La pensión media de jubilación en España puede situarse por encima del salario que más se repite entre los trabajadores. Una situación que, a primera vista, puede parecer contradictoria, pero que el economista Gonzalo Bernardos atribuye a la combinación de unas prestaciones de jubilación relativamente elevadas y unos salarios que todavía presentan niveles moderados.
El profesor de Economía ha explicado que esta diferencia responde principalmente a dos factores. Por un lado, España cuenta con una de las tasas de sustitución de las pensiones más altas entre los países desarrollados. Por otro, una parte importante de los trabajadores se concentra en los niveles salariales más bajos.
Bernardos ha recordado que los jubilados españoles perciben de media alrededor del 83,5 % de su último salario, una proporción que queda muy por encima de la registrada en otros países europeos. En Alemania, por ejemplo, la tasa ronda el 53 %. Esta elevada relación entre el último sueldo y la prestación permite que muchos pensionistas mantengan unos ingresos relativamente altos una vez abandonan el mercado laboral.
El otro elemento de la ecuación se encuentra en el mercado de trabajo. Según el economista, el salario que más se repite está muy condicionado por el aumento del número de empleados que cobran el salario mínimo interprofesional (SMI), así como por el peso que tienen los contratos a tiempo parcial.
Estos trabajadores se concentran en las franjas salariales más bajas y contribuyen a que el sueldo más habitual se mantenga en niveles relativamente modestos. De esta manera, la comparación entre la pensión media y el salario más frecuente no implica necesariamente que los jubilados cobren más que la mayoría de los trabajadores a tiempo completo.
El impacto que todavía arrastra la crisis de 2008
Bernardos también ha situado el origen de esta situación en la evolución de los salarios durante las últimas dos décadas. Aunque algunos indicadores del mercado laboral han mejorado, el economista ha considerado que los trabajadores españoles todavía no han recuperado completamente el poder adquisitivo previo a la crisis financiera.
“En España no hemos recuperado el nivel de poder adquisitivo que tenía la población en 2007”, ha afirmado Bernardos, que ha llegado a definir los años posteriores a la crisis como una “década perdida” para buena parte de los asalariados.
Mientras tanto, los pensionistas han contado con una mayor protección de sus ingresos gracias a la evolución de las prestaciones y a las medidas aplicadas al sistema de pensiones.
Así, la explicación de esta aparente paradoja no estaría en que los pensionistas cobren cantidades extraordinariamente elevadas ni en que los trabajadores españoles tengan salarios especialmente altos. Para Bernardos, el fenómeno se produce por la coincidencia de unas pensiones con una elevada tasa de sustitución y unos salarios frecuentes que siguen siendo relativamente bajos.
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