El Comité Nacional de Derechos y Garantías del Partido Popular acordó este sábado la suspensión cautelar de militancia de Alfonso Rus, presidente de la Diputación de Valencia, tras la filtraciones de las conversaciones grabadas por el exgerente de la empresa Imelsa Marcos Benavent, quien era mano derecha de Rus, que implican al político en el cobro de comisiones.

Rus fue grabado contando billetes en un coche en abril de 2006 tras una comida en la que habrían recibido el dinero de un constructor por unos "pisos de renta libre", a través de un concurso de viviendas de protección oficial amañado.  En otra de las grabaciones el expresidente de Imelsa le dice a Rus que tiene dos personas para presentarse al concurso."Este va a presentarse a VPO, éste y otro, tengo dos". Rus le contesta: "Pero eso es complicado, tenemos que verlo porque...". "Tú tienes que sacar a concurso el solar", le indica Benavent. "Sí, pero queríamos sacarlo (...) y lo que sobrara... para que no nos maten. Es que si no...", advierte Rus.

A buenas horas, mangas verdes
Rita Barberá ha salido escandalizada diciendo que las grabaciones "abochornan a todo el mundo". Como le sucedió con Francisco Camps, con el que mantenía una relación estrecha, la alcaldesa valenciana es la última en enterarse de las tropelías que le han rodeado durante décadas, incluidas las de Rus, uno de sus más próximos. Es la misma pose de la dirección nacional del PP, que se ha apresurado a sacar, de forma cautelar, de sus filas a una decena de cargos o exaltos cargos vinculados a casos de corrupción. Les va en ello el pellejo en año electoral.

Desde el pasado mes de octubre el PP ha suspendido a Rodrigo Rato y a los excargos detenidos en el marco de la operación Púnica o a exaltoscargos como María Milagrosa Martínez, alcaldesa de Novelda (Alicante) procesada por el caso Gürtel o la presidenta del PP de Orihuela, Josefina Ferrando, y cinco concejales de esta misma localidad.