Pese a que la comunidad educativa de Educación Infantil salió a las calles en la capital en clave de huelga y protesta a principios de abril, la respuesta de las instituciones sigue sin materializarse en el corto plazo. Según denunció este martes CCOO Educación Madrid, el Gobierno de la Comunidad de Madrid, en manos de Isabel Díaz Ayuso, dejó 1.376 plazas públicas del ciclo de 0 a 3 años sin crear, pese al compromiso alcanzado y contando con 54 millones de euros para este fin.
La Federación de Educación y Servicios Socioeducativos de CCOO Madrid formalizó una denuncia ante la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades, a cargo de Mercedes Zarzalejo, por haber incumplido los acuerdos pactados en la Conferencia Sectorial de Educación. En estos términos, el sindicato puntualizó que el Ejecutivo de la Puerta del Sol recibió 54 millones de euros de fondos públicos para esta materia.
Dividiéndose en dos tramos, teniendo en cuenta que el primero se remonta a 2021 y se dotó con 53.647.050 euros para la creación de 5.259 plazas para cuatro años; mientras que el segundo, de 2024, con 499.950 euros adicionales para 45 nuevas plazas, destinadas prioritariamente a alumnado de 1 y 2 años.
Con ello, el Gobierno de Ayuso se comprometió a crear 5.304 plazas públicas; no obstante, llegados a este punto, se han materializado 3.928 plazas de las prometidas -3.530 en colegios y 398 en escuelas de gestión directa-. De esta manera, y según la Resolución de la Dirección General de Educación Infantil y Primaria de marzo de este año, quedó un déficit de 1.376 plazas sin cubrir.
“Es inaceptable que, habiendo recibido los fondos necesarios, la Comunidad de Madrid deje sin crear casi 1.800 plazas públicas de Educación Infantil. Este déficit no es un dato estadístico: son familias sin plaza, menores sin atención educativa y plantillas mermadas en los centros”, condenó la Secretaria General de la Federación, Aída San Millán, al respecto.
Ante la Consejería de Educación de Zarzalejo, el sindicato vino reclamando la creación inmediata de las plazas pendientes “para que estén operativas en el curso 2026-2027”, así como la convocatoria “urgente” de una mesa de negociación para abordar este incumplimiento y, en consecuencia, “garantizar el uso correcto de los fondos públicos asignados”.
Las escuelas infantiles alzan la voz
A este escenario, cabe sumar la realidad de los docentes de las escuelas infantiles en la Comunidad de Madrid, motivo por el cual marcharon a principios de abril a la huelga indefinida: sueldos irrisorios que no se equiparan a su trabajo, ratios desmedidas pese a sus prolongadas demandas y un calendario laboral desajustado.
Las trabajadoras del primer ciclo de Educación Infantil, secundados por el sindicato CGT, marcharon a las calles el pasado 7 de abril por la “falta de atención institucional” a sus demandas. Por lo pronto, desde el punto de vista nacional, han logrado el compromiso del Ministerio de Educación, al cargo de Milagros Tolón, de incluir a las escuelas infantiles en la futura ley educativa, centrando así el foco de sus críticas en la gestión de la Comunidad de Madrid, la cual tiene las competencias “para mejorar las condiciones” actuales en las que tienen que trabajar.
Siguiendo la denuncia de la Plataforma Laboral de Escuelas Infantiles, la realidad se centra en que sí se han creado miles de plazas en la Comunidad de Madrid, pero ahondan en “las condiciones” en que se ha hecho: “Sin casi inversión en material, sin ningún tipo de proyecto educativo o línea pedagógica que aporte calidad educativa, con personal que no cubre en tiempo y forma, sin pensar cuales son las necesidades de la primera infancia en cuanto a espacios, alimentación, limpieza de las aulas, calendario escolar, entre otros”, han lamentado, reiterando que su protesta se dirige expresamente a la Consejería de Educación.
Entre sus principales reivindicaciones, reclaman una reducción de las ratios por aula “acorde a las necesidades de la primera infancia”, lo que se traduce en tres bebés por educadora, cinco niños de 1 a 2 años y seis de 2 a 3 años. Como segundo punto, añaden la regulación de los servicios de atención temprana dentro del sistema educativo, con ratios específicas para los distintos perfiles profesionales: 200 alumnos por orientadora, 100 por pedagogía terapéutica, 150 por maestro de audición y lenguaje y 300 por profesorado de servicios a la comunidad.
Otra de las demandas es el reconocimiento de las profesionales del sector de gestión directa como personal docente en lugar de personal laboral. También salarios “dignos” mediante complementos que equiparen las condiciones con las de los modelos de gestión directa. Además, la inclusión de una mejora en el mantenimiento de las infraestructuras para “garantizar espacios seguros para la infancia” y una mayor inversión pública para “el acceso universal y gratuito al primer ciclo de Educación Infantil”.
Por todo este telón de fondo, las escuelas infantiles emplazan a la consejera Zarzalejo a mantener una reunión de acercamiento y diálogo, también con el Ministerio de Trabajo, para crear un convenio colectivo sectorial a nivel nacional que regule las condiciones de estas trabajadoras. “La primera infancia necesita de sus educadoras y nosotras estamos deseando volver a las aulas, pero no lo haremos sin un compromiso de su Consejería a mejorar las condiciones a corto plazo”.
Además de estas demandas, la voz de las trabajadoras de escuelas infantiles se escuchó en las principales arterias de Madrid este miércoles 15 de abril, cuando un centenar de personas volvieron a protestar este miércoles por estos motivos ante la sede de la Consejería de Educación. 'Mi vocación no paga mis facturas', 'Menos ratios y más salarios' o 'Somos la voz de la infancia' fueron algunos de los cánticos defendidos.
Apoyo de Más Madrid y PSOE
A esta concentración frente a la Consejería de Educación asistieron las portavoces de Más Madrid en la Asamblea y el Ayuntamiento, Manuela Bergerot y Rita Maestre, respectivamente: "Venimos a exigirle a Isabel Díaz Ayuso que las reciba, que tenga una reunión con ellas y que ponga soluciones sobre la mesa. No van a parar hasta que tengan reconocidos sus condiciones laborales y salariales a la altura de ese trabajo esencial", defendió Bergerot. Por su parte, Mestre reprochó que el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, tampoco recibió a estas trabajadoras: "Ocho días en los que ha seguido hablando de cualquier otra cosa, menos de los temas que son su responsabilidad y su obligación. Ocho días sin un compromiso claro, que es que el próximo curso no comience con los salarios atrasados, no comience con las trabajadoras de las escuelas infantiles sin poder llegar a fin de mes. Otro curso que no comience con las trabajadoras esenciales haciendo malabares para sacar adelante sus vidas", reprochó.
También la portavoz del PSOE en la Cámara de Vallecas, Mar Espinar: "No solo están peleando por sus condiciones que son de justicia que se mejoren, sino también de las propias condiciones en las que están atendidos nuestros pequeños", agregó Espinar al respecto.
Posteriormente, el jueves, en el Pleno de la Asamblea regional, Zarzalejo acusó a la izquierda de “azuzar” a estas trabajadoras por conducirlas a una huelga “que les lleva a la ruina”. En estos términos, defendió que la Comunidad de Madrid ha escolarizado a más de 14.000 alumnos en Educación Infantil, un 73% en centros públicos y, en cuanto a las demandas del sector, la consejera precisó que se sentará en la mesa de negociación prometiendo “prioridad”.