El principal índice de referencia para las hipotecas en España, el euribor, ha bajado tres centésimas de golpe tras la histórica bajada de los tipos de interés aprobada por el Banco Central Europeo (BCE) este jueves al dejarlos en el 0,25%. Es una consecuencia lógica -bajan los tipos y baja el euribor, aunque no siempre ha sido así- pero la bajada de tres centésimas en su primera jornada de cotización es un auténtico desplome del indicador. Es la mayor caída que registra de una solo vez desde noviembre de 2011.

Los expertos prevén más descensos
El euribor cerró el pasado mes de octubre al 0,541%, se mantuvo estable durante los primeros días de noviembre y ha dicho adiós a esa estabilidad al bajar de golpe y en un solo día a mínimos que no tocaba desde julio. Cuando el euribor esta alto indica que hay una gran demanda de dinero en el mercado o, dicho de otra forma, hay demanda y el dinero para prestar escasea. Ahora, con la barra libre de liquidez que mantiene el Banco Central Europeo para surtir de euros a los bancos del viejo continente, más las inyecciones milmillonarias de dólares de la Reserva Federal, hay mucha liquidez en los mercados, hasta el punto de que economistas, empresarios y financieros consideran que hay "muchísimo" dinero en circulación por el mundo, incluso algunos temen que se alienten nuevas burbujas. Los bajos intereses llevan a los inversores a huir de los depósitos tradicionales de los bancos y a buscar otras inversiones más arriesgadas y por tanto más jugosas por su mayor rentabilidad. Todo este dinero se mueve por el mundo financiero, virtual para el ciudadano de a pie, pero las inversiones no se notan en la economía real, en la calle porque no se crean nuevas empresas. No se está invierto en economía productiva, sino financiera. Con barra libre de liquidez en Estados Unidos, Japón y la eurozona, los expertos consideran que el euribor seguirá bajando y podría llegar al 0,25%.

Ahorro en hipotecas
La bajada del euribor beneficia especialmente  a los ciudadanos que pagan hipoteca, pero también al conjunto del país que se financia más barato. Sin embargo ello no va a implicar una apertura inmediata del crédito en España. Los bancos mantienen problemas en sus balances porque aún no han digerido todo el ladrillo, deben seguir enjuagando pérdidas y aunque Mario Draghi insiste en que la bajada de tipos de interés ha de notarse en que los bancos europeos, especialmente los españoles, deben abrir el grifo de la financiación a empresas y particulares. En España tendremos que esperar al menos un año para que eso empiece a ser así.