"Gallito en las redes, cobarde en los tribunales". Son las palabras que Javier Ruiz empleó para referirse a no se dan los elementos del delito de injurias y calumnias después de que salieran a la luz algunos vídeos en los que el agitador "recogía cable" ante la jueza, quien le pedía que le explicara sus acusaciones de pederastia, proxenetisimo o prostitución de menores contra Rubén Sánchez, portavoz de FACUA. Su abogado, Juango Ospina, busca ahora un "acercamiento" con el fin de evitar los tribunales mientras que, públicamente, el joven no cesa en su ofensiva contra el activista.
Quien vea las redes sociales de Quiles no creerá que el pseudoperiodista está buscando un acuerdo con Sánchez con el fin de evitar un juicio en los tribunales en el que podría salir no muy bien parado después de haber sido procesado por un delito de injurias y calumnias. El joven atribuyó al activista una lista de "delitos y corruptelas" entre los que figuran pederastia, proxenetismo, extorsión o amenazas de muerte sin presentar prueba alguna ante la magistrada, que ha analizado durante la instrucción 16 tuits, 25 mensajes de Telegram y un programa que protagonizó junto a Bertrand Ndongo en el canal de YouTube de EDA TV.
ElPlural.com ha hablado con Juango Ospina, quien ha asumido recientemente la defensa Vito Quiles, sobre la intención de resolver el conflicto de forma "extrajudicial". El abogado asegura que "no me hubiera gustado llegar hasta este momento y habría optado por otras alternativas procesales", motivo por el que ahora busca una solución al margen de los juzgados.
Ospina se muestra en un tono muy diferente al de su representado, que no cesa en sus ataques contra Sánchez desde sus redes sociales: "No todo en la vida es ir a los tribunales. Muchas veces hablando la gente se puede entender y subir el tono y la confrontación en redes sociales y pública, de un lado y de otro no ayuda. Hay muchos problemas mucho mas mayores para España independientemente de nuestra posición ideológica y a veces nos ceñimos en un debate que es una cortina de humo que ayuda a que vivamos peor de lo que tendríamos que vivir".
Quiles y su defensa buscan en privado un "acercamiento entre las partes" mientras que, en público, el de ultraderecha no deja de agitar a los suyos, insistiendo en sus descalificaciones contra el portavoz de FACUA pese a que la magistrada ya ha señalado en su auto que existen "claros indicios de que su afán fue vejar, ofender y vilipendiar al querellante ante la opinión pública en venganza por las responsabilidades que le atribuye al querellante".
Ospina marca distancias en este sentido: "Una cosa son los clientes y otra los abogados. Una cuestión son los hechos y el devenir de las actuaciones de un cliente y otra la defensa procesal del procedimiento. Soy una persona que intento ser ecuánime y buscar la no confrontación personal nunca y el entender las problemáticas más allá de lo que aparentemente nos encontramos, pero yo no soy el señor Quiles".
El letrado busca ahora este "acercamiento entre las partes" aunque no se muestra muy optimista porque, asegura, "la situación está muy enquistada por ambas partes": "Creo que va a ser una tarea prácticamente imposible y que probablemente se descarte, pero como abogado estoy en la obligación moral de buscar lo mejor para mi cliente y eso pasa por valorar todas las alternativas posibles".
El abogado insiste en que si finalmente llegan a juicio van a "defender que no hay delito en los tribunales" porque, en sus palabras, "no se dan los elementos del delito de injurias y calumnias desde un punto de vista jurídico". "Es algo que tendrán que decir los tribunales en un juicio con un desgaste social y personal para todas las partes", señala Ospina.
Síguenos en Google Discover y no te pierdas las noticias, vídeos y artículos más interesantes
Síguenos en Google Discover