El comisario jefe de la Policía Local de Alcalá de Henares, Luis Antonio Moreno Pascual, ha dimitido tras las denuncias y acusaciones recibidas por presunta agresión sexual y laboral por parte de dos mujeres, su actual pareja y una antigua agente. Este miércoles el jefe de la Policía en el municipio madrileño ha pedido su cese a la alcadesa, Judith Piquet (PP), así como su traslado a Torrejón de Ardoz, donde ocupó el mismo cargo antes de hacerlo en Alcalá, "por motivos estrictamente personales".
Según ha argumentado el comisario, considera que su reincorporación a dicho destino es la vía "más adecuada para salvaguardar su honorabilidad profesional". Así, en un comunicado el comisario señala que "ha sido un verdadero honor y una gran responsabilidad dirigir este Cuerpo". Asimismo, agradece a sus compañeros por haber contribuido "al cumplimiento de las funciones" y por la "lealtad institucional".
Tras conocerse la dimisión, la alcaldesa del municipio ha agradecido la labor desarrollada por Moreno al frente del Cuerpo, destacando su "profesionalidad y compromiso con la mejora de la seguridad ciudadana". Asimismo, Piquet ha señalado que espera que cuando el comisario se incorpore en Torrejón pueda ejercer su derecho de defensa "con plenas garantías".
Investigado por violencia de género, lesiones y maltrato
El pasado martes, según adelantaba la Cadena SER, la sección de violencia sobre la mujer del Tribunal de Instancia de Torrejón de Ardoz abría una pieza de diligencias previas contra este responsable policial después de una denuncia de dos mujeres.
Sin embargo, esta no era la única controversia que ha rodeado a Moreno. El comisario se encontraba ya bajo un procedimiento laboral después de una demanda de una agente de la Policía Local de Torrejón por acoso laboral y sexual. El comisario principal no se presentó en septiembre de 2025 al acto de conciliación, pero sí lo hizo su abogado para rechazar cualquier posibilidad de acuerdo.
Esa denuncia sostiene que Moreno Pascual habría hecho afirmaciones vejatorias sobre la agente en público. En el escrito judicial la funcionaria aseguraba que el policía había llevado a cabo “afirmaciones injuriosas, calumniantes y denigrantes hacia mi persona, en su etapa como comisario principal en Torrejón de Ardoz tales como ‘Me acuesto con ella’, ‘Es mi amante’ o ‘Me la follo”.
Las acusaciones están confirmadas por voces de su entorno. Mientras tanto, antes de judicializarse el caso, la agente remitió dos burofaxes instando al comisario a retractarse. Uno de ellos fue respondido el 1 de abril con una negativa tajante y asegurando que las acusaciones eran falsas. El segundo, nunca obtuvo respuesta.
Con todo ello, se estrecha todavía más el cerco sobre la alcaldesa del municipio madrileño. Y es que Piquet ya se encuentra imputada por un delito de infidelidad en la custodia de documentos por permitir, presuntamente, la publicación en redes sociales de un atestado policial.
El comisario no estaba aún en el cuerpo cuando se elaboró el atestado policial que Piquet hizo público y que llevó a su imputación y la de Alfonso Serrano, número dos del PP de Madrid que declaró el pasado 15 de abril por el mismo motivo.
Los hechos se retrotraen a enero de 2024, cuando la presidenta de la Comunidad de Madrid vinculaba sin ninguna prueba a personas migrantes con agresiones sexuales y un brote de sarna en la localidad. Lejos de reconocer el bulo, los ‘populares’ madrileños decidieron continuar con su discurso, publicando, primero, el informe mencionado.