Con la llegada del verano, han sido múltiples las familias del alumnado de centros educativos públicos de la Comunidad de Madrid las que han alzado el tono ante las altas temperaturas a las que se encuentran las aulas donde estudian sus hijos a diario y exigen una respuesta al Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso y a la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades, dirigida por Mercedes Zarzalejo.
Un escenario complejo, pero en el que ya han obtenido el amplio respaldo de los partidos en la oposición. De hecho, la pasada semana desde Más Madrid presentaron una propuesta en la Mesa de la Asamblea para que no se encienda el aire acondicionado del pleno mientras no se climaticen las aulas. Por su parte, desde el PSOE madrileño apostaban en declaraciones a ElPlural.com por llevar a cabo auditorías en cada centro. Con motivo de esta problemática que late con fuerza en las aulas, este mismo jueves representantes de las familias acudían al pleno de la Asamblea e irrumpían la sesión a gritos de “Vergüenza”, para ser posteriormente expulsados.
Las familias que tienen a sus hijos en las aulas a 30 grados, estallan en la asamblea de Madrid.
— José Vico 🔻🇵🇸🇿🇦 (@josevico4) June 11, 2026
Allí están 22 grados.
Vergüenza pic.twitter.com/cuBz4hYWqC
Con este telón de fondo, este jueves la Asociación de Directores de Instituto de Enseñanza Secundaria de la Comunidad de Madrid (ADIMAD), el Consejo de Directores de Madrid y la FAPA Francisco Giner de los Ríos lanzaban un comunicado conjunto para reclamar la ejecución “urgente” de un plan integral contra el calor en los centros educativos.
En el escrito, las tres entidades exigen a la cartera de Zarzalejo un Plan Integral de Climatización que incluya "la adaptación de los centros al cambio climático" en aras de afrontar "las altas temperaturas se prolongan durante periodos más extensos del año y afectan de forma directa al bienestar, la salud y el rendimiento de toda la comunidad educativa". En este sentido, ponen de relieve que las elevadas temperaturas "ya no constituyen episodios puntuales", dado que el calor comienza a ser especialmente intenso desde el mes de mayo y se mantiene hasta bien entrado septiembre, coincidiendo con periodos lectivos.
En este orden de cosas, en el comunicado denuncian que "miles de alumnos, docentes y personal no docente desarrollan su actividad diaria en edificios que, en muchos casos, no reúnen las condiciones térmicas adecuadas". Asimismo, según relatan, en numerosas aulas de la Comunidad de Madrid se superan con frecuencia los 30 grados, "dificultando el aprendizaje, reduciendo la capacidad de concentración y generando situaciones incompatibles con un entorno educativo saludable". "Cuando un aula supera los 26-27 °C, empieza a deteriorarse el bienestar, la concentración y el aprendizaje; y por encima de esas cifras hay un riesgo sanitario prevenible. La infancia no puede seguir siendo el termómetro pasivo del cambio climático", recriminan en el escrito.
A esta problemática se suma la inexistencia de sistemas adecuados de climatización, lo que conlleva a que en muchos de los centros educativos de la región las únicas alternativas sean la ventilación natural mediante la apertura de puertas y ventanas, la bajada de persianas o la recomendación de una mayor hidratación. Algo que tildan de “claramente insuficiente” ante una situación "que se repite cada curso con mayor intensidad".
Llaman a un compromiso "firme y sostenido"
A razón de todo ello, desde la Asociación de Directores de Instituto de Enseñanza Secundaria de la Comunidad de Madrid califican de “imprescindible” que la Administración educativa asuma "un compromiso firme y sostenido" para adaptar las infraestructuras escolares a la realidad climática actual. "La solución no puede depender exclusivamente de actuaciones aisladas ni recaer sobre los presupuestos ordinarios de los centros educativos", sostiene Rosa Rocha, presidenta de la Asociación.
Por su parte, desde la FAPA Francisco Giner de los Ríos, su presidenta, María Carmen Morillas, ha anunciado que este viernes pedirán al Defensor del Pueblo que actúe para encontrar una solución definitiva. Según subraya, en las mediciones que las familias están haciendo en los centros, se superan los 30 grados "con creces" en muchos centros y está teniendo consecuencias "alarmantes". "Está habiendo golpes de calor, cefaleas, mareos...es un problema de salud pública. A los niños en la escuela la administración les debería proteger, pero con esta inacción los están exponiendo a un riesgo para su salud", reprocha.
Un escenario que se complica todavía más si cabe en la infancia más vulnerable y en las aulas TEA, de educación especial en centros ordinarios o centros específicos de Educación Especial.
A todo ello se suman el Consejo de Directores de Educación Infantil, Primaria, Especial y CEIPSOs de la Comunidad de Madrid. "El calor recae con especial dureza sobre los más pequeños: un niño de Educación Infantil o Primaria se acalora antes que un adulto, le cuesta más recuperarse y depende por completo de las personas que lo cuidan para hidratarse, refrescarse o avisar de que se encuentra mal, sin saber muchas veces poner palabras a ese malestar", sostienen desde el Consejo.
Con todo ello, desde ADIMAD, el Consejo de Directores y la FAPA Francisco Giner de los Ríos exigen a la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid la adopción "inmediata" de medidas "concretas" y "dotadas económicamente con un plan especial de inversiones y acompañadas de un calendario de ejecución realista y verificable". Asimismo, exigen una comisión de seguimiento en la que estén presentes las organizaciones representativas de la comunidad educativa y que se garantice que los centros educativos públicos madrileños "sean espacios seguros, saludables, sostenibles y adaptados a los desafíos climáticos del presente y del futuro".
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.