El Papa Francisco también recurre al término "casta" al referirse a todo aquello de lo que espera que sus cardenales se alejen en su cometido diario. En su homilía de este domingo, dirigida a los nuevos 20 cardenales, ordenados el sábado,  Bergoglio les pidió  que "no se aíslen en una casta”, olvidados del "sufrimiento del mundo" y los "marginados".

Jesús no tiene miedo al escándalo
"Jesús no tiene miedo al escándalo, no tiene miedo a las personas obtusas que se escandalizan de cualquier apertura, de cualquier paso que no entre en sus esquemas mentales o espirituales, de cualquier caricia o ternura que no corresponda a su forma de pensar y a su pureza ritualista”, afirmó el Papa, en su mensaje aperturista.

“Nos encontramos en la encrucijada de estas dos lógicas: la de los doctores de la ley, o sea, alejarse del peligro apartándose de la persona contagiada, y la lógica de Dios que, con su misericordia, abraza y acoge reintegrando y transfigurando el mal en bien, la condena en salvación y la exclusión en anuncio”, continuó el Papa en su homilía.

Una Iglesia integradora
Francisco recordó que “el camino de la Iglesia, desde el concilio de Jerusalén en adelante, es siempre el camino de Jesús, de la misericordia y de la integración. Esto no quiere decir menospreciar los peligros o hacer entrar a los lobos en el rebaño, sino acoger al hijo pródigo arrepentido, sanar con determinación y valor las heridas del pecado, actuar decididamente y no quedarse mirando de forma pasiva el sufrimiento del mundo". El Papa llamó a sus cardenales a "no condenar a nadie para siempre" porque ese, según dijo, "no es el camino de la Iglesia".