Trece años han transcurrido desde que sucedieron los hechos que se investigan en la trama Kitchen, siendo este lunes cuando ha dado comienzo el juicio de la mayor trama de corrupción política en la historia reciente y, sobre la cual, el conocido juez Manuel García-Castellón tuvo un papel determinante a lo largo de la instrucción. El germen del caso surgió del ‘caso Tándem’, a partir de cuyo material surgieron las conversaciones secretas entre la secretaria general del Partido Popular, María Dolores de Cospedal, y el comisario José Manuel Villarejo en torno a la trama Gürtel y que, posteriormente, derivó en esta ramificación del caso, que se centra en las operaciones de la cúpula del Ministerio del Interior del Gobierno de Mariano Rajoy contra el extesorero Luis Bárcenas.
Bajo este telón de fondo, cuando ya se hablaba de los ‘papeles de Bárcenas’, el magistrado comenzó la instrucción de la investigación en 2018 desde la Audiencia Nacional y se extendió hasta 2021 y, entre las conclusiones que extrajo de su larga instrucción, fue focalizar el epicentro de las imputaciones de la trama en el mando de Interior sobre el entonces ministro Jorge Fernández Díaz, exculpando a la cúpula del PP y, por ende, a Cospedal.
Desde que cogió el mando de la investigación en la Audiencia Nacional en 2018, la definición del caso se centró en indagar en la presunta operación parapolicial financiada con fondos reservados de parte del Interior del Gobierno de Rajoy, retrocediendo a 2013, cuando comenzaron estas operaciones. Entonces, García-Castellón señaló a mandos policiales y, a su juicio, marcó una hoja de ruta centrada en Interior, y no en la estructura orgánica de Génova.
Cospedal estuvo imputada durante un mes
A lo largo de 2019, García-Castellón imputó al exministro Fernández Díaz, a su secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez; y otros cargos policiales vinculados al comisario Villarejo, tal como recoge Genoveses para ElPlural.com en la cronología detallada del caso. Posteriormente, y con la aparición de nuevas pruebas del caso –incluyéndose audios de Villarejo, nuevos mensajes y documentación incautada y la recopilación de las declaraciones de distintos investigados- las flechas comenzaron a apuntar con mayor precisión a cargos del PP.
En este punto, el foco principal allá por 2020 recayó en la que, cuando se produjeron los presuntos hechos delictivos, fue secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal. Sin embargo, sobre esta línea, el magistrado de la Audiencia Nacional accedió a adoptar nuevas diligencias, pero exigiendo al tiempo indicios sólidos antes de reclamar responsabilidades políticas a ciertas figuras.
El principal punto de escándalo durante la instrucción de García-Castellón se centró en la breve imputación de la también expresidenta de Castilla – La Mancha. Y se utiliza el término ‘breve’ porque de ahí viene la paradoja en la instrucción: Cospedal y su marido fueron imputados por el espionaje a Bárcenas en junio de 2021, pero tan sólo un mes después, en julio del mismo año, el juez dejó sin efecto la imputación.
En un primer momento, el magistrado imputó a Cospedal por sus conversaciones con Villarejo y los indicios de interés de obtener información sobre el extesorero del PP que podrían perjudicar al partido. Un movimiento que vino respaldado por la presión de la Fiscalía Anticorrupción –ocho meses después de su petición expresa-, las acusaciones populares en el caso y la documentación que iba resurgiendo sobre la trama. Su primera declaración el 30 de junio se basó en definir las anotaciones de Villarejo como meras “fábulas”.
Ni tan siquiera un mes después, el 29 de julio de 2021, García-Castellón decretó el cierre de la instrucción de la pieza Kitchen y, por ende, el archivo de la imputación contra Cospedal y su marido atribuyendo falta de indicios suficientes contra ellos, “una inferencia voluntarista sin fundamento en indicio alguno”, refirió expresamente. De este modo, el juez cerró el círculo judicial exculpando a la cúpula del PP de Rajoy sobre las operaciones que habría orquestado el mando de Interior en el Gobierno popular, consolidándose así la exclusión de Cospedal del procedimiento.
‘Día cero’ del juicio sobre la Kitchen
El recuerdo no tan lejano de la instrucción del juez García-Castellón vuelve en abril de 2026 con motivo del inicio del juicio a los principales actores implicados en la pieza judicial, la cual ha arrancado este lunes en la Audiencia Nacional. Dirigida por la magistrada Teresa Palacios, esta primera semana del juicio –que se centrará en Fernández Díaz, Villarejo y Martínez, entre otros- se dirimirán las cuestiones previas.
La Fiscalía Anticorrupción solicita una pena de cárcel de 15 años y 33 de inhabilitación para el exministro del Interior por presuntos delitos de encubrimiento, malversación y contra la intimidad. En su escrito de acusación, se esbozan los inicios de la supuesta operación, cuyo origen sitúa en la primera mitad de 2013. “Desde la cúpula del Ministerio del Interior, encabezado por Jorge Fernández Díaz, Francisco Martínez y Eugenio Pino se ideó, sin que pueda descartarse además la intervención de otras personas de diferentes instancias, una ilícita operación policial de inteligencia”, explican.
En cuanto a otros cargos de renombre de Génova, prestarán declaración más de 100 testigos y, entre ellos, destacarán el expresidente de Gobierno, Mariano Rajoy; la exministra de Defensa, María Dolores de Cospedal el 23 de abril; la exvicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría el 27 de abril; o el actual titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, el 11 de mayo.