de Madrid, Begoña Villacís e Ignacio Aguado. Un acto en el que la formación naranja ha colocado un nuevo veto. Esta vez ha sido Pepu Hernández el elegido.

Así lo anunció Begoña Villacís en la noche de la tradicional pegada de carteles. Aprovechó la candidata de Ciudadanos a la Alcaldía para hablar de pactos postelectorales. Todo ello tras la publicación de un CIS que no dejó buen sabro de boca a la formación naranja. El partido de Rivera no crece lo suficiente como para liderar una alternativa de Gobierno en el Consistorio.

Donde dije digo…

Villacís anunció, así, el veto al PSOE de Pepu Hernández tras varios meses desmarcada de la cerrazón instaurada en la dirección nacional para el 28A y su particular “no es no” a Pedro Sánchez. La candidata naranja cerró la puerta a un posible pacto con su homólogo socialista para formar un gobierno.

Durante un largo periodo de tiempo en el que Rivera hablaba de cordones sanitarios a Pedro Sánchez, Begoña Villacís escogía una senda bien distinta, buscando el consenso con todas las fuerzas, salvo con Manuela Carmena. La propia candidata a alcaldesa incluso sopesaba pactos electorales con el PSOE si ambas formaciones sumaban. 

De hecho, el pasado día 5 de mayo, la portavoz naranja en el Ayuntamiento declaraba que en Madrid “no ha habido un golpe a la democracia”, por lo que lo cambiaba “absolutamente todo”. 

‘Auto veto’ socialista

Pero la situación ha vuelto a cambiar y Ciudadanos vuelve a desplegar el cordón sanitario contra el PSOE. Esta vez, el motivo por el que Villacís ha impuesto este veto a Pepu Hernández se vincula con una “política subalterna” con la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena.

Considera que ha sido el propio Hernández el que ha provocado esta situación. “El PSOE se ha vetado sólo” al mantener una relación buena con Manuela Carmena y abrir puertas a futuros pactos con la única formación con la que Villacís prometía no negociar.