Este miércoles, Lagarder Danciu la volvía a liar. 'El Programa de Ana Rosa' (Telecinco), estaba en plena conexión con un reportero en Barcelona cuando, de repente, el polémico activista interrumpía la entrevista con un acampado y empezaba a gritar y descalificar a la presentadora.

"Es una manipuladora y la mayor fascista de este país...¡es una ricachona!", le decía a la presentadora de Mediaset. "Aquí todo el que no es independentista es fascista. Hasta la CUP voto en contra de la remunicipalización", le respondía al instante Ana Rosa Quintana.

De profesión, activista

Pese a la contundencia de la respuesta, Lagarder Danciu conseguía de nuevo convertirse en el protagonista de una historia que a priori nada tenía que ver con él. Algo en lo que es todo un experto. 

De hecho, se ha convertido en algo habitual ver a este hombre, que se define como ‘sin techo’, en los grandes acontecimientos que tienen que ver con la política.

Sin ir más lejos, estuvo presente en el famoso cónclave socialista celebrado en la calle Ferraz y que se cerró con la salida de la secretaría general de Pedro Sánchez. Entonces casi llega a las manos con algún dirigente del PSOE. Lo mismo le ocurrió en un acto de Mariano Rajoy, en el que interrumpió al grito de “sois la mafia”.

Su forma de proceder es casi siempre la misma, y lo han padecido también el arzobispo de Madrid, Carlos Osoro –“la Iglesia es el diablo”- y dirigentes de Ciudadanos.

Uno de los sucesos que mayor repercusión tuvo fue el de su irrupción en un acto de neonazis en el que recibió una paliza que el mismo se encargó de grabar y difundir a través de las redes sociales.

Medios como Twitter son su gran altavoz y es precisamente esta red social (en la que acumula más de 24.000 seguidores) la que también le ha servido para arremeter contra el partido con el que muchos le relacionaban, Podemos.

Nada más lejos de la realidad. Lagarder ha llegado a calificar a la formación de Pablo Iglesias como “el nuevo fascismo”, y se ha llegado a comprometer a estar frente a ellos hasta que se muera. 

Hasta el pasado miércoles cuando insultó a Ana Rosa Quintana, Lagarder había protagonizado su último escándalo el pasado 21 de diciembre, cuando pese a no estar en el censo electoral, votó por la CUP en las elecciones catalanas.

“Fachas, hoy un catalán me ha cedido su voto para que pueda votar un inmigrante gitano de Rumanía. He votado a la CUP para y por la dignidad de un pueblo machacado por la violencia del estado español. Que se jodan todos los fachas de españistan. Visca Catalunya Lliure”, dijo entonces.