El oligopolio es la situación de mercado en la que domina un reducido grupo de productores, los oligopolistas. Normalmente, no hay competencia real porque, entre ellos (y aprovechándose de los consumidores) suelen establecer pactos con los que consiguen aumentar sus ganancias. Las empresas oligopolistas poseen el control del mercado y lo manejan según sus propios intereses, incrementando o rebajando los precios para mejorar sus beneficios o su presencia. 

El oligopolio es un tipo de mercado propio de sectores como el petróleo o la energía y, normalmente, su funcionamiento se explica a través de la Teoría de Juegos: las decisiones de cada empresa afectan (y se ven afectadas) por el resto de los agentes económicos. 

Ejemplo: 

“Los dirigentes de la coalición de izquierdas consideran que las empresas que conforman el oligopolio del sector eléctrico podrían estar haciendo trampas para conseguir el brutal incremento que se ha producido en el precio de la luz desde abril del año pasado”.

Características del oligopolio

  • Pocas empresas productoras, por lo tanto, poca/nula competencia.
  • Interdependencia entre oligopolistas: las decisiones de una de las empresas (precios, producción, etc) influyen directamente en el resto de las participantes del mercado. Normalmente, pactan entre ellas para conseguir posiciones beneficiosas para todas (comportamiento colusivo o anticompetencia, normalmente, perseguido legalmente).
  • Producto idéntico (petróleo) o similar (coches). 
  • Barreras de entrada, sobre todo, las procedentes de las órdenes gubernamentales y de las propias oligopolistas.
  • Capacidad de fijar precios. Por esto, es reconocido como un mercado de competencia imperfecta. En competencia perfecta, los oferentes no podrían modificar los precios. 

Ejemplo: 

“Según ha explicado Ferrán Bel, el diputado que ha defendido la propuesta en la Comisión de Hacienda de la Cámara, ‘lo mejor que le puede pasar al sector y a los usuarios (que vienen a ser el cien por cien de los ciudadanos -morirse sigue siendo inevitable-) es que haya una regulación en un sector que en muchas ciudades tiende al oligopolio, cuando no al monopolio’”.

Tipos de oligopolio

  • Oligopolio de demanda u oligopsonio. Tipo de mercado en el que hay pocos consumidores o demandantes y muchos oferentes. Es la contraposición al oligopolio tal y como lo entendemos (pocas empresas) y, en este caso, el poder sobre los precios de los productos lo tienen los consumidores. Algunos ejemplos de oligopsonio u oligopolio de demanda son los cines (muchas películas, pocas empresas con salas). 
  • Oligopolio bilateral. Es un tipo de oligopolio en el que no solo hay pocos oferentes, sino también pocos demandantes. Por ejemplo, el mercado de las armas. 
  • Duopolio. En este caso, son dos empresas las que controlan el mercado. Podríamos interpretarlo como el paso intermedio entre el monopolio y el oligopolio. 

Ejemplo: 

“¿Es posible que las políticas de I+D+I, incluso las de innovación en Europa no sean solo percibidas por un oligopolio de demanda que son las grandes corporaciones europeas? Porque los muchachos y las muchachas que tienen iniciativas emprendedoras no tienen ni visibilidad ni acceso a los fondos de innovación por brillantes que sean. No es posible, salvo que decidamos cambiarlo. Si no, no tendremos nunca un Bill Gates ni una iniciativa Google ni nada que de verdad sea relevante”.