La dinámica de las sesiones de control a Isabel Díaz Ayuso en la Asamblea de Madrid hace que siempre haya una 'pregunta masaje' del Partido Popular, con la que este jueves la presidenta regional se ha regocijado en la visita del papa León XIV a España. El trámite va siempre precedido por los ataques de la oposición —los grupos preguntan de menor a mayor representación en la Cámara, y el Popular es el más numeroso—, que ha puesto a la presidenta frente al espejo por su "recogida de cable" con el copago a los pacientes de ELA, y por el "cuando hace calor, hace calor", la frase con la que la consejera de Educación, Mercedes Zarzalejo, atajó las quejas de las familias por el abandono a su suerte a los colegios durante las olas de calor.

El Ejecutivo madrileño ha tratado de estar muy presente en la organización del viaje del pontífice a la capital, a pesar de que la mayoría de las competencias que conciernen al operativo son del Ayuntamiento de Madrid y de la Delegación del Gobierno. Aún así, el portavoz popularCarlos Díaz-Pache, ha preguntado a Ayuso "qué expectativas tiene ante la próxima visita del Papa León XIV a la Comunidad de Madrid". La baronesa ha aprovechado el turno para enarbolar una defensa de "la libertad religiosa".

Ayuso ha mezclado absolutamente todo, llamando a los partidos de la izquierda a "respetar la verdad, las tradiciones", con sus habituales proclamas: "Y se tenga o no se tenga fe, algo que es personal y que el comunismo nunca entenderá porque se mete ahí, hasta nuestras cabezas, en nuestras almas", asegura.

La popular también ha utilizado otro de sus comodines favoritos para esquivar sus cuestiones: el Gobierno central. Era de esperar que Ayuso llegara a esta sesión en Vallecas envalentonada, después de conocerse este miércoles el sumario del caso Leire y las acusaciones de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil a la trama de las cloacas del PSOE. En su respuesta a la portavoz socialista, Mar Espinar, la presidenta ha acusado a su partido de articular "una trama corrupta para defender al 'one' a costa de cargarse la democracia". El 'one' es como los implicados en esta y otras tramas se referían a Pedro Sánchez, según la UCO.

"Esta usted aquí en nombre de la cloaca", le ha dicho a Espinar, a la que acusa de ser "la representante de la corrupción en esta Asamblea". El caso judicial que ha evitado la Cámara vallecana es el que afecta al jefe de gabinete de la presidenta, Miguel Ángel Rodríguez, investigado por revelación de secretos por revelar datos personales de dos periodistas. El novio de Ayuso, Alberto González Amador, declara como testigo por esta causa el próximo 30 de junio.

"Llevar dulces al papa mientras haces la vida imposible al prójimo es ser una farisea"

Espinar había recordado a Ayuso su rectificación con el copago. El Gobierno regional trató de aprovechar una interpretación de la ley ELA, aprobada por un amplio consenso en el Congreso de los Diputados, que permitía reducir más de 4.000 euros la asignación que reciben los pacientes. Sin embargo, diez días después se retractó, algo que celebra la portavoz socialista: "Nos alegramos de que haya rectificado con el copago que ha intentado colar", le ha dicho.

"Usted que ha viajado 18 veces a costa de los madrileños sin aportar ningún dato. Que riega de publicidad institucional a todos los medios que el doran la píldora. Que ha dado más de 5000 millones de euros al principal cliente de su novio mientras desmantela la sanidad de todos", le ha reprochado. También ha insistido en ello la portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot: "Vaya recogida de cable con el copago de la ELA", le ha dicho a Ayuso, "lo contrario era una absoluta vergüenza".

A pesar del anuncio de la Consejería de Sanidad, Espinar ha pedido a Ayuso que no sea "trilera", y que diga en alto "que se compromete a retirar ese copago". La presidenta ha resumido su primer turno en tres palabras: "Eso es falso". Sin embargo, en la dúplica sí se ha visto obligada a verbalizar la promesa: "Vamos a abonar todas las prestaciones a todos los pacientes". Ayuso asegura que "nunca hubo un problema en este sentido", y acusa al Gobierno central de "legislar de manera chapucera" por la salvedad de la que su Ejecutivo se quería aprovechar, que Moncloa atribuye a la "urgencia" para tramitar una ley que genera consenso. La baronesa acusa a Espinar de no interesarse por los pacientes, y ha presumido de datos de la sanidad madrileña, llegando a decir que el hospital Isabel Zendal "es un orgullo".

Antes, la socialista había tratado de desactivar los argumentos de Ayuso: "Llevar dulces al papa mientras haces la vida imposible al prójimo, no le va a servir", le ha dicho, "eso es ser una farisea". Espinar se ha interesado por su audiencia con el pontífice en el reciente viaje de la presidenta al Vaticano: "Espero que haya aprovechado este viaje para confesarse". La portavoz considera incongruente el acercamiento de Ayuso a la Iglesia mientras intenta "boicotear el proceso de regularización de migrantes", que apoyan los obispos españoles, o mientras rinde pleitesía a Donald Trump o Benjamin Netanyahu. "¿Le ha dicho al papa que 7.291 personas murieron en esta comunidad a causa de sus protocolos mientras su hermano y su novio se lo llevaban crudo?", le ha preguntado. También Bergerot ha recordado a Ayuso los postulados de la Santa Sede: "Se han radicalizado tanto que hoy la Iglesia Católica está mucho más cerca de la izquierda que de la derecha", señala.

El desprecio de Ayuso al calor en los colegios: "Vendrá el invierno y me vendrá con lo mismo"

Otro de los asuntos que ha copado la ofensiva de la de Más Madrid es la falta de climatización en los colegios, que ha provocado la queja de las familias por que sus hijos tengan que ir a clase a más de 35 grados. El partido había solicitado a la Asamblea apagar la climatización durante la sesión como símbolo de solidaridad. "Tras dos semanas con una ola de calor", le pregunta Bergerot, "explíqueme por qué los colegios y los institutos de la Comunidad de Madrid son los únicos que no tienen aire acondicionado". La presidenta asegura que "poco a poco" se están climatizando "más de 3.000 edificios públicos", sin especificar nada sobre los centros educativos.

La portavoz le ha recordado que en esas aulas "hay niños que están aprendiendo a leer", y estudiantes que "están haciendo los examenes que van a determinar su futuro". También ha señalado que algunas familias está llevando "ventiladores portátiles" a los centros "para intentar evitar que sus hijos no se desmayen por el calor", y le ha reprochado la infame frase de Zarzalejo: "¿Que cuando hace calor, hace calor? Eso no se atreve a decírselo a los padres y a las madres a la salida del colegio a la cara. No tiene valor", le reta.

Bergerot ha asegurado que si los miembros del Gobierno de Ayuso llevaran a sus hijos a esas aulas de la educación pública, "ya estarían climatizadas". La respuesta de la popular ha dejado clara la importancia que le da a este problema, aclarando antes que "la mayoría" de sus consejeros "llevan a sus hijos a la pública". "Vendrá el invierno y me vendrá con lo mismo, volverá el calor y volverá con lo mismo", le dice. Queda claro que poca solución se va a plantear desde la Puerta del Sol, ya que Ayuso concluye que "estamos en una ola de calor, como siempre", y ha asegurado que ya se está invirtiendo en este sentido.

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