El Ayuntamiento de San Clemente, la localidad más grande de la provincia de Cuenca gobernada por el Partido Popular, ha entrado en un impás político tras no lograr sacar adelante el presupuesto municipal de 2026. El Pleno celebrado este jueves ha dejado una imagen difícil de disimular para el PP, que dirige el Consistorio, con siete votos en contra frente a seis a favor, después de que dos concejales del propio equipo de Gobierno, Antonio Huerta y Ana Mota, hayan votado en contra de las cuentas presentadas por su propio Ejecutivo.

El resultado ha evidenciado de forma cruda la fractura interna que arrastra el PP en San Clemente desde hace meses y que vuelve a colocar al municipio en una situación de inestabilidad institucional. No se trata de un Ayuntamiento menor ni de un problema puntual. San Clemente es el principal bastión municipal del PP en la provincia y su bloqueo presupuestario traslada un mensaje de debilidad política que va mucho más allá del ámbito local.

La votación ha reabierto heridas que parecían mal cerradas desde la dimisión del anterior alcalde, Tomás Martínez, un episodio que ya dejó al descubierto las tensiones internas del partido. Aquella renuncia desembocó en la llegada de Víctor Camacho a la Alcaldía en un contexto marcado por la falta de cohesión, las disputas internas y una transición que nunca terminó de normalizarse. En ese proceso, Benjamín Prieto, entonces presidente provincial del PP, tuvo un papel determinante, en una etapa que ya fue descrita por distintos sectores del partido como especialmente conflictiva.

La incapacidad para aprobar el presupuesto municipal no es una cuestión menor desde el punto de vista de la gestión. Las cuentas de 2026 debían servir para dar cobertura a proyectos clave en infraestructuras, al mantenimiento de servicios públicos y al desarrollo de programas sociales, que ahora quedan en el aire. La situación genera una incertidumbre evidente tanto en el funcionamiento diario del Ayuntamiento como en la planificación a medio plazo, con el riesgo añadido de que San Clemente se vea abocada a una prórroga presupuestaria que limitaría su capacidad de actuación.

Crisis orgánica en el seno del PP de la provincia de Cuenca

Este nuevo episodio local conecta directamente con la crisis orgánica que arrastra el PP de Cuenca, en los últimos meses. Un partido provincial marcado por enfrentamientos internos, por la falta de consenso y por decisiones tomadas desde arriba que han provocado malestar en amplios sectores de la militancia.

Especialmente sonado fue el proceso de designación de la presidencia provincial, impuesto sin congreso y sin acuerdo interno, una maniobra que generó un profundo rechazo y que ha sido reprochada públicamente a Paco Núñez, líder regional del PP, por su forma de gestionar la organización en la provincia.

El caso de San Clemente aparece así como un síntoma más de un partido que hace aguas en Cuenca, incapaz de trasladar una imagen de unidad ni siquiera allí donde gobierna con mayoría. Que dos concejales del propio equipo de Gobierno tumben el presupuesto de su Ayuntamiento no solo revela una falta de disciplina interna, sino una ausencia de proyecto compartido y de liderazgo efectivo en uno de los municipios estratégicos para el PP en la región.