Hay que tener cuidado en los tiempos de las noticias fake y la posverdad. Sobre todo porque a veces son las propias corporaciones transnacionales las que tratan de colártela. Y muchas veces lo consiguen. Por ejemplo, con nosotros Google lo consiguió con Magic Leap.


Siete dimensiones

Magic Leap es un sistema que la compañía de Mountain View lleva mucho tiempo anunciando. Se trata de un dispositivo desconocido que proyecta imágenes en 3D. Bueno, ellos aseguran que las proyecciones son en 7D. Y ahí es dónde han empleado los problemas. 

Porque vamos añadiendo números a la D sin saber muy bien a qué nos referimos. De momento, las cuatro dimensiones que manejamos son la anchura, la altura, el largo y el tiempo. Así que cuando empezamos a ver cosas como 5D, 6D ya suena raro. Ni que decir tiene cuando es 7D.

Por eso, las cada vez más comunes organizaciones que se han propuesto ir revelando los bulos de Internet han puesto el foco en Magic Leap. Para descubrir que ese proyecto de Google está más que en solfa.

Dudas razonables

¿De verdad van a realizar proyecciones holográficas sobre la nada? ¿De verdad los espectadores no van a necesitar llevar unas gafas u otro dispositivo óptico para ver los hologramas en relieve? El caso es que Google sigue sin explicar cómo funcionaría. Y ya ha pasado bastante tiempo desde que vimos su espectacular vídeo de presentación. Esa ballena a tamaño real que saltaba fuera del mar en el escenario de un gimnasio de high school norteamericano.

Porque pueden suceder dos cosas. Que al final Magic Leap requiera un dispositivo para poder apreciarse y por ahí ya hemos pasado con las Google Glasses o Microsoft Hololens. 

O que sea una treta publicitaria más que, a través de un vídeo muy bien producido pero falaz, pretenda llamar la atención sobre la compañía tecnológica. 

Y lo peor es que ambas opciones son tremendamente decepcionantes.