Como material de campaña, las gentes de la candidatura que encabeza Francesc Homs, convergente, han colgado en su página web, un video que también puede verse en Youtube . Bajo el título de “Operació sopar d’empresa”, operación cena de empresa.


Salvar lo insalvable
Al estar locutado en catalán, vale la pena traducirlo a beneficio de inventario, para ver hasta dónde puede llegar el nacionalismo en su afán de salvar lo insalvable.

Con imágenes sencillas, diríase que casi pensadas para niños, y con música divertida, la voz nos va dando consejos acerca de cómo proceder en una cena de empresa. Vayamos por partes.



“Se acerca la navidad y llegan ésas cenas de empresa que dan tanta pereza. Pero, ¡atención!, éste año podría ser diferente. Algunas de las personas que se sienten a tu lado aún no lo tienen claro y tú tienes la oportunidad de explicarles porqué necesitamos un estado independiente”.




¡A por todas!
Es decir, hay que ir a por todas, llevar el mensaje de la nueva república catalana dónde sea y como sea, incluso a tu lugar de trabajo. A esto se le llamaba Gleichshaltung en la Alemania de los años treinta, coordinación general, lo que significaba que debía establecerse un sistema de control ideológico totalitario sobre el individuo, así como una estrecha vinculación del ideario nacionalsocialista con todos los aspectos sociales, económicos y comerciales de la vida alemana. Nada podía escapar a la infatigable tarea proselitista de los adeptos. Sigamos.



“Quizás arruinarás la cena, pero salvarás a tu país. ¡Adelante!. Primera misión: identificación. Es preciso que identifiques perfectamente a quién tienes enfrente. ¿Está interesado en política, es independentista, o no? Si lee las memorias de Aznar o tiene todas las apariciones televisivas de Albert Rivera, puedes sospechar. Pero si no detectas eso, es preciso pasar a otra fase”.




Enemigos
Lo que dice en video, en realidad, es que hay enemigos, que no adversarios, políticos. Que hay catalanes que ya están perdidos y no vale la pena perder el tiempo con ellos. Y que deben centrarse en los que aún no saben muy bien qué van a votar y qué es lo que quieren. Continuamos.
“Misión dos: lanza la bomba. Puedes hablar del tiempo, de las vacaciones navideñas o de la crisis del Real Madrid, pero en algún momento tendrás que dejar caer ‘Y qué, el veinte hay elecciones, ¿cómo lo ves’”.

El presidente catalán en funciones, Artur Mas (d), y el cabeza de lista de Democràcia i Llibertat en las generales, Francesc Homs (i), durante el mitin central de Democràcia i Llibertat, de cara a las elecciones generales del próximo 20 de diciembre. EFE



Ganar, sin convencer
Táctica sinuosa y de despiste, en lugar de ir de frente y dar la cara, con un folleto en la mano e identificándote por tu adscripción política. Cuidado, y con tus propios compañeros de trabajo, con los que, seguramente, pasas más horas al día que con tu familia. Todo por el país, claro.
“¿Se ha hecho el silencio? Tranquilo, ya llega el momento clave. Misión tres: la respuesta. ‘No sé, tío, todos los políticos son iguales’. Es el, ya lo has encontrado. Prepárate para la misión final, ganar”.

La voz que ha doblado al indeciso lo deja como un pobre tonto al que hay que salvar de su ignorancia. Porque ellos mismos lo dicen, no se trata de convencer, sino de ganar. Feo. Vayamos al final.

“Convencer siempre es complicado. Debes estar bien preparado o recibirás los efectos implacables de los tópicos. ‘Todo esto del proceso es para tapar los recortes’. ‘Lo que hace falta es reformar España’. ‘Menos independencia y más arreglar los problemas de la gente’”. A partir de aquí, el rosario de tópicos en favor de Mas y el proceso es el de siempre: España tiene la culpa de todo, el Tribunal Constitucional es muy malo, el gobierno de Mas es el que ha trabajado por los pobres y todo lo que ustedes quieran.

El final no tiene desperdicio “Un indeciso convencido es un paso más hacia la libertad. Que la cena de empresa sea poco interesante puede parecer imposible, pero tú puedes hacerlo posible”, jugando con el lema de campaña de ésta formación.
Y con éstos mimbres quieren construir un nuevo país.