El cruce de reproches entre Partido Popular y Vox lleva semanas marcando la agenda política, pero hay quien cree que, pese al ruido, el desenlace está prácticamente escrito. Es la tesis que ha defendido el síndic de Compromís en Les Corts, Joan Baldoví, durante su intervención en laSexta Xplica, donde ha rebajado el dramatismo del enfrentamiento y lo ha interpretado como una escenificación previa al acuerdo.
Baldoví ha arrancado tirando de experiencia propia para poner en contexto la actual situación. “Yo no recuerdo que se insultaran de esta manera”, ha dicho en referencia a gobiernos de coalición anteriores, como el pacto del Botànic en la Comunidad Valenciana, que, a su juicio, “no iba de eso”. Desde ahí, ha deslizado una idea que ha vertebrado toda su intervención y es que, lo que ocurre ahora en otras comunidades no es tan distinto de lo que ya ha pasado antes, solo que con más ruido.
El dirigente valencianista ha apuntado directamente al comportamiento del PP en su territorio para ilustrarlo. Allí, ha explicado, la relación con Vox ha sido muy distinta a la imagen de confrontación actual. Ha hablado incluso de “idilio”, subrayando que “nunca se atacan, nunca se agreden” y que los acuerdos llegan con rapidez. Una realidad que, en su opinión, contrasta con la tensión que ambas formaciones escenifican en otros puntos del país.
El pronóstico de Joan Baldoví sobre las negociaciones autonómicas: "El PP se lo va a tragar todo; como hace en mi tierra; allí parece un idilio con Vox" https://t.co/H132MxZwyS
— laSexta Xplica (@laSextaXplica) April 4, 2026
Del choque público al acuerdo inevitable
A partir de ahí, Baldoví ha puesto el foco en Vox, a quien ha atribuido parte de esa estrategia de confrontación. El diputado ha señalado que la formación “está muy nerviosa” porque, según ha explicado, su crecimiento ya no es tan claro como parecía en meses anteriores. En ese contexto, ha interpretado las tensiones internas y las críticas públicas como síntomas de desgaste.
También ha dejado un dardo para quienes denuncian irregularidades tras salir del partido. Según ha deslizado, resulta llamativo que esas voces “no lo veían mientras estaban dentro” y solo lo hagan cuando son apartadas, una reflexión con la que ha cuestionado la credibilidad de algunas de esas denuncias.
Pese a ese escenario de reproches cruzados, Baldoví ha insistido en que el desenlace no cambiará. En su opinión, todo forma parte de una puesta en escena que acabará, como ya ocurrió en la Comunidad Valenciana, con un acuerdo entre ambas formaciones. “Acabarán pactando”, ha afirmado con rotundidad, antes de añadir que no es una cuestión de afinidad, sino de necesidad política.
“No les queda otra, ni a unos ni a otros”, ha zanjado, alineándose así con la idea de que los resultados electorales y la aritmética parlamentaria terminarán imponiéndose al clima de confrontación que ahora domina el debate público.