La Xunta de Galicia da los primeros pasos para echar por tierra uno de los proyectos más polémicos de los últimos años, la instalación de una macrocelulosa de la multinacional portuguesa Altri en el municipio lucense de Palas de Rei. Esta factoría nacía del acuerdo firmado en los últimos meses de Alberto Núñez Feijóo como presidente de la Xunta, y sería continuado por su sucesor, Alfonso Rueda.

Altri, por lo tanto, contaba con el apoyo claro, sin fisuras y contundente, como lo demuestran algunos de los últimos movimientos dados por la administración autonómica, del Partido Popular.

El anuncio ha sido como de la misma manera que ha hecho en otras ocasiones el Ejecutivo gallego en las que las cosas no salen como esperan, es decir, de refilón, de pasada, sin recurrir a una comparecencia centrada solo en uno de los proyectos, así lo han venido definiendo desde su presentación, más importantes de la historia reciente.

El argumento que según ha explicado este viernes la conselleira de Economía e Industria, María Jesús Lorenzana, en el marco de una visita a una empresa maderera de Lugo, que la empresa tenía un plazo de tres meses para justificar la conexión eléctrica, de forma que "se procederá al archivo formal del expediente", al no estar garantiza dicha conexión.

Según ha comentado, debido a que la próxima planificación eléctrica será en 2030, no dispondría hasta ese año, en caso de entrar en ella, la subestación eléctrica que necesitaba para desarrollar el proyecto industrial. De ahí el inicio del archivo del proyecto, con independencia de lo que quiera hacer la compañía portuguesa que dispone de un tiempo para recurrir.

"¿Por qué no la construyeron en Portugal?"

Sin embargo, la realidad habla también de una posición contraria y muy fuerte por parte de asociaciones vecinales, colectivos relacionados con el mar, organizaciones ecologistas y culturales y partidos políticos que se han materializado en diferentes y multitudinarias manifestaciones. Además, el Gobierno central ha cerrado cualquier posibilidad de ayudas europeas para el impulso del proyecto, al margen de la citada de la conexión eléctrica.

Las reacciones a la decisión de la Xunta no han tardado. Una de las más contundentes ha procedido de la entidad que, tal vez, más beligerante y desde el primer momento advirtió de los peligros desde muchos puntos de vista de la llegada de Altri a Palas de Rei, la Plataforma Ulloa Viva.

Este colectivo ha recibido con "alegría" la noticia, pero también ha hecho pública su "cautela" y "cierta rabia" por la justificación dada por el Gobierno gallego.

En este sentido, para la portavoz de Ulloa Viva, Marta Gontá, ha pedido precaución porque “tanto la Xunta como la propia empresa ya nos ha mentido a lo largo de estos cuatro años en diferentes ocasiones".

Por ello, ha asegurado que el equipo jurídico de la Plataforma seguirá trabajando "como si estas declaraciones no existiesen".

Ha llamado la atención su "rabia" en relación a la justificación dada por la Xunta, ya que considera que "no debería ser si tiene o no tiene una subestación", sino el motivo medioambiental.

"Es un proyecto que enferma a las personas, que enferma a nuestro medio ambiente y que es una industria altamente contaminante que acapara los recursos de todos y los bienes más básicos durante 75 años", ha insistido.

Otra de las organizaciones ecologistas activas contra Altri ha sido la Asociación para a Defensa Ecolóxica de Galiza, Adega, para cuyo integrante, Fins Eirexas, pese a que la ha valorado como una "buena noticia", ha coincidido en reprochar al Gobierno regional del PP que recurra a "terceros" en su justificación para la toma de esta decisión y cree que es su "responsabilidad" dar una "justificación" fundada.

También se ha referido al asunto la portavoz del Bloque Nacionalista Galego, Ana Pontón, para quien este archivo es “un gran triunfo de la ciudadanía” y, al mismo tiempo, “la derrota de un Gobierno del Partido Popular que solo ofrece franquismo industrial” y que “defendía el expolio de los recursos gallegos y la contaminación del territorio”, poniendo por delante los intereses de una empresa portuguesa “por encima de la gente del medio rural y de la gente del mar”.

A su juicio es “un gran día para Galicia” por todo lo anterior. Además ha aprovechado su comparecencia ante los medios para poner en valor la presión social en comarcas como las de A Ulloa o Arzúa o en Arousa y la de los “miles de gallegos y gallegas que se movilizaron contra la bomba ambiental de Altri sin rendirse nunca, desmontando todas y cada una de las mentiras y falacias del PP”.

Este mediodía ha recordado que Alfonso Rueda todavía a día de hoy “ha sido incapaz de responder a una pregunta muy clara y muy concreta: Si Altri era tan buena, ¿por qué no la querían en Portugal?”.

En una línea muy similar se ha mostrado el secretario general del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro. En su opinión se trata de una "victoria para Galicia", que esta región "ni quería ni necesitaba". En este punto también ha resaltado el papel del Ejecutivo presidido por Pedro Sánchez que a cuyas negativas al proyecto de macrocelulosa ha ligado la marcha atrás anunciada este viernes por la Xunta.