La retribución flexible es un sistema que permite a los trabajadores destinar parte de su salario bruto a la contratación de determinados servicios o productos con tratamiento fiscal favorable. Al pagarse directamente desde la nómina antes de aplicar impuestos, el empleado puede beneficiarse de exenciones totales o parciales en el IRPF, lo que reduce el coste final frente al precio habitual en el mercado.
Entre los productos asociados a la retribución flexible destacan las tarjetas de comida y transporte, especialmente en grandes ciudades, donde estos gastos forman parte habitual del presupuesto mensual. También ocupan un lugar relevante los seguros de salud, un servicio que suele tener mayor demanda entre personas con cargas familiares. Otro de los beneficios que registra una demanda constante son los cheques guardería, pensados para facilitar la conciliación de quienes tienen hijos pequeños.
En la práctica, este tipo de remuneración puede servir para atraer nuevos talentos a la compañía o retener los que ya tienen, y también puede ayudar a los trabajadores y trabajadoras a implementar el ahorro. Ahora bien, también existen algunas desventajas, como que es posible que las ventajas que aporta no supongan beneficio alguno para los empleados (por ejemplo, un cheque guardería cuando la mayor parte de la plantilla ya tiene hijos mayores).
Cómo implementar mejor la retribución flexible
Para expertos como Antonio Sas, director general de Betterfly España, un punto importante que facilita la aplicación flexible en las empresas es la digitalización, que, en sus palabas, "no moderniza la retribución flexible por sí misma, sino que la hace comprensible, accesible y accionable”.
Así, cuando los trabajadores pueden consultar sus opciones, entender el efecto económico de cada elección y gestionar sus beneficios de forma autónoma, el sistema pasa a formar parte de su día a día.
En 2026, la digitalización se perfila como el elemento que marca la diferencia. Cuando el acceso a estos beneficios no es claro o no está adaptado a entornos digitales, los empleados tienden a no utilizarlos. Esto reduce su valor y hace que pierdan peso dentro de la propuesta que la empresa ofrece a su personal
Menos carga administrativa para Recursos Humanos
La digitalización no solo afecta a la plantilla. Los equipos de Recursos Humanos también ven cambios en la forma de gestionar estos programas. Tradicionalmente, la administración de beneficios ha estado ligada a tareas manuales y a una alta carga operativa.
Las plataformas digitales permiten acceder a métricas en tiempo real, generar informes, gestionar altas y bajas y conocer el grado de uso por parte de los empleados. Esto puede reducir la carga administrativa hasta en un 80 %, según estimaciones del sector.
Así mismo, Sas recuerda que la digitalización también permite conocer en profundidad la implementación real: “El verdadero impacto de la retribución flexible no está en la cantidad de beneficios ofrecidos, sino en su uso real”, señala. “La digitalización elimina fricciones, facilita el acceso y convierte la retribución flexible en una experiencia cotidiana y valiosa para empleados y empresas”, añade.