Grupos de vecinos de la Asamblea de Vivienda de Collado Villalba tratan este jueves de impedir el desalojo de un centenar de personas que habitan un edificio propiedad de la Sareb. El Ayuntamiento del municipio madrileño, que dirige el Partido Popular, ha desplegado un fuerte dispositivo de Policía Local para desalojar el Bloque 1315, en el que viven "más de un centenar de personas con menores incluidos y sin alternativa habitacional", según denuncian los vecinos que protestan frente al cordón policial.

El edificio es propiedad de la Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), el llamado 'banco malo'. Se ubica en la calle Real de Collado Villalba, en plena sierra madrileña, y se trata de dos bloques vacíos sin terminar de construir, que llevan desde 2008 abandonados. En 2020, en plena pandemia, centenares de personas sin hogar okuparon el edificio, donde viven desde entonces.

Ahora, el consistorio de Villalba ha dado luz verde al desalojo a primera hora de la mañana, en un día invernal con el municipio a menos de 0 grados: "6 de la mañana. Temperatura bajo cero en Collado Villalba. Y el Ayuntamiento de Collado Villalba pretende desalojar un bloque del SAREB donde viven más de un centenar de personas con menores incluidos y sin alternativa habitacional", apunta Fernando Jiménez, presente en la protesta frente al cordón policial.

Desde la Asamblea de Vivienda de Villalba (AVV) aseguran que el desahucio es "ilegal", ya que los agentes han llegado al bloque sin mostrar "autorización judicial". Los manifestantes denuncian que están utilizando gases para sacar a los centenares de residentes del edificio.

Montse, una vecina de 63 años desahuciada, murió en la calle en diciembre

Los vecinos de Villalba se enfrentan de nuevo a la Policía para tratar de evitar que estas personas se queden sin alternativa. El pasado 30 de septiembre, el Ayuntamiento ya ejecutó el desalojo de un bloque entero de la Sareb en la calle Trinidad del municipio madrileño, sin orden judicial y dejando a nueve personas en la calle. Según los vecinos, los agentes desalojaron a los residentes sin previo aviso, e impidiéndoles recoger sus pertenencias.

Dos meses después, las consecuencias del desahucio se hicieron visibles cuando Montse, una vecina de 63 años, murió en la calle. Testigos contaron a El Salto que mujer, poco antes de morir, se encontraba sin poder tenerse en pie, con síntomas de hipotermia y de llevar sin comer varios días. Los vecinos llamaron a la ambulancia, y Montse falleció poco después. Ya ocurrió en 2020 cuando otro desahuciado -Alfonso, de 59 años- murió en la calle por hipotermia.

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