“La decisión del equipo de Gobierno que hoy dirige el Ayuntamiento de Valencia puede ser el inicio de una reparación justa para unos hijos muy ancianos cuyo coraje y esfuerzo han hecho posible que hoy puedan por fin recuperar los restos de su padre. Hay que reconocer también la tenacidad y la labor profesional de Matías Alonso y los miembros del Grupo para la Recuperación de la Memoria Histórica de Valencia que coordina”. Así lo ha manifestado a ELPLURAL.COM el juez Baltasar Garzón ante el anuncio del Consistorio de que exhumará por fin los restos de Teófilo Alcorisa.

“Es sin duda el anuncio de un tiempo nuevo para la Memoria Histórica”, añadió el jurista y director del despacho de abogados ILOCAD que presentó en su día un recurso de reposición en nombre de los hermanos Alcorisa a quienes este despacho representa pro bono. Este recurso es el que ha sido estimado por el Ayuntamiento. Ahora, se trata de que la ejecución del acuerdo se lleve a cabo lo antes posible pues el hijo de Teófilo, Pedro, de 94 años, se encuentra enfermo.

Gracias a la sensibilidad municipal
En una nota de prensa hecha pública hoy, ILOCAD refiere que “gracias a la sensibilidad del Equipo de Gobierno que hoy dirige el Consistorio valenciano, los restos de Teófilo Alcorisa podrán ser recuperados de la fosa en que se encuentran y entregados a su familia para que por fin descansen en paz. Han pasado 68 años desde que se produjo la desaparición forzada de esta persona a quien sacaron de su casa para interrogarle por el paradero de su hijo en 1947”.

La familia no tendrá que pagar
“En su resolución  el Ayuntamiento ratifica el planteamiento de ILOCAD habilitando una partida presupuestaria de 34.000 euros para la exhumación e instando la participación del Instituto de Medicina Legal como señala en los fundamentos jurídicos de la resolución cuando dice que 'se atiende el recurso de reposición en lo que concierne a la correspondiente habilitación presupuestaria (…)'.

Frente a lo que hizo Rita
El recurso se presentó contra el Acuerdo de Junta de Gobierno local de fecha 24 de abril de 2015, y ahora el nuevo Consistorio ha acordado  la anulación de la resolución recurrida que señalaba la ejecución subsidiaria de las labores de exhumación por la contrata municipal, cargando los gastos a  la familia, cerca de 45.000 euros, una cantidad que los hermanos Alcorisa, ya ancianos, veían imposible abordar.

Le llevarán a Burjassot
La resolución ahora aprobada, resalta la nota, “ratifica la autorización exhumatoria de los restos cadavéricos de D. Teófilo Alcorisa Monleón, y en su caso, entrega de los mismos a Dª Pilar Alcorisa Peinado, para su posterior traslado al Cementerio de Burjassot”.

Nuevo tiempo para la Memoria Histórica
“Tras largos años de lucha contra la burocracia municipal y de negativas y obstáculos por parte del Ayuntamiento mientras ha sido presidido por Rita Barberá, esta resolución del nuevo equipo municipal devuelve la esperanza a la familia, supone un ejemplo a seguir y anuncia un tiempo nuevo para la Memoria Histórica de lo que no podemos por menos que congratularnos”, concluyen.



Se lo llevaron
El 14 de abril de 1947, cuando era una niña de apenas seis años Pilar Alcorisa vio con horror como la guardia civil llegó a su hogar en Higueruelas, una aldea de Santa Cruz de Moya, en Cuenca, buscando a su hermano Pedro de 26 años entonces, 94 ahora. Pedro pertenecía a la  Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón. Al no encontrarle, se llevaron a su padre, Teófilo Alcorisa, al cuartelillo.

Al calabozo de Arrancapinos
Después le trasladaron a Valencia a un cuartel, “al calabozo de Arrancapinos”. Para explicar su muerte, dijeron a la familia que se había ahorcado con los cordones de los zapatos. Teófilo Alcorisa llevaba el calzado habitual de los labriegos, albarcas, sin cordones. En la documentación conseguida por la familia la muerte de Teófilo Alcorisa, se define por “asfixia”.

Muchos asfixiados aquel día
Curiosamente muchos de los fallecidos que figuran en esas páginas murieron por lo mismo. Lo enterraron el 24 de abril. En un trozo de tierra, cerca del nicho de Blasco Ibáñez. Según los papeles, Teófilo Alcorisa debe estar debajo del todo con tres cuerpos por encima.

Buscando al padre
En el año 2006, gracias al entonces concejal socialista Matías Alonso, del Ayuntamiento de Valencia, los hijos consiguieron averiguar que su padre se encontraba en el cementerio civil de la ciudad,  y con  el GRMHV comenzaron el periplo de documentación, papeleo y solicitudes que marca la Ley de Memoria Histórica.

Subvención perdida
Tras la entrega de la documentación, en diciembre de 2009 consiguieron una subvención para los trabajos del equipo forense y de paleontólogos que deben trabajar en la exhumación. Pero en diciembre de 2011, los servicios municipales ya con la popular Rita Barberá como alcaldesa les hicieron entregar una nueva documentación. Así se hizo. Pero no hubo respuesta del Ayuntamiento. Hubo que devolver la subvención.

Interviene la  ONU
El caso Alcorisa llegó  al Grupo de Desapariciones Forzadas de la ONU en septiembre de 2013.  El Grupo hizo llegar una petición al Gobierno para que interviniera directamente. Sin éxito. El despacho de abogados de Garzón,  emprendió entonces la vía penal.

Condiciones imposibles
Tras la apertura de diligencias por parte del Juzgado de Instrucción, el equipo municipal aún dirigido por Rita Barberá cambió de actitud pero imponiendo condiciones a la familia, como orientar el proyecto a la visión arqueológica o abonar 45.000 euros para llevar a cabo la exhumación.

Recursos rechazados
Se presentaron entonces  varios recursos que fueron  contestados negativamente por el Ayuntamiento del mismo modo que se hizo caso omiso a  la recomendación del Sindic de Greuges a favor de la familia.

El nuevo Ayuntamiento reacciona
Por fin, tras las elecciones municipales y la constitución de un nuevo Consistorio, el 24 de julio de 2015, la Junta de Gobierno del Ayuntamiento acordó iniciar el Procedimiento para la Exhumación de Teófilo Alcorisa “según el acuerdo plenario de febrero de 2014”, asumiendo los gastos de la exhumación. La pesadilla parece que puede terminar.