Existen celebraciones que generan una gran emoción entre vecinos, visitantes y todas aquellas personas que tienen la oportunidad de descubrirlas. Pero no siempre se trata únicamente de contemplar, admirar y disfrutar. En ocasiones, son fiestas que se construyen con las manos, la paciencia y la ilusión de todo un pueblo, y precisamente eso es lo que las hace tan especiales. Es el caso del Corpus Christi de Elche de la Sierra, en Albacete, una celebración en la que la devoción religiosa se une al arte popular para dar forma a una de las tradiciones más singulares de Castilla-La Mancha.
Declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional y Bien de Interés Cultural Inmaterial, esta celebración tiene como gran protagonista a sus famosas Alfombras de Serrín, composiciones de colores que cubren calles y plazas durante la gran noche del Corpus. Un arte efímero que apenas dura unas horas, pero que deja una huella imborrable en quienes lo viven.
Si hay una imagen capaz de definir el Corpus Christi de Elche de la Sierra, esa es la de sus espectaculares Alfombras de Serrín. Durante la noche previa a la procesión del Corpus, calles y plazas se convierten en un enorme lienzo al aire libre donde los vecinos crean composiciones de gran belleza utilizando serrín y viruta teñidos de vivos colores.
Estas alfombras cubren el recorrido por el que pasa la Custodia, dando forma a mosaicos, escenas religiosas y figuras geométricas que transforman por completo la imagen habitual del municipio. La celebración mantiene así una profunda dimensión religiosa, pero también artística y comunitaria.
Lo más especial es su carácter efímero. Después de meses de preparación, diseño y trabajo, las alfombras apenas permanecen intactas unas horas, hasta que la procesión del Corpus pasa sobre ellas. Esa fugacidad convierte cada creación en una obra única, pensada para emocionar en un instante y permanecer después en la memoria.
Hablar del Corpus Christi de Elche de la Sierra es hablar de una tradición que ha logrado convertir el arte efímero en una de las principales señas de identidad del municipio. Aunque la festividad religiosa cuenta con siglos de historia, el origen de las actuales Alfombras de Serrín se remonta a mediados del siglo XX, cuando surgió una iniciativa que transformaría para siempre la manera de vivir esta celebración.
Todo comenzó en 1964 gracias a Francisco Carcelén, vecino de la localidad, quien durante una visita a Tarrasa descubrió las alfombras florales que se realizaban con motivo de una festividad religiosa. Inspirado por aquella tradición y aprovechando la abundancia de viruta procedente de los numerosos aserraderos de la zona, decidió trasladar la idea a Elche de la Sierra utilizando materiales vinculados a la actividad económica del municipio.
La madrugada del 28 de mayo de aquel año, Carcelén y un grupo de jóvenes elaboraron en secreto una alfombra de viruta teñida de colores a lo largo del recorrido procesional. La sorpresa fue enorme entre los vecinos, que descubrieron una nueva forma de celebrar el Corpus y sentaron las bases de una tradición que continúa viva más de sesenta años después.
La evolución continuó en 1967, cuando un grupo de alfombristas comenzó a experimentar con el serrín. Desde entonces, el serrín teñido pasó a convertirse en el elemento protagonista de las alfombras que hoy distinguen a Elche de la Sierra.
Más de seis décadas después, aquella iniciativa sigue creciendo gracias al esfuerzo de las peñas alfombristas y a la implicación de generaciones enteras de vecinos, consolidándose como uno de los mayores símbolos culturales de la provincia de Albacete.
Elche de la Sierra vive estos días los preparativos de sus representativas Alfombras de Serrín, que llenan de color y tradición el municipio entre el 4 y el 7 de junio. Durante cuatro jornadas, la localidad se convierte en uno de los grandes focos culturales y turísticos de la provincia de Albacete, con una programación que combina actividades familiares, gastronomía, artesanía y actos religiosos.
Las celebraciones arrancan con la apertura de la Feria de Artesanía y diversas propuestas culturales que sirven como antesala de los días grandes del Corpus. A lo largo del programa también tiene un papel destacado la nueva Feria Gastronómica, una de las novedades incorporadas este año para complementar la experiencia de vecinos y visitantes.
El viernes tiene lugar la décima edición del concurso infantil de alfombras, una iniciativa que acerca esta tradición a las nuevas generaciones y contribuye a garantizar su continuidad. Los más jóvenes vuelven a convertirse en protagonistas de una de las actividades más entrañables de la programación.
Durante el fin de semana se desarrollan distintos actos culturales y litúrgicos, entre ellos un concierto especial y las celebraciones religiosas propias del Corpus. Uno de los momentos más esperados llega durante la noche del sábado, cuando Elche de la Sierra se llena de actividad y las peñas alfombristas comienzan a dar forma a las composiciones que cubrirán calles y plazas.

Vecinos de Elche de la Sierra viven los preparativos de sus representativas Alfombras de Serrín
Durante horas, vecinos de todas las edades trabajan de manera coordinada para convertir el municipio en una auténtica galería de arte al aire libre. Tres plazas y veintisiete tramos de calle se transforman en el escenario de una treintena de alfombras, cada una con su propio diseño, colorido y significado. Detrás de cada una de ellas hay organización, ilusión y muchas horas de trabajo. La elaboración de las alfombras no es solo una tarea artística, sino también una forma de convivencia y participación vecinal que se transmite de generación en generación.
La emoción alcanza su punto culminante el domingo con la misa mayor y la tradicional procesión del Corpus. El paso del cortejo religioso destruye las alfombras, poniendo fin a unas obras concebidas precisamente para desaparecer.
Más allá del Corpus, Elche de la Sierra es una localidad que invita a descubrir la riqueza cultural de la Sierra del Segura. Su casco urbano se adapta a la singular morfología del terreno, con calles sinuosas, cuestas y plazas que conservan la esencia de un municipio profundamente ligado a su entorno.
Uno de sus principales atractivos es la Iglesia de Santa Quiteria, declarada Bien de Interés Cultural. En su interior destaca su órgano histórico, uno de los instrumentos más importantes de su clase, con 1.785 tubos restaurados que pueden escucharse en fechas señaladas.
Muy cerca se encuentra el lavadero municipal, uno de los más grandes de Castilla-La Mancha y todavía en uso de forma esporádica. Con 85 zonas de lavado realizadas en granito y agua procedente del manantial de La Poza, este espacio conserva una parte esencial de la memoria cotidiana del municipio.
Elche de la Sierra también es un destino ideal para quienes buscan naturaleza, desconexión y aventura. Situado en el corazón de la Sierra del Segura, el municipio se levanta a la sombra de la Peña de San Blas, un enclave perfecto para la práctica de senderismo o escalada.
Entre sus rincones naturales destaca La Longuera, una zona de baño situada en la frondosa vega del río Segura, perfecta para disfrutar de un entorno tranquilo y refrescante. Además, desde el propio núcleo urbano parten rutas señalizadas aptas para senderismo, bicicleta de montaña y recorridos a caballo.
Su cercanía al Parque Natural de Los Calares del Mundo y de la Sima permite ampliar la visita con uno de los paisajes naturales más espectaculares de la provincia de Albacete, conocido por sus formaciones hidrogeológicas y su enorme riqueza botánica.
El recorrido por Elche de la Sierra también puede completarse con el Parque de la Concordia, la encina milenaria conocida como La Carrasca o el mirador de Amílcar Barca, desde donde se obtienen vistas privilegiadas del entorno y de las pequeñas aldeas que salpican el paisaje serrano.
A todo ello se suma la calidad de sus cielos. Elche de la Sierra forma parte del Destino Turístico Starlight Sierra del Segura, lo que la convierte en un lugar privilegiado para la observación del firmamento. Su mirador Starlight, situado a poco más de dos kilómetros del centro urbano, permite disfrutar de una experiencia diferente bajo uno de los cielos más limpios de la zona.

Destino Turístico Starlight Sierra del Segura
El Corpus Christi de Elche de la Sierra es mucho más que una celebración religiosa. Es una experiencia que combina arte, participación vecinal, patrimonio y naturaleza en un entorno único de la provincia de Albacete.
Las Alfombras de Serrín convierten cada año sus calles en un escenario irrepetible, demostrando cómo una tradición nacida de la creatividad y el esfuerzo colectivo puede seguir emocionando generación tras generación. Una oportunidad perfecta para descubrir una de las manifestaciones culturales más sorprendentes de Castilla-La Mancha y adentrarse en la esencia de la Sierra del Segura.
Créditos fotos: Ayuntamiento Elche de la Sierra y Grupo de Acción Local Sierra del Segura.
