Vigo se convirtió anoche en una ciudad tomada. Tomada por decenas y decenas de miles de sus ciudadanos  y de las poblaciones más cercanas. Una verdadera marea que habían acudido convocadas por la Asociación en Defensa de la Sanidad Pública de Galicia, y todas detrás de una pancarta con una sola proclama: "Por la sanidad pública". El miedo de tanta gente, que acabó confluyendo en la Porta do Sol, que el Gobierno de Alberto Núñez Feijóo, a través de su conselleira, Rocío Mosquera, se privatice la sanidad.



Y la causa de ese temor es la construcción de un nuevo hospital en la ciudad, de control privado, con grandes deficiencias y en el que incluso el parking tiene precios prohibitivos para gran parte de los pacientes. Un hospital que, como les informamos desde el inicio en ELPLURAL.COM, presentó problemas incluso presupuestarios, ya en su nacimiento.

Por una vez, convocantes y policía se han puesto de acuerdo al estimar asistentes. Se habla de entorno a 200.000 personas, que tomaron todo el centro de la ciudad, mientras coreaban consignas como "somos pacientes, no clientes", o "Feijóo, atiende, Vigo no se vende".


La marcha, que se prolongó durante más de hora y media, concluyó con un escrito leído por el periodista de RTVE Xabier Fortes y el cantante Eladio Santos, en el que se recordó que el nuevo hospital privado significará también el cierre del hospital de siempre de la ciudad, el Xeral, en el que, se dijo, "ha nacido toda una generación". La lectura del texto concluyó con gritos de "dimisión, dimisión", dirigidos hacia la conselleira y Núñez Feijóo.

El alcalde vigués, Abel Caballero, hizo declaraciones en las que hablaba de que "la salud de la ciudad es la que está en juego". Además señaló a Feijóo como gran responsable de esta 'privatización' de la sanidad de la ciudad: "tiene que responder ante Vigo por el escándalo de la construcción de un hospital "privado" que constituye un inmenso engaño", dijo.