Después de cerrar la renovación de Ramos, de la gira china del Real Madrid, de convertirse en la mayor constructora de Europa por delante de la francesa VINCI (5% más de facturación a junio de 2015), de adjudicarse contratos en Australia y en Nueva Zelanda por más de 200 millones de euros…, Florentino Pérez planea disfrutar de su yate en Mallorca. Un yate con más de 10 años de antigüedad, que le consto 18 millones de euros y que, como todos los anteriores, lleva el nombre de su mujer María Ángeles (Pitina) Sandoval, ya fallecida. Su puerto base es Puerto Portals en Mallorca, donde el Pitina III atraca  junto con las embarcaciones de otros millonarios españoles y extranjeros. El propio Amancio Ortega, de las primerísimas fortunas del mundo (4ª según la lista Forbes), tiene un yate más modesto que el del presidente de ACS y del Real Madrid. Sólo El Pocero, y durante muy poco tiempo, llegó a hacerle sombra…

Fuentes del puerto deportivo comentan que no suele frecuentar mucho su yate, ni es de las personas que suela invitar a mucha gente cuando él no está a bordo. También señalan que todo cambió con la muerte de su mujer en mayo de 2012. Los años del Pitina II y el inicio del Pitina III fueron los más intensos de la familia Pérez en Mallorca, los años que coincidieron con los del gobierno de Jaume Matas, de 2003-2007, en el gobierno de Baleares.

Independientemente de que Florentino Pérez en su comparecencia en la comisión de investigación del Parlamento de Baleares sobre las irregularidades en la adjudicación de las obras del hospital de Son Espases declarara que casi no conocía a Jaume Matas, la realidad es muy distinta. Las empresas constructoras del Grupo ACS concentraron casi el 20% de las adjudicaciones de obra pública del Gobierno de Jaume Matas, por un valor superior a los 200 millones de euros en solo 4 años. Según un estudio de adjudicaciones que maneja el Fiscal Anticorrupción  Pedro Horrach, las empresas competidoras de Florentino Pérez, como las de los Entrecanales, Del Pino o Villar Mir, ninguna supera el 4% de las adjudicaciones en los mismos años. Pérez tendrá que declarar ante el juez Castro en septiembre por este caso, y bajar la famosa calle que conduce a los juzgados de Palma de Mallorca, igual que Urdangarin y compañía. Eso sí, él lo hace como testigo.

Hace unos días, la exconsejera de Sanidad de Baleares y pieza clave en el clan corrupto de Matas, Aina Castillo, relató a la fiscalía la implicación directa de Matas en la adjudicación del hospital y de cómo éste dio órdenes para amañar el concurso llegando a decir que: “Matas me dijo que si no se lo adjudicábamos a Florentino Pérez tendríamos un problema político”, declaró Castillo.



El círculo de amistades de Florentino Pérez destaca de él que siempre está haciendo negocios; que todo lo que hace está relacionado con contratar, con facturar… pero en sentido muy positivo… es una ambición buena. Esto parece ser la norma en todo lo que hace y las giras del Real Madrid tienen que ver mucho más con los negocios del Grupo ACS que con las necesidades deportivas del equipo. A nadie se le escapa que la gira de este año del Real Madrid por Australia, un país en el que el futbol es anecdótico, estaba directamente relacionada con la adjudicación a ACS de la construcción de una autopista en Sidney por casi 2.000 millones de euros. Florentino tenía que dar un impulso a su filial Cimic y nada mejor que contar con los jugadores blancos. El equipo visita también este verano Alemania, donde opera Hochtief, la filial de ACS,  a la que también hay que promocionar. El año pasado, la gira latinoamericana del Real Madrid siguió la ruta de adjudicaciones de obras de ACS en Guatemala y Perú. Diversas fuentes relacionan la política de fichajes del Real Madrid con las actividades de ACS. El caso más sorprendente sería el del noruego Martin Odegaard, un juvenil que ha dado escaso juego  y cuya incorporación a las filas de Real Madrid coincidió con el gran contrato ferroviario noruego, del que ACS al final quedó fuera. Otro caso sería el de James y las aspiraciones de ACS en Colombia.