Se estima que cada año se diagnostican unos 233.000 nuevos casos en todo el mundo (125.000 hombres y 108.000 mujeres), el 60% de ellos en países desarrollados (Europa, América y Australia). Las mayores incidencias se registran entre la población negra de Norteamérica y entre los Maoríes de Nueva Zelanda. En Europa, es menos frecuente en el sur.

Cancer de pancreas

En España se registran unos 4.000 casos anuales, lo que representa el 2,2% de los tumores masculinos (2.129 casos) y el 2,7% de los femeninos (1.750). La incidencia en nuestro país se puede considerar media (tasa ajustada mundial en 2002: 6,6 nuevos casos/100.000 habitantes/año en hombres y 3,9 en mujeres), pero con un ascenso muy importante que se inició en los años 50 y continúa en la actualidad. La mayoría se diagnostican entre los 65 y los 75 años.

El cáncer de páncreas representa menos del 3 por ciento de los nuevos diagnósticos de cáncer cada año, pero es agresivo y mortal. La tasa de supervivencia a los cinco años no es más que del 5 por ciento. Si no se le trata, los pacientes pueden morir rápidamente. Entre los tratamientos están la quimioterapia y, para algunos pacientes, la cirugía o la radioterapia.

Cancer de pancreas, E. Jobds E. Jobs murió de cáncer de pancreas



Los síntomas más frecuentes que llevan a los pacientes a acudir a profesional de atención médica son: ictericia, dolor de espalda y una pérdida de peso inexplicable. Otros síntomas incluyen la aparición reciente o el empeoramiento de la diabetes, náuseas, vómito, cambios intestinales, cansancio, debilidad y cambios en el apetito.

Atacando las mutaciones

Los científicos están investigando cómo es que ciertos factores aumentan el riesgo de padecer cáncer de páncreas. Entre éstos están: fumar, pancreatitis (inflamación crónica del páncreas, caracterizada por dolor abdominal, dolor crónico, pérdida de peso y diarrea), diabetes de larga duración, cambios genéticos (mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2) y síndrome de Lynch (un trastorno hereditario que aumenta el riesgo de contraer ciertos tipos de cáncer).

Los científicos siguen esforzándose por formular medicamentos que ataquen la mutación K-ras encontrada en los tumores pancreáticos. “Recibir el fármaco correcto para atacar la mutación correcta representaría un gran avance en el tratamiento de los pacientes con cáncer de páncreas”, afirma la Dra. Abhilasha Nair, oncóloga del equipa de la FDA. “El K-ras es un blanco muy escurridizo. Tenemos que aprender más sobre él para poder entender mejor cómo vencerlo”.

Para ello, los científicos están buscando en lo profundo de las células de los tumores para descubrir por qué el cáncer de páncreas es resistente a la mayoría de los medicamentos de quimioterapia disponibles.

“Es posible que algo en la matriz extracelular (el tejido que ocupa el espacio que existe entre las células del tumor) esté impidiendo que la quimioterapia actúe sobre las células tumorales”, conjetura la Dra. Nair. Buena parte de la investigación se centra en el entorno del tumor, en identificar maneras de romper las defensas del tumor y mejorar la administración de la quimioterapia directamente a las células cancerosas.

Los investigadores también están explorando las inmunoterapias, las cuales han tratado con éxito el melanoma y otros tipos de cáncer. Con la inmunoterapia, los médicos podrían mejorar las propias defensas del paciente contra el cáncer.

“No hace mucho, el pronóstico para los pacientes con melanoma era muy malo. Pero con la llegada de estas nuevas terapias que refuerzan el sistema inmunológico del paciente, el panorama ha mejorado bastante”, señala la Dra. Nair. “Esperamos que la nueva investigación sobre el cáncer de páncreas termine por darnos un resultado parecido, si no es que mejor, en la lucha contra este agresivo cáncer”.

Con información de FDA y AECC