A menos de un año para que se celebren las elecciones municipales de mayo de 2027, Barcelona ya se prepara para la contienda electoral con el nombre de la gran mayoría de sus protagonistas ya desvelado. Tras darse a conocer a finales de la semana pasada tanto al candidato de Junts, Jordi Martí Galbís, como al de Aliança Catalana, Jordi Aragonès, el cuadro de alcaldables en la ciudad condal está ya a punto de completarse. En estos momentos, ya se ha confirmado a los jefes de listas que intentarán arrebatarle la alcaldía a Jaume Collboni. Todas las formaciones con representación en el Ayuntamiento, a excepción de Vox, ya han resuelto la incógnita, así como el partido de Sílvia Orriols, el cual podría entrar en el Consistorio en los próximos comicios según pronostican las últimas encuestas municipales.  

En un ayuntamiento que actualmente cuenta con seis grupos municipales y que los sondeos indican que a partir de mayo podría incrementar esta cifra hasta los siete, incorporando la presencia de Aliança Catalana, teniendo representación de prácticamente todo el espectro político catalán, parece claro que pactar será algo necesario. Eso lo saben los candidatos, como han demostrado algunos de ellos abriendo la puerta a reunirse con otras formaciones e incluso proponiendo la creación de alianzas electorales. 

En este sentido, Barcelona es una rara avis y con anterioridad ha demostrado que, incluso sin previos acuerdos, se pueden dar escenarios que en muchos otros municipios o instancias serían impensables. Ejemplo de ello son las dos últimas investiduras de alcaldes en la capital catalana. En 2023, Collboni obtuvo la alcaldía gracias al voto anunciado el mismo día de los Comuns y el PP, que querían evitar el regreso del entonces candidato de Junts y entre 2011 y 2015 alcalde por Convergència i Unió (CiU), Xavier Trias, al Gobierno municipal. Cuatro años antes, Ada Colau logró mantener la vara de mando una legislatura más con el apoyo del PSC y de Ciudadanos, que en las municipales de 2019 tenía de alcaldable a Manuel Valls, que quiso evitar que el independentismo volviera a gobernar en el Ayuntamiento. 

Ahora, con el inicio de la nueva campaña electoral cada vez más cerca, surge la pregunta de cuáles son las alianzas o pactos más probables en Barcelona y si las circunstancias conllevarán que dentro de un año se vuelva a ver una votación atípica como las de las últimas investiduras. Para esta última cuestión no habrá respuesta hasta llegado el momento, según los resultados. Sin embargo, la primera dependerá en gran medida de los candidatos. Por esta razón, es importante conocerlos a ellos y las posiciones que han mostrado hasta el momento. 

Jaume Collboni, el claro favorito

El alcalde de Barcelona y líder del grupo municipal del PSC, Jaume Collboni, todavía no ha sido proclamado formalmente como candidato para las elecciones municipales de 2027, aunque dentro de su formación no hay la menor duda de que volverá a encabezar su lista. Su posición al frente del Gobierno municipal hace que no corra la misma prisa por oficializarlo que en el caso del resto de alcaldables. Collboni es presidente de los socialistas en la capital catalana desde 2015, mismo año en el que se convirtió en concejal en la ciudad condal. Antes de ser alcalde, ocupó los cargos de segundo y primer teniente de alcalde durante el primero y el segundo mandato de Ada Colau, respectivamente, tras firmar un acuerdo con Barcelona en Comú en 2016. 

Collboni fue investido alcalde de Barcelona el 17 de junio de 2023 y, durante los tres años que van de mandato, su principal socio de Gobierno no ha sido ninguno de los partidos que facilitaron su investidura, sino ERC, a pesar de que también ha pactado varias medidas con los Comuns, las más destacadas en materia de vivienda y turismo. Igualmente, ha alcanzado algunos acuerdos con Junts. Entre las iniciativas más destacadas de la legislatura se encuentran el incremento de la tasa turística o la prohibición de los pisos turísticos a partir de 2028. Además, este último año de mandato, el Consistorio estará enfocado en varias reformas urbanísticas como la de la Rambla, que está previsto que finalice en febrero de 2027. Collboni parte como claro favorito, puesto que todas las encuestas publicadas sitúan al PSC como primera fuerza política en la capital catalana.

Jordi Martí, alcaldable de Junts pese a las diferencias con Waterloo

El candidato de Junts es Jordi Martí, como se dio a conocer el pasado domingo tras ganar las primarias celebradas después de que Martí anunciara su intención de ser alcaldable contra la voluntad de la cúpula del partido liderado por Carles Puigdemont, que pretendía presentar una lista única encabezada por su vicepresidente y portavoz, Josep Rius, quien finalmente abandonó la contienda interna. El actual presidente del grupo municipal posconvergente se impuso a otros tres aspirantes, entre los cuales se encontraba la favorita de Waterloo -la diputada en el Congreso Pilar Calvo- con el 40,19% de los votos (253).

El inicio de la trayectoria política de Martí dentro del Consistorio se remonta a 2011, cuando entró como concejal del grupo municipal de CiU, liderado entonces por Trias, quien ha sido uno de los  mayores defensores de su candidatura. Obtuvo la presidencia de Junts en Barcelona después de que Trias dejara su acta de regidor en julio de 2024 y él mismo se define como “una persona de orden y de centro progresista”. Asimismo, forma parte del ala de Junts más próxima a la ya extinta Convergència. Tan solo unas pocas horas después de que se supiera el resultado de las primarias posconvergentes en Barcelona, Martí aseguró este lunes estar dispuesto a sentarse con la mayoría de fuerzas políticas “excepto con aquellas que no son democráticas y que están en las antípodas del ideario de Junts”, entre las cuales no incluyó a Aliança Catalana, con la que no cerró la puerta a hablar. Según el candidato, su “posición central” le proporciona “muchas más posibilidades de pactar, negociar, dialogar”.

Gerardo Pisarello coge el testigo de Colau como candidato de los Comuns 

La candidatura de Barcelona en Comú estará liderada por el diputado en el Congreso como miembro del grupo parlamentario de Sumar Gerardo Pisarello, quien se impuso en unas primarias internas celebradas el pasado mes de febrero al escritor y periodista Bob Pop con el 68,6% de los votos (1.046). De esta manera, Pisarello ha regresado como cabeza de lista a la política municipal con la que ya se involucró durante el primer mandato  de Ada Colau como concejal, ocupando también el puesto de primer teniente de alcalde entre junio de 2015 y junio de 2019, cuando el cargo pasó a las manos de Collboni. 

Pocos días después de ser anunciado como candidato a la alcaldía, Pisarello dejó clara su voluntad en cuestión de pactos con otras formaciones en la capital catalana. El diputado propuso formar un pacto amplio de izquierdas, para el cual inició una ronda de contactos con el PSC, ERC y la CUP, partido que actualmente no cuenta con representación en el Ayuntamiento y, según los sondeos, tampoco lo hará en la próxima legislatura en caso de presentarse con una lista propia. Por el momento, la iniciativa no ha logrado avanzar. 

La secretaria general de ERC, Elisenda Alamany, primera anunciada

ERC ha apostado por uno de los pesos fuertes de su actual dirección. La secretaria general de Esquerra Republicana, Elisenda Alamany, será candidata del partido en Barcelona por primera vez a pesar de ser concejala desde 2019. Durante el presente mandato, la que se ha convertido en una de las personas de mayor confianza de Oriol Junqueras dentro de su formación ha liderado los pactos entre los republicanos y el PSC de Collboni, entre ellos el aumento de la tasa turística o la rehabilitación de equipamientos. 

La elección de Alamany como jefa de lista en Barcelona fue anunciada el pasado mes de enero, convirtiéndose en la primera candidata confirmada para las próximas municipales en la ciudad condal. Desde entonces, la alcaldable de ERC ha defendido su intención de ganar las municipales de 2027 por su propia cuenta y no con el frente amplio de izquierdas propuesto por Pisarello. “Eso no se hace ni juntando letras y siglas, ni con una ensalada de frutas”, declaró en febrero Alamany sobre la propuesta, expresando su confianza en obtener un buen resultado sin necesidad de una coalición electoral. 

Daniel Sirera volverá a ser el alcaldable del PP

Por parte del PP, el actual presidente del grupo municipal en Barcelona, Daniel Sirera, repetirá en las próximas elecciones como candidato, como confirmó el pasado sábado el secretario general de la formación, Miguel Tellado. Sirera es concejal de Barcelona desde 2023, aunque ya lo había sido más de dos décadas antes, entre 1996 y 1999. En los últimos comicios encabezó la lista electoral por decisión propia del presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, debido a la negativa de la exministra y eurodiputada Dolors Montserrat a liderar la candidatura. 

A pesar de haber dado su apoyo a la investidura de Collboni para evitar que Trias volviera a ser alcalde, en los tres años de legislatura que ya han transcurrido, lejos de mostrarse próximo al Gobierno municipal, se ha opuesto a la mayoría de sus políticas. Entre los temas centrales del discurso de Sirera se encuentran la seguridad, la ocupación y la migración. Respecto a esta última cuestión, en noviembre de 2025 presentó una campaña llamada Inmigración ordenada que incluía un conjunto de medidas para endurecer la política migratoria, entre las cuales se encontraban la prohibición del burka y el niqab o la agilización de la expulsión de los extranjeros sin documentación en regla ni empleo.

Gonzalo de Oro podría no repetir como candidato de Vox

El único de los partidos con representación en el Ayuntamiento de Barcelona en el que todavía no está claro quién será el candidato es Vox. El líder del grupo municipal es Gonzalo de Oro, quien fue alcaldable en los últimos comicios y desde 2023 ocupa el cargo de concejal. El regidor ya ha expresado su intención de volver a encabezar la lista, pero dentro de la formación de extrema derecha se estarían valorando otros nombres. Sea como sea, el elegido para dirigir la candidatura se decidirá desde la dirección del partido presidido por Santiago Abascal. Una situación que habría generado tensión interna.

Como no es de extrañar en el caso de un concejal de Vox, el tema estrella del discurso de de Oro es el ataque a la inmigración, el cual ha explotado a través de redes sociales. Forma parte de su estrategia publicar vídeos en los que difunde junto a otros miembros del partido su discurso antimigratorio, en alguno de ellos llegando a señalar a negocios extranjeros. 

Jordi Aragonès el ideólogo ultraliberal de Aliança Catalana

El último partido en aterrizar en Barcelona ha sido Aliança Catalana, partido que todavía no cuenta con representación en el Consistorio, pero todo apunta a que sí la tendrá en la próxima legislatura. Su candidato se anunció el pasado viernes en un acto celebrado en el Centro Cultural del Born. Se trata de Jordi Aragonès, uno de los ideólogos y cofundadores de la formación xenófoba e independentista y, aparte, primo del expresidente de la Generalitat Pere Aragonès.

Entre los postulados defendidos por Aragonès se encuentra la expulsión de personas migrantes en situación irregular o que hayan cometido algún delito, utilizando el mismo término que emplea Vox y otras formaciones de extrema derecha de “remigración”, mientras que en el ámbito económico reivindica políticas ultraliberales como el desmantelamiento del Estado del Bienestar o la privatización de las pensiones. Por esta razón, no es de extrañar que se haya manifestado en contra de medidas anunciadas por Collboni como la prohibición de los pisos turísticos. 

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