La ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, durante su intervención en la inauguración en Madrid del IV Congreso ordinario de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA). EFE



A la hora de decir las cosas claras -ese "llamar al pan, pan, y al vino, vino" de Mariano Rajoy en su investidura- el Gobierno del Partido Popular tiene que hacer requiebros, cuando no mentir. Como hizo Cristóbal Montoro cuando aseguró que "los salarios están creciendo moderadamente en España". Pero cuando se pueden usar eufemismos, es cuando el Ejecutivo derrocha sinceridad.

Como ya hiciera Mariano Rajoy en Japón, el Ministerio de Empleo ha presumido de la "moderación salarial" y "la caída de los costes laborales" que ha provocado su reforma laboral, aprobada en la primavera de 2012.

Respuesta a CiU
Ha sido en una respuesta por escrito al diputado de CiU, Carles Campuzano, quien pidió al Gobierno que valorase el análisis que hizo la OCDE de la reforma laboral.

"Caída de los costes laborales"
Empleo presume de que "más de la mitad de la caída de los costes laborales" de este último año y medio es "atribuible" a su reforma laboral. Lo que, según ellos, también se traducirá en un incremento del PIB del 0,15% al año, a medio plazo.

"Moderación salarial"
Pero hay más: Empleo también asegura que se conseguido "mejorar la competitividad" de la economía "a medio plazo", en gran parte gracias a que su reforma ha propiciado una "moderación salarial" en el último periodo.

"Positiva y valiente"
El Gobierno asegura que la reforma laboral es "fundamentalmente positiva" así como "valiente" y un "buena paso" para aportar "más dinamismo al mercado laboral" y para reducir la "fuerte segmentación" del empleo en España.