Habrá conversaciones, pero no darán fruto. Esa es la convicción de todos los interlocutores, seguros de que no habrá investidura de Susana Díaz hasta después de las elecciones municipales del día 24. Si la política siempre ha tenido algo de teatro, cosa que nunca han negado ni siquiera sus protagonistas más eximios, esta semana en Andalucía lo tendrá por partida doble. Los partidos andaluces que el jueves 14 tienen que verse otra vez las caras en el Parlamento para votar por tercera vez han vuelto a contactar nuevamente hoy y parecen –solo parecen– haber quedado en hacer un último intento de desbloquear la situación, aunque ninguno de los contendientes cree sinceramente que se vaya a desbloquear nada. El PSOE andaluz no arroja la toalla. Al menos en apariencia. Su secretaria general y presidenta en funciones, Susana Díaz, y su número dos, Juan Cornejo, han anunciado que este mismo lunes se han puesto en contacto con el resto de grupos con representación en el Parlamento andaluz "para que de aquí al jueves aporten de verdad lo que tengan que aportar para abordar un debate serio y sosegado" de cara a su investidura, según palabras de Díaz. Podemos, Ciudadanos e IU se muestran formalmente dispuestos a reanudar las negociaciones con el Partido Socialista, pero los unos y el otro dan por hecho en privado que no habrá investidura de Susana Díaz hasta después de las elecciones. El PP, en cambio, dice que “no va a estar en una pantomima de diálogo". YO DIALOGO, TÚ DIALOGAS, ÉL DIALOGA... Se trata, en realidad, de un simulacro de negociación porque ninguno de ellos quiere aparecer ante el voluble electorado como la oveja negra que se niega a dialogar. La negociación de verdad tendrá lugar a partir del día 24. Para esa fecha el Partido Popular confía en ser el primer partido en la mayoría de las capitales, posición que podría utilizar como moneda de cambio con la investidura. Aun así, tanto al PP como al resto de partidos de la oposición les preocupa un castigo del electorado por la situación de bloqueo del gobierno andaluz. ¿Por qué no habrá acuerdo? Porque ninguno de los interlocutores ha modificado su posición de la semana pasada, cuando votaron no a la investidura. Ciudadanos y Podemos, los dos partidos con quienes el PSOE ha hecho más aproximaciones, se mantienen en sus trece: el primero no facilitará la investidura mientras no tenga por escrito que Manuel Chaves dimite como diputado en el Congreso, pero el PSOE no piensa entregarle ningún papel que diga tal cosa. Y el segundo reclama que la Junta cancele todas sus cuentas con los bancos que desahucien a familias sin alternativa habitacional, pero el PSOE replica que hacerlo sería prevaricación: se basa para ello en un informe del gabinete jurídico de la Consejería de Hacienda, informe que a su vez Podemos considera un mero paripé, y argumenta su posición esgrimiendo un dictamen propio que dice lo contrario. ROMPER CON EL PASADO Mientras tanto, el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, reiteraba este lunes que, para que pueda comenzar la legislatura en Andalucía con Susana Díaz como presidenta, quiere por escrito el compromiso de que el expresidente de la Junta Manuel Chaves, imputado en el caso de los ERE falsos, abandonará su escaño. No sirve, dice, que haya gente nueva en el PSOE si no son capaces de "romper con el pasado". Ante este exigencia el PSOE responde que nunca supeditará un acuerdo al futuro de personas concretas, y recuerda que el expresidente ya ha dicho que dejará la política cuando termine esta legislatura. Por su parte, el portavoz del PP-A en el Parlamento de Andalucía, Carlos Rojas, ha reprochado el "inmovilismo" de la candidata socialista, ha calificado como "un nuevo engaño" que Díaz anuncie contactos que "no se han producido" y ha subrayado que "una vez más dice una cosa y hace otra". En este sentido, critica que "mientras pide diálogo, Díaz ordena a los dirigentes de su partido insultar y descalificar permanentemente al PP y a sus dirigentes". 'NO SE ENTERA' Tanto Díaz como Cornejo, en sendas comparecencias ante los medios, volvieron a hacer hincapié en el que sin duda es el eje argumental de sus críticas a los partidos de la oposición: le están negando a Andalucía que tenga un Gobierno y lo están haciendo por puro tacticismo, porque tienen un ojo puesto en los resultados del 14 de mayo. "A partir de este momento será inexplicable que los ciudadanos tengan que seguir soportando que no haya un gobierno porque algunos estén echando cuentas para que les salgan en Valencia, Madrid o Barcelona", ha señalado la líder del PSOE andaluz. Su número dos, Juan Cornejo, puso el foco de sus críticas en el líder del PP, Juan Manuel Moreno, de quien en un momento de la rueda de prensa llegó a decir que “no se entera”. Cornejo tendió la mano al PP al igual que al resto de los grupos, pero fue el único contra el que arremetió con dureza. Uno de sus reproches fue que entre sus casi 150 medidas propuestas al PSOE para facilitar la investidura figuran inversiones, solo en obras púbicas, por valor de 5.744 millones de euros para 2015, que es “el equivalente al 50 por ciento de toda la inversión del Ministerio de Fomento para toda España”.