La mejor climatización de las escuelas es uno de los reclamos del sistema educativo. En diversas comunidades autónomas, tanto los docentes como las familias de los alumnos piden a las instituciones competentes que se lleven a cabo actuaciones para que los centros dispongan de los mecanismos necesarios para garantizar el correcto control de las temperaturas dentro de las aulas, especialmente en momentos de extremo calor como el actual. En Madrid, hace menos de una semana padres y vecinos protestaban ante la Asamblea pidiendo una reforma legislativa que asegure que dentro de los equipamientos educativos se mantiene siempre una temperatura inferior a los 27 grados y superior a los 17. Tan solo una semana antes, en el parlamento madrileño, el Consejero de Cultura de la Comunidad de Madrid, Mariano de Paco, afirmaba que “el calor, a lo mejor, es fuente también de inspiración”, echando más leña al fuego a la situación que se vive en dicha región, en la cual la inversión para paliarla por parte del Gobierno autonómico es menor que la de una Administración municipal como es el Ayuntamiento de Barcelona

Mientras hace tan solo unos días el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso presumía de haber invertido 60 millones de euros en la climatización de colegios e institutos desde el año 2019 y este lunes el PP de Madrid destacaba una inversión en este ámbito de 80 millones de euros durante toda la legislatura, el Ayuntamiento de Barcelona cuenta con un plan que contempla una movilización de 100 millones de euros entre 2024 y 2029 para climatizar escuelas y guarderías financiados con los fondos de la tasa turística. Se trata del Pla Clima Escola BCN presentado por el Consistorio de Jaume Collboni en 2023, alcanzará los 84 equipamientos públicos intervenidos de los 170 que prevé climatizar este 2026, cuando finalizará la primera fase destinada a los centros con mayores necesidades de climatización. 

El Pla Clima Escola de Barcelona se está desplegando de forma progresiva. El Ayuntamiento actuó en 24 centros educativos en 2024, en 30 en 2025 y está previsto que lo haga en otros 30 en 2026. En las obras de este año, el Consistorio movilizará 22,95 millones de euros, que junto a los 14,16 millones del primer año y los 17,7 millones del segundo sumarán más de 56 millones de euros, un 56,09% de la inversión total prevista.

Entre las actuaciones que se llevan a cabo en los centros públicos de Barcelona se encuentra la instalación de aerotermia, un sistema de climatización que utiliza electricidad energía térmica del aire exterior para proporcionar frío en verano y primavera y calor en invierno, así como la incorporación de un nuevo sistema de renovación del aire para garantizar que sea limpio y de calidad. En concreto, las intervenciones del plan se dividen en cuatro niveles: el de las medidas básicas de gestión del edificio, como la ventilación natural de los espacios o el uso de persianas, cortinas y protecciones solares; el de los sistemas pasivos del edificio, como la mejora de la ventilación cruzada o la creación de refugios climáticos interiores y exteriores; el de los sistemas activos de bajo impacto energético, como ventiladores portátiles; y el de la climatización integral renovable

El último nivel incluye la sustitución de las antiguas calderas de combustibles fósles por sistemas de aerotermia de alta eficiencia y la instalación de placas fotovoltaicas para producir energía renovable y, de esta manera, reducir la dependencia energética exterior. “Esta combinación permite disminuir significativamente las emisiones de CO2, reducir los costes energéticos y avanzar hacia edificios educativos más sostenibles”, explican a ElPlural.com fuentes del Ayuntamiento de Barcelona.  

"Una de las inversiones más importantes que se ha hecho en adaptación climática de equipamientos educativos"

Desde el Consistorio se detalla que el Pla Clima Escola es “un programa específico” que tendrá “un impacto directo en un total de 55.000 alumnos” y se define como “una de las inversiones más importantes que se ha hecho nunca en la ciudad en adaptación climática de los equipamientos educativos”. Con esta hoja de ruta que ya ha intervenido en 54 equipamientos, Barcelona pretende afrontar “un doble reto”: “garantizar unas condiciones adecuadas de confort, salud y aprendizaje para el alumnado y, al mismo tiempo, contribuir activamente a la lucha contra el cambio climático y la reducción del consumo energético”.

Según el Área de Educación del Ayuntamiento, el objetivo final del plan es disponer de una red de centros educativos en la cual la climatización sea una herramienta complementaria dentro de una estrategia ambiental mucho más amplia” y, por ello, lo sitúa como cuarto y último nivel de intervención y no como la primera actuación para responder ante un episodio de calor, de acuerdo con el plan ambiental del Consorcio de Educación de Barcelona. Las medidas prioritarias consisten, por lo tanto, en “el aprovechamiento de las capacidades naturales del edificio y la utilización de medidas pasivas y de bajo impacto energético”. 

Asimismo, las fuentes municipales subrayan que el plan se enmarca en la “estrategia global de mejora ambiental de los centros educativos basada en la reducción de la demanda energética de los edificios, la mejora de la calidad del aire interior, la incorporación de energías renovables, la transformación de los espacios exteriores y la gestión inteligente de las instalaciones” que el Consorcio de Educación de Barcelona desarrolla desde hace años. En este sentido, es tan solo cuando se superan los 26 grados de temperatura (umbral establecido por la legislación estatal) cuando “se plantea la climatización integral de los espacios mediante sistemas de climatización”.

La tasa turística de Barcelona y la inversión para climatizar escuelas de la Generalitat

Los recursos del Pla Clima Escola proceden de la tasa turística que cobra el Ayuntamiento de Barcelona, una herramienta de la que Madrid no dispone, y la cual consiste en un recargo municipal por noche a turistas que actualmente puede alcanzar los 5 euros y se prevé que incremente su importe progresivamente hasta en 2029 llegar a los 8 euros. Se espera que los fondos recaudados a través de este tributo lleguen a los 100 millones de euros en 2029. 

En cuanto a la climatización de las escuelas en el conjunto de Cataluña, la Generalitat destinará 100 millones de euros en los próximos dos años para la climatización de un centenar de centros educativos, como contempla el acuerdo presupuestario entre el Ejecutivo catalán y ERC. Por lo tanto, el Govern de Salvador Illa movilizará más recursos en climatizar centros educativos que el Gobierno de Ayuso en toda la legislatura.

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