Desde que se produjo el terremoto en Nepal, las redes sociales ardieron con mensajes de apoyo a las víctimas. Fue la primera reacción del resto del mundo a una tragedia cuya magnitud es todavía desconocida. Miles de fallecidos, decenas de miles de heridos, cientos de desaparecidos, muchas personas sin hogar, sin agua potable, electricidad, comida, sin siquiera un techo en el que resguardarse. Este es el panorama que ha dejado tras de sí el fenómeno de casi ocho grados en la escala Richter.

Ahora lo más urgente es paliar esas carencias que acechan a los heridos y a los nepalíes que se han quedado sin nada. En esto, como suele ser habitual últimamente, internet se vuelca. En este caso concreto de Nepal hay que destacar dos empresas y su espejo en la red: Google y Facebook.

Ambas se han puesto manos a la obra para facilitar en lo posible la localización de personas desaparecidas y, por ejemplo Google ha creado una utilidad denominada Person Finder a disposición de los usuarios, tanto para introducir datos de alguien a quien se busca, como de aquellos que están ya localizados. Hasta el momento hay inscritos más de 6.000 nombres.

Ayuda económica
Por su parte, Facebook también se ha sumado a las compañías que ayudan a los damnificados recaudando dinero para organizaciones médicas internacionales. En este sentido, según ha anunciado la empresa de Mark Zuckerberg en su blog, cada dólar que se done a esas entidades, Facebook lo igualará hasta llegar a los 2 millones. Este dinero, tal y como ha explicado la multinacional, se distribuirá entre colectivos locales de emergencias que trabajan in situ en el lugar de la tragedia.

La otra vertiente de la colaboración que presta la red social tiene que ver, al igual que Google, con la localización de personas. Para ello, se ha articulado una especie de control de seguridad que le llega a las personas cuya ubicación automática sitúa en la zona afectada para que confirmen si se encuentran bien.

Otras redes
Cabe subrayar que también Viber está aportando su granito de arena y lo hace con su tecnología. A través de ella permite a las personas que han sufrido las consecuencias del terremoto poder utilizar los servicios de la compañía de forma gratuita. En una línea parecida también están actuando Skype y Line.

En definitiva, el sector de las nuevas tecnologías tantas veces criticado por su gusto por las cuentas de resultados, ha vuelto a dar una lección de solidaridad... La pena es que no lo haga con más frecuencia y sin necesidad de que ocurran tragedias como la de Nepal.