En tiempos de incertidumbre global —conflictos armados, pandemias, shocks energéticos o desastres naturales— es cuando se mide de verdad la capacidad de un gobierno. No en la retórica, sino en las decisiones concretas y en sus consecuencias sobre la vida de la gente. Analizamos los diez escenarios de crisis y la respuesta de gestión del gobierno de Sánchez, así como la de los gobiernos del PP en escenarios similares.
España ha vivido en las últimas décadas dos modelos claramente diferenciados de gestión de crisis: el modelo del Partido Popular y el modelo que encarna hoy el Ejecutivo de Pedro Sánchez. La comparación no es ideológica: es empírica.
Irán: diplomacia, desescalada y escudo social
Ante la reciente escalada tras la acción unilateral de Irán, el Gobierno de Sánchez ha optado por una posición clara: “No a la guerra”, alineada con el derecho internacional y con una apuesta por la contención diplomática. Esta postura no solo ha sido coherente con la tradición europea, sino que ha reforzado el papel de España como actor fiable en la escena internacional.
Pero donde realmente se marca la diferencia es en la respuesta interna.
El Ejecutivo ha desplegado un paquete de 80 medidas de escudo social, con impacto directo en hogares y empresas:
- Rebajas fiscales selectivas (incluyendo la eliminación de impuestos especiales creados en la etapa de Montoro y la rebaja del precio de la gasolina, energía y gas)
- Ayudas directas a familias vulnerables
- Protección del tejido productivo
- Medidas para contener el impacto energético
Resultado: amortiguación del impacto económico sin trasladar el coste a la ciudadanía
Irak: alineamiento y ausencia de protección
El contraste con la gestión de José María Aznar en la guerra de Irak (2003) es difícil de ignorar.
- Apoyo a una invasión unilateral sin respaldo de la ONU
- Ruptura del consenso social (movilizaciones masivas, alineamiento contra el 98% del criterio de la población española y el 76% de la mundial, según Gallup)
- Ausencia total de medidas de protección económica
Y, sobre todo, una consecuencia indirecta pero devastadora:
El atentado del 11-M (193 muertos), el mayor ataque terrorista en la historia de España,
No hubo escudo social. No hubo protección. Solo alineamiento geopolítico y sus consecuencias devastadoras.
COVID-19: escudo social vs austeridad
La pandemia fue la mayor prueba económica desde la Guerra Civil. Aquí el contraste es aún más evidente.
Gobierno de Sánchez
- ERTEs: +3,4 millones de empleos protegidos
- Ayudas a pymes y autónomos: +4,2 millones de empleos protegidos.
- Moratorias hipotecarias y alquileres.
- 140.000 millones € fondos UE
- 70.000 millones a fondo perdido
- 70.000 millones en préstamos
Resultados:
- 22 millones de cotizantes (récord), mayoría de empleos estables vs temporales (que han pasado del 27% al mínimo histórico del 15%), compatible con las ocho subidas del Salario Mínimo Interprofesional desde 2018, pasando de 735 euros a 1.221 euros al mes este año.
- PIB por encima de niveles pre-pandemia, en 1,59 millones de euros, economía de mayor crecimiento en Europa (+3,2%, doblando el promedio europeo), con 34.500 euros de PIB per cápita.
- Paro fuera del doble dígito estructural (tasa en marzo de 2026 del 9,8%, tras cerrar febrero en el mínimo histórico de parados, 2.442.646)
Modelo PP (crisis financiera 2008-2013, gestionada por Rajoy)
- Rescate bancario: 65.700 millones € (solo 6.500 millones recuperados a finales de 2025), tras prometer que no costaría dinero a los ciudadanos.
- Rescate autopistas (más de 1.000 millones netos, con impacto de más de 3.700 millones de euros según Facua, y un coste público adicional de más de 300 millones de euros en indemnizaciones por vías como la AP-7)
- Recortes sociales, y en sanidad, educación y dependencia y la mayor subida fiscal de la Historia (Montoro), cifrada en 12.300 millones de euros mediante las mayores subidas de IVA e IRPF, con las medidas estrella de extracción fiscal de subir el tipo general del IVA del 18% al 21% y la Ley de Autónomos.
Consecuencias:
- Desempleo masivo (intensa destrucción de empleo, que llevó al máximo histórico de la tasa de paro en 26,9% en 2013 -casi 6,3 millones de parados-)
- Deuda disparada, pasado de representar el 39,5% del PIB en 2007 (aproximadamente 396.000 millones de euros) a superar el 94% del PIB a finales de 2013, alcanzando los 960.640 millones de euros.
- Prima de riesgo (el precio a pagar por la deuda, o diferencial entre el bono alemán a 10 años y el español), que superó los 600 puntos con Rajoy y hoy Sánchez la ha dejado en 64 puntos
- Intervención de la troika (los “hombres de negro”), de facto una intervención del país y su soberanía nacional.
- Fin del modelo de Cajas de Ahorros, destruyendo competencia bancaria y afectando a comisiones desbocadas por servicios bancarios y endurecimiento del crédito.
Rescates: quién gana y quién paga
El modelo de Sánchez introduce un cambio estructural:
- Rescates públicos post-COVID como préstamos participativos y reembolsables, con esquemas de riesgo / rentabilidad.
- Casos como Air Europa por parte del Fondo de Solvencia:
- devolución íntegra en el caso de Air Europa un año antes de la fecha prevista inicialmente (475 millones más intereses devueltos al Estado en noviembre de 2025, 1.525 millones recuperados por el Fondo de Solvencia en total).
- Las devoluciones incluyen intereses (Plus Ultra, por ejemplo, ya ha abonado 8,6 millones sólo en intereses de su préstamoen dos pagos de 5 millones acumulados hasta 2024 y 3,6 millones más en 2025) y participación del Estado en los beneficios de las aerolíneas y otras empresas ayudadas por el Fondo de Solvencia.
- No destrucción de empleo y aumento del 26% en las plantillas.
- “Rescates” con retorno para el Estado.
Frente a rescates a fondo perdido del PP con escaso retorno público
Ucrania: liderazgo vs inflación
Gobierno de Sánchez
- Liderazgo OTAN y UE, caracterizado por equilibrar el compromiso atlantista con una agenda progresista y de soberanía estratégica, destacando su papel en la organización de la Cumbre de la OTAN en Madrid 2022 y la defensa de la unidad europea ante Ucrania. En el ámbito de defensa, busca cumplir con los objetivos de capacidad de la OTAN sin comprometer el modelo social, resistiendo presiones estadounidenses para elevar el gasto militar al 5%, manteniendo un enfoque realista de inversiones. En la UE, ha impulsado políticas sociales, crisis de la vivienda y la transición ecológica, posicionándose como un líder clave en la defensa de los valores democráticos y la causa palestina
- Excepción ibérica, un mecanismo energético aprobado por la Comisión Europea en junio de 2022 gracias al empuje de Sánchez con apoyo de Portugal y Francia, y permitiendo a España y Portugal topar el precio del gas utilizado para generar electricidad, con el objetivo de reducir la factura eléctrica. Esta medida excepcional permitió desvincular el precio mayorista de la luz de la cotización internacional del gas, logrando ahorros significativos para consumidores e industria al limitar el impacto en sus facturas.
Resultado:
- España: precios energéticos más bajos de Europa

- Crecimiento económico superior a la media UE. La economía española afronta 2026 como líder en crecimiento de la zona euro, con previsiones de aumento del PIB entre el 2,1 y el 2,4%, duplicando el ritmo estimado para Europa (entre el 1,1% y el 1,3%)
Propuesta del PP (Feijóo)
- Eliminar excepción ibérica (presente en su programa electoral de 2023)
Impacto esperado:
- Mayor inflación, al menos 2 puntos, sin contar con el impacto de la guerra de Irán.
- Energía más cara, dado que, sin el tope, los precios subirían un 10% en el tramo fijo de la factura.
Gestión territorial
A escala autonómica, el contraste se traduce en algo aún más grave: vidas humanas.
Gobiernos del PP
- DANA (Comunidad Valenciana, gobierno de Mazón) → víctimas mortales
- COVID en Madrid (Ayuso) → miles de fallecidos en residencias por el protocolo de la muerte.
- Incendios (Castilla y León, Mañueco) → gestión tardía, pérdidas humanas y medioambientales.
Gobierno central (Sánchez)
- Activación rápida de ayudas de emergencia
- Reconstrucción de infraestructuras
- Inversión pública inmediata

Conclusión
En un mundo VUCA —volátil, incierto, complejo y ambiguo— gobernar no consiste en aplicar dogmas, sino en proteger a la sociedad frente al shock.
El modelo de Pedro Sánchez ha demostrado una constante:
- Intervenir cuando es necesario
- Proteger a la mayoría
- Convertir las crisis en oportunidades de transformación
Frente a ello, el modelo del Partido Popular ha repetido un patrón:
- Desregulación
- Rescates sin retorno
- Costes trasladados a la ciudadanía
La diferencia no es ideológica. Es material.
Y en tiempos convulsos, eso marca la distancia entre gobernar para la gente o dejarla caer. ¿Imaginan ustedes a Feijóo y Abascal gestionando la pandemia, la guerra de Ucrania, la de Irán, o los volcanes, danas e incendios?