El Partido Popular ha vuelto a intentar apropiarse de una tradición profundamente arraigada en Castilla-La Mancha para convertirla en herramienta de confrontación política. En esta ocasión, los ‘populares’ han señalado a Emiliano García-Page por no frenar lo que consideran un ataque del Gobierno central a la tauromaquia, obviando que el Ejecutivo autonómico ha mantenido en los últimos años un respaldo institucional claro y sostenido a los toros.

La secretaria general del PP de Castilla-La Mancha, Carolina Agudo, ha acusado al presidente regional de "obedecer al sanchismo" y de no defender la identidad cultural de la región. Sin embargo, los hechos muestran que el Gobierno de Castilla-La Mancha ha sostenido políticas activas en favor del sector taurino, tanto en el plano normativo como en el mediático y el institucional.

En el ámbito normativo, la tauromaquia continúa reconocida como Bien de Interés Cultural en la región, una figura que refuerza su protección jurídica y que ha servido de paraguas legal para las políticas públicas de respaldo al sector. Además, la Junta ha impulsado el Consejo Asesor de Asuntos Taurinos, un órgano consultivo destinado a promover, estudiar y proteger la tauromaquia como manifestación cultural propia de la comunidad autónoma. Este instrumento ha formalizado el diálogo con profesionales, ganaderos y representantes del sector, institucionalizando su defensa.

El Ejecutivo regional también ha defendido públicamente el mantenimiento del Premio Nacional de Tauromaquia cuando desde el Ministerio de Cultura se suprimió, presentando alegaciones y fijando posición política en favor de su continuidad. A ello se suman líneas de apoyo indirecto a ganaderías de bravo dentro de convocatorias destinadas a razas autóctonas y medidas vinculadas al medio rural, donde el propio Gobierno ha subrayado el impacto económico de la actividad taurina.

Apuesta por los toros en abierto a través de CMM

Pero si hay una medida que ha marcado de forma más visible el respaldo del Ejecutivo autonómico ha sido la apuesta decidida por ofrecer toros en abierto a través de Castilla-La Mancha Media (CMM). La televisión pública regional ha consolidado en su parrilla la retransmisión regular de corridas y festejos taurinos desde diferentes plazas de la comunidad autónoma, incluso de fuera, incluyendo grandes ferias y eventos destacados. Esta política ha convertido a Castilla-La Mancha en una de las pocas comunidades donde la televisión pública mantiene emisiones taurinas estables y accesibles para todos los espectadores.

No se trata únicamente de retransmisiones puntuales. CMM ha desarrollado una programación específica que ha tenido muy en cuenta a la tauromaquia, con programas especiales, cobertura en informativos, entrevistas a figuras del toreo, reportajes sobre ganaderías y espacios dedicados al análisis del sector. La presencia de los toros en la televisión autonómica ha sido estructural, no anecdótica, reforzando la normalización institucional de esta tradición dentro de la oferta pública audiovisual.

Aval del Gobierno de Castilla-La Mancha

Esta apuesta mediática ha contado con el aval político del Gobierno de Castilla-La Mancha, que ha defendido la tauromaquia como parte del patrimonio cultural castellano-manchego y como elemento vinculado al desarrollo económico del medio rural. La emisión en abierto ha permitido además proyectar la imagen de municipios y plazas de la región, aportando visibilidad a ferias locales y dinamizando su impacto.

En este contexto, el intento del PP de presentar a Page como pasivo o distante en la defensa de la tauromaquia se enfrenta a una realidad institucional consolidada. Mientras los ‘populares’ han tratado de utilizar el debate nacional para erosionar al presidente autonómico, en Castilla-La Mancha las políticas de apoyo a los toros han continuado vigentes y visibles, especialmente a través del instrumento más potente de difusión pública: la televisión autonómica.

La tauromaquia, lejos de haber sido relegada por el Ejecutivo regional, ha mantenido un respaldo estable en el plano jurídico, consultivo, económico y mediático, lo que convierte la ofensiva del PP en un nuevo episodio de confrontación política sobre una materia en la que la Junta ha fijado posición desde hace años.