Ya ha terminado la primera edición de la Fórmula 1 de Madrid. Sin embargo, la polémica no acabó el pasado domingo, sino que sigue abierta, y parece que se mantendrá en varios frentes.

El primero, el político. La propia presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, celebraba el pasado lunes el “éxito” de la competición en la que fue su primera reacción de la semana después de que los monoplazas corrieran al lado por los aledaños de Valdebebas.

La responsable regional criticó que ninguno de los ministros del Ejecutivo español acudiera al circuito, una decisión que, según la lideresa autonómica, se corresponde con el “odio” que tienen hacia cualquier cosa que tiene que ver con España. “Se han dedicado a deslucirlo constantemente, buscándole siempre los fallos, los peros”, decía desde un desayuno con el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, en el Club Siglo XXI.

La presidenta madrileña aplaudió que “se ha visto una ciudad abierta, acogedora, bien organizada, con unos grandes servicios púbicos que permitían ir al centro de la ciudad en unos 15 minutos, al lado del aeropuerto, donde ha habido mucha flexibilidad por parte de la gente que ha colaborado para que todo fuera un éxito”.

En este sentido, consideraba que habría sido un “detalle” que alguien del Gobierno de España hubiera acudido al evento. En la misma dirección, la administradora de Sol aludió directamente al ministro de Transportes, Óscar Puente, después de que éste criticara algunos aspectos del circuito. La baronesa del PP invitó al responsable del departamento a ser él quien organice un Gran Premio de Fórmula 1.

En definitiva, Ayuso condenó que Moncloa no tuviera “el más mínimo interés” en el macroevento: “No entiendo para qué tenemos 22 ministerios y ninguno si quiera se la molestado en acercarse (…) Lo único que han intentado es deslucirlo constantemente, buscándole siempre los fallos, los peros, como hicieron con la Vuelta ciclista a España, y esto es solamente porque se organizó en Madrid”.

Los vecinos siguen con su lucha

En el aspecto estrictamente social, los vecinos de Valdebebas continuarán con su lucha, tal y como confirma a ElPlural.com Constantino Blanco, portavoz de la plataforma ciudadana STOP Fórmula 1 Madrid, en declaraciones a ElPlural.com.

Blanco resume que el fin de semana ha sido “bastante horripilante”. “La mayor parte de los vecinos nos hemos ido como hemos podido. Los hay que se han ido todo el fin de semana, otros se fueron por la mañana y volvieron por la noche…”, cuenta en conversación con este periódico, para consumar que el barrio “no ha sido habitable” entre el viernes y el domingo.

Ahora, calcula que tardarán “unas semanas” en lo que desde la plataforma califican como el comienzo de una “recuperación del barrio”. “Para entonces, esperamos que se haya quitado lo que es la parte principal y se normalice el tráfico”, concreta desde el otro lado del teléfono el portavoz de la plataforma que ha protestado en las últimas horas por la cita del motor. Si bien, en teoría todo tiene estar expeditado el próximo 20 de septiembre.

Sea como fuere, la batalla se centrará a partir de este momento en el aspecto judicial. Así, el portavoz de STOP Fórmula 1 Madrid detalla que han llevado a cabo mediciones a través de una empresa experta en esta cuestión para poder comparar el estado acústico del barrio con y sin los vehículos y que emprenderán las medidas judiciales oportunas. Más concretamente, intentarán demostrar ante la Fiscalía de Medio Ambiente de Madrid la comisión de un posible delito de “riesgo grave para la salud de las personas”. 

“Va a llevar tiempo”, refrenda, antes de reiterar que las administraciones “están mintiendo” con asuntos como la ocupación turística -los hoteles registraron subidas de hasta un 70%, según el portal SiteMender- o la recaudación del IVA, siempre según la versión de los detractores. “Todo es una enorme farsa. Nosotros vamos a intentar recuperar el barrio, sabiendo que no se van a recuperar ni los 400 millones de coste, ni la vegetación que había en zonas del barrio…”.

Balance del evento

Madrid acogió de nuevo una carrera de Fórmula 1 casi medio siglo después. Desde el viernes hasta el domingo pasaron por allí 35.000 personas, según la organización, una cifra de 10.000 personas más de las que estuvieron presentes en el Jarama en 1981.

La parte crítica cifra en aproximadamente 400 millones de euros el coste de la celebración del torneo en la capital española, mientras que los defensores hablan de un impacto de 467 millones de euros.

En lo deportivo, Kimi Antonelli se llevó la carrera en una cita asimismo marcada por los pocos adelantamientos que se vieron debido a la estrechez del trazado. El decorado en cuanto a asistencia cumplió con las expectativas, con un lleno absoluto del que formaron parte rostros de sobra conocidos de todos los sectores.

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