Agbar pide a la Generalitat que excluya a Acciona de la gestión de la empresa pública Aigües Ter Llobregat (ATLL) y que asuma transitoriamente su gestión hasta que realice una nueva adjudicación de la compañía.

Esta es la posición de la compañía tras conocer que el Tribunal Supremo ha confirmado la anulación de la adjudicación de ATLL a Acciona porque la Generalitat formalizó el contrato sin esperar a la resolución del Órgano Administrativo de Recursos Contractuales de Cataluña (OARCC).

No es recurrible
Las fuentes de la empresa entienden que la resolución del Tribunal Supremo no es recurrible y que, por tanto, se pone fin al procedimiento judicial. Así pues, desde el punto de vista de Agbar, la Generalitat no tiene más remedio que acatar la resolución del OARCC, del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) y del Tribunal Supremo y liquidar de forma inmediata el contrato.

Rechaza la suspensión
En la sentencia, el Tribunal Supremo ratifica así la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) y rechaza suspender de forma cautelar la decisión del OARCC, que dejó fuera a Acciona del procedimiento después de haber sido elegida adjudicataria del mismo.

Antes del dictamen
La sentencia señala que la Generalitat tomó la decisión de adjudicar el contrato a Acciona antes de que el OARCC emitiese su dictamen sobre el desarrollo del proceso de adjudicación del contrato y, en cierta medida, la hace responsable de haber tenido que llegar a los tribunales.

Aún quedan dos recursos
Y, de hecho, el embrollo podría seguir en este estadio, dado que aún hay otros dos recursos contra la decisión del OARCC presentados por la propia Acciona y por la Generalitat