El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha defendido este lunes la apuesta por la inversión pública en la región durante el acto de arranque de las obras del Campus Biosanitario de la Universidad de Castilla-La Mancha en Ciudad Real, un proyecto estratégico ligado al entorno hospitalario, con una inversión de 38,2 millones de euros y más de 19.000 metros cuadrados, que albergará seis edificios interconectados y unificará las facultades de Medicina y Enfermería.

Page ha subrayado la importancia de haber reactivado proyectos como este Campus Biosanitario que, según ha recordado, en el pasado quedaron paralizados, generando incluso costes adicionales por indemnizaciones derivadas de decisiones judiciales. “Es difícil parar cosas, recortar y despedir por miles, pero más complicado aún es reconstruir lo que se desmantela”, ha afirmado, en referencia a la etapa de María Dolores de Cospedal al frente del Gobierno regional.

El jefe del Ejecutivo autonómico ha puesto en valor el momento actual de la región, que ha descrito como una etapa de gestión compleja marcada por crisis sucesivas, desde la pandemia de la COVID-19 hasta el impacto de la guerra en Ucrania.

En este contexto, ha destacado que Castilla-La Mancha está logrando una alta ejecución de los fondos europeos, que situará “por encima del 95%”, lo que, a su juicio, demuestra la capacidad de coordinación entre administraciones, universidades y ayuntamientos.

“Cada uno ha ido cumpliendo su parte”, ha resumido, reivindicando la eficacia en la gestión de estos recursos.

Universidad y cohesión territorial

Page ha defendido el papel de la Universidad de Castilla-La Mancha como elemento clave de cohesión territorial y desarrollo económico. En este sentido, ha recordado momentos en los que determinadas decisiones sobre estudios o facultades fueron cuestionadas o “ninguneadas”, pero que con el tiempo han demostrado su utilidad.

El presidente regional ha subrayado que el modelo autonómico ha permitido llevar servicios públicos esenciales a todo el territorio, especialmente en una comunidad extensa como Castilla-La Mancha, donde la dispersión poblacional exige, según ha señalado, una presencia equilibrada de infraestructuras.

Un campus para atraer talento y conocimiento

Sobre el nuevo Campus Biosanitario, García-Page ha destacado su papel como futuro polo de atracción de talento, investigación y desarrollo en el ámbito de la medicina y la salud.

Ha insistido en que la universidad es clave para evitar la “exclusión de talento” y para garantizar oportunidades formativas dentro de la propia región, evitando la salida de miles de estudiantes cada año a otros territorios.

“Sin universidad sería difícil entender cómo sería Castilla-La Mancha”, ha señalado, vinculando el crecimiento de ciudades como Ciudad Real o Guadalajara al desarrollo de su sistema universitario.

El presidente también ha avanzado la próxima aprobación de la primera Ley de Formación Profesional adaptada al modelo dual en España, destacando la importancia de esta formación como herramienta para mejorar la empleabilidad.

En su intervención, ha defendido que la riqueza futura de la región estará cada vez más ligada a la capacitación y al conocimiento, en un contexto donde la tecnología y la inteligencia, también la artificial, jugarán un papel determinante.

“La inteligencia será lo que cotice”, ha resumido, en referencia al valor creciente del capital humano en la economía del futuro.