Mercedes Zarzalejo, quien ostentará el cargo de consejera de Educación en detrimento de Emilio Viciana, tiene una arraigada trayectoria en el Partido Popular (PP) y como oposición al Gobierno de España, liderado por Pedro Sánchez.
La nueva responsable educativa ejerció como portavoz de la formación ‘popular’ en la comisión de investigación de la Asamblea de Madrid contra Begoña Gómez que ordenó la presidenta y que no solo no comprometió en nada a la esposa de Sánchez, sino que los conservadores fueron acusados de hacer perder unos días a los miembros de la oposición e interrumpir el trabajo de las autoridades políticas madrileñas. Dichas jornadas se centraban en el supuesto trato de favor recibido por Gómez en su relación con la Universidad Complutense de Madrid (UCM) a través de su cátedra.
En plena polémica por la ley de universidades, la lideresa autonómica la nombró viceconsejera de Universidades, Investigación y Ciencia, aupándola ahora a la primerísima línea de la Educación madrileña. Sin embargo, su trayectoria está ampliamente ligada al partido con sede nacional en Génova, 13; ya que fue alcaldesa por el partido en el madrileño municipio de San Martín de Valdeiglesias entre 2019 y 2023, para después dar el salto definitivo a la Cámara de Madrid.
También fue la encargada de redactar el pliego de cargos que resultó en una sanción contra la entonces portavoz de Vox, Rocío Monasterio, por haber votado dos veces en una iniciativa y suplantar a un diputada que no se encontraba en el hemiciclo. Entre otros de sus momentos más mediáticos, destaca que también escribió los pliegos para abrir sanción contra el diputado de Más Madrid, Pablo Padilla, por simular un disparo en un pleno.
Su principal labor como consejera pasará, precisamente, por desatascar la nueva ley de universidades que prometió Ayuso y que no termina de llegar a buen puerto. Las universidades y, en realidad, el conjunto de la comunidad educativa, llevan meses levantándose contra esta cuestión, que está provocando infrafinanciación en el sistema universitario y apostando por una especie de ‘ley mordaza’ que coarta la libertad de expresión del alumnado. La crítica principal del estudiantado es que la normativa multa los escraches y prometía hacer lo propio con algunas manifestaciones.
Escepticismo en oposición y sindicatos
De 50 años, Zarzalejo se licenció en Derecho en la UCM y está diplomada en Estudios Avanzados en Derecho del Trabajo y la Seguridad Social por la Universidad Carlos III de Madrid. Antes de este nombramiento, y si bien su carrera se encuentra principalmente ligada a la política, ha sido docente e investigadora en distintas universidades, así como miembro del Consejo Escolar de la Comunidad de Madrid y de la Comisión de Educación de la Federación Española de Municipios y Provincias.
Tanto los partidos políticos como los sindicatos miran con escepticismo el relevo, aunque celebran que el detonante haya sido una ley de universidades que estaba asfixiando a lo público y prometen diálogo por su parte. El PSOE solicitó la comparecencia de Ayuso para informar de su decisión, lo mismo que Más Madrid.
La portavoz de los segundos en el Parlamento de Madrid exige a la administradora primera de Sol rendir cuentas sobre el “fracaso sin paliativos” del texto de universidades, así como el “fracaso general de la política educativa del PP”. “Está obligada a comparecer esta vez, y le vamos a exigir que retire el proyecto de ley de universidades y dé marcha atrás en todas las políticas que nos están robando la educación pública”, asegura.
Así las cosas, tienen claro que Viciana “cae por petición popular” y “presión de la comunidad universitaria”: “Pero quien debe dar explicaciones es Ayuso y quien debe presentar un plan para explicar por qué Madrid es la comunidad autónoma que peor financia la educación pública es Ayuso”.