Cuando se cumple más de una semana desde que arrancó el juicio de la Operación Kitchen, tanto el escenario judicial como el político se ha visto inmerso en la evolución de esta causa en el tribunal de la Audiencia Nacional. En lo que concierne expresamente a las reacciones del mundo político, especialmente de Génova, lo cierto es que, dese el primer momento, la cúpula de Alberto Núñez Feijóo ha venido marcando distancias con la época de Mariano Rajoy, eludiendo entrar de lleno al epicentro de la presunta trama de espionaje.
“El PP de 2026 no es ni Kitchen ni Gürtel”. Este es uno de los argumentos esgrimidos desde la cúpula actual del Partido Popular para distanciarse de lo que se fraguó entonces en sus filas y en el último Gobierno central en manos de su partido.
La primera reacción de Génova se dio la semana pasada, en clave de conde a cualquier caso de corrupción y, en un primer momento, la voz cantante la llevó el vicesecretario de Economía, Juan Bravo, quien señaló que Feijóo “no tiene a nadie de su equipo implicado en causas de corrupción”, tampoco cuando fue presidente de la Xunta de Galicia –época a la que se remontan los presuntos hechos delictivos-.
“Yo no soy el juez ni el responsable para decir quién es inocente y quién es culpable. Lo que tenemos que hacer es dejar trabajar a la Justicia, no insultarles, no llamarles rojos con toga o no hablar de lawfare, sino respetar su trabajo y a partir de ahí cada uno deberá asumir sus responsabilidades”, agregó al haber sido preguntado por si cree en la inocencia del expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y la exsecretaria general del PP, María Dolores de Cospedal. A su vez, hizo alusiones al juicio que también arrancó recientemente en el Tribunal Supremo, contra Koldo García y José Luis Ábalos por el ‘caso Mascarillas’.
Con el paso de los días, la postura del PP nacional ha continuado inamovible sobre este respecto. Este lunes, en rueda de prensa desde la sede central, la vicesecretaria de Coordinación Sectorial del partido, Alma Ezcurra, se pronunció en similares términos. En primer lugar, mostró “respeto máximo” al trabajo y los tiempos de la Justicia: “El que haya hecho algo, lo pagará cuando termine el procedimiento judicial”, ahondó.
“Es un caso de hace diez años”, reiteró al respecto, volviendo a marcar distancias así entre una etapa de liderazgo y otra. No obstante, y preguntada expresamente por ello, Ezcurra no entró en valoraciones sobre una de las declaraciones más significativas hasta la fecha: “’El Asturiano’ es Mariano Rajoy”, según preció el investigador policial de la Kitchen ante el tribunal.
Al respecto, otras voces del PP han venido secundando este argumento. Fue el caso, al comienzo del juicio, de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien respaldó que Génova “no tiene nada que ver” con la Kitchen: “Creo que estos casos unos y otros no tienen comparación, porque en el primero estamos hablando de algo de hace 13 años. Creo que, además, actualmente el Partido Popular y quienes lo dirigen no tienen nada que ver en esta historia”, precisó.
Claves del juicio Kitchen hasta la fecha
Los principales acusados en el caso son altos cargos del Gobierno de Rajoy: Jorge Fernández Díaz, exministro del Interior, y su mano derecha y exsecretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, los dos principales acusados –que enfrentan penas de 15 años de cárcel y 33 de inhabilitación-, sumando al excomisario José Manuel Villarejo, entre otros cargos.
El juicio se estima que llegue a su fin a finales de junio, por lo que, después de estas primeras sesiones de cuestiones previas y las primeras declaraciones, desfilarán por la Audiencia Nacional más de 100 testigos, entre ellos, Rajoy y Cospedal; esta última, cabe recordar que, junto a su exmarido Ignacio López del Hierro, llegó a estar imputada en la causa durante un mes, bajo la instrucción del juez Juan Manuel García Castellón.
La Fiscalía Anticorrupción sitúa el origen de la supuesta operación de espionaje en la primera mitad de 2013: “Desde la cúpula del Ministerio del Interior, encabezado por Jorge Fernández Díaz, Francisco Martínez y Eugenio Pino se ideó, sin que pueda descartarse además la intervención de otras personas de diferentes instancias, una ilícita operación policial de inteligencia”, expone.
Anticorrupción detalla que la misma operación secreta estaba “dirigida a obtener tanto información como pruebas materiales que pudieran resultar incriminatorias para el Partido Popular y sus máximos dirigentes” en el 'caso Gürtel' que investigaba la Audiencia Nacional. En concreto, el objetivo era hacerse con los archivos que “pudieran encontrarse en poder del extesorero del PP, Luis Bárcenas, quien había ocupado el cargo de tesorero del partido y se encontraba formalmente investigado en dicha causa”.
En la primera sesión judicial, las defensas de los acusados solicitaron la anulación del juicio por presuntos defectos en el periodo de instrucción, así como la anulación de pruebas clave como los audios grabados por Villarejo. Entonces, el tribunal también descartó imputar a Cospedal en la causa, incluso descartó grabaciones que la incriminarían.
Posteriormente, esta semana fue el turno del responsable policial que investigó la Kitchen, quien se refirió largo y tendido sobre los apodos en clave con los que los partícipes se referían, presuntamente, al expresidente del Gobierno como ‘El Asturiano’ o ‘El Barbas’. “La persona a la que denominan 'El Asturiano' es Mariano Rajoy, quien era el presidente del Gobierno entonces. Es un dato que está muy claro”, declaró ante el tribunal.
Según el agente policial, Villarejo amenazó en 2017 con “llevarse por delante” y buscarle “una avería” a Rajoy, asegurando en una conversación que tendría “información comprometedora” sobre él. “El señor Villarejo llega a decir 'yo podía estar preso'. Se refiere a Francisco Martínez y dice que, si se llega hasta él, él tirará hacia arriba y llegará hasta arriba, hasta 'El Barbas', al 'Asturiano'. Habla del presidente del Gobierno y llega un momento en el que le explica literalmente que 'Asturiano' es el mote que tienen para referirse” a Rajoy”, explicó.
El miércoles, en el turno de declarar al exdirector general de la Policía, Ignacio Cosidó, este negó que tuviera conocimiento en 2013 de la existencia de la trama parapolicial, aunque sí supo de la existencia de “una investigación” policial por la Gürtel, pero no escuchó los términos “cocinero” o “Kitchen”: “No tengo constancia de haberlo oído”.
Según los investigadores, el presunto operativo parapolicial se habría organizado desde la Dirección Adjunta Operativa, el máximo mando operativo de la Policía, encargado de la coordinación de las distintas unidades que forman parte del cuerpo. Por ello, Cosidó señaló que no recuerda si el exDAO Eugenio Pino, acusado en el juicio, le comentó alguna cuestión relacionada con la obtención de información bancaria de Bárcenas. "En el marco de la investigación (de Gürtel) se investigarían todos los extremos, pero no lo comentó", afirmó.