Según ha publicado el diario digital Extra Jaén, la dirección provincial del Partido Popular jienense ha informado en los últimos días a su instancia superior de la formación a nivel regional la propuesta por la cual piden situar a María Luisa del Moral como candidata del PP a la alcaldía de Jaén en las próximas elecciones municipales, que se celebrarán en mayo de 2027. Un movimiento este que acabaría con las aspiraciones en la ciudad de Agustín González, que apenas ocupó un año el bastón de mando de la ciudad y cuya fuerza política viene disminuyendo, para devolver a la primera línea a la que fuera viceconsejera de Salud de la Junta de Andalucía durante las recientes polémicas en torno a los cribados del cáncer de mama y el aumento exponencial de las listas de espera en la Sanidad Pública de la comunidad autónoma.

Tal y como señala este medio de comunicación jienense, aunque la dirección regional del Partido Popular no ha confirmado todavía el papel que podría jugar María Luisa del Moral en los próximos comicios municipales, desde Jaén se ha recalcado a Sevilla la fuerza que posee su perfil y la elevan como una de las mejores opciones para liderar a la formación en esta ciudad y desarrollar el proyecto de los populares.

Una Consejería de Salud cargada de polémicas

Durante dos años, María Luisa del Moral ostentó el cargo de viceconsejera de Salud de la Junta de Andalucía. Fueron dos años en los que dispuso de un papel de especial relevancia en la gestión una administración pública que en poco tiempo ha protagonizado severas polémicas, ante el significativo aumento de las listas de espera en los centros sanitarios andaluces, que superan los 100 días para una intervención quirúrgica o consultas externas con especialista, y el escándalo de los cribados del cáncer de mama, el cual generó el pasado verano una considerable sensación de temor a los andaluces y andaluzas.

Tanto Catalina García como Rocío Hernández debieron dimitir como consejeras por estas controversias y el mal funcionamiento del actual sistema sanitario público andaluz. Si bien, no fue hasta noviembre del pasado año cuando María Luisa del Moral decidió dejar su por "motivos personales", tras asumir Antonio Sanz el área que dejaba Hernández por las polémicas generadas.

Ahora, tras tomarse el tiempo de descanso del que quería disfrutar, tal y como señaló en una entrevista a Diario Jaén, parece ser que María Luisa del Moral no regresaría a la medicina, pues era médico antes de entrar en política, sino que volvería a la carrera política como candidata del PP a la alcaldía de Jaén, la cual perdió esta formación política tras la moción de censura que el PSOE presentó contra Jaén Merece Más y que derrocó al Ejecutivo local de Agustín González, el cual estaba experimentando multitud de críticas.

Una familia dedicada a la política

El hogar de María Segovia mantiene una estrecha vinculación con el mundo político. Tres de las personas más cercanas de la que fuera viceconsejera de Salud y, previamente, diputada del Congreso de los Diputados gozan de especial fuerza en el Partido Popular jienense, siendo su marido, Miguel Segovia, uno de los hombres fuertes de la formación en la provincia y su hija, María Segovia del Moral, actual concejala del Ayuntamiento de Jaén y que, hace no mucho, también sonó como posible candidata a la alcaldía. Tres figuras de la política jienense que han protagonizado distintas polémicas.

Por un lado, Miguel Segovia acumuló una larga trayectoria en el Ayuntamiento de Jaén, donde ejerció cargos como concejal de Urbanismo y primer teniente de alcalde. Su carrera ha estado rodeada de polémica por diversas cuestiones que generaron críticas tanto desde la oposición como desde sectores de la sociedad civil. Ya en los años 2000, Segovia fue implicado en lo que se conoció como el “caso Bariloche”, una querella por supuestas demoras en la ejecución de una vía pública que afectaban a una discoteca de la que él había sido socio, lo que provocó un debate sobre posibles conflictos de interés en su gestión pública. La Audiencia Provincial desestimó posteriormente uno de los recursos que había presentado contra las acusaciones, aunque el enfrentamiento político sacó a la luz tensiones internas dentro del propio PP jienense.

Otra gran controversia asociada a Segovia fue su papel como presidente de la Sociedad Municipal de Comunicación e Imagen (Somucisa) en el llamado “caso Onda Jaén”, en el que la gestión de la radiotelevisión municipal y la contratación de una productora vinculada a polémicas programaciones generaron denuncias e incluso imputaciones por posibles delitos de prevaricación y malversación. Además, en el pasado también tuvo acusaciones de no declarar actividades empresariales relacionadas con el sector de la construcción mientras ostentaba responsabilidades urbanísticas, lo que planteó dudas sobre incompatibilidades administrativas.

Por su parte, su hija María Segovia, actualmente concejala del Ayuntamiento de Jaén por el PP, ha sido otra figura objeto de debate público. Su gestión, antes de la moción de censura, en áreas como Igualdad y Servicios Sociales ha provocado confrontaciones políticas, especialmente cuando la oposición y colectivos sociales exigieron su cese por cuestionar en redes sociales aspectos de la violencia de género, llegando a decir que no se debía “victimizar a las mujeres” ni “culpar en exceso a los hombres” y que había que mostrar “respeto” y “protección” a hombres que sufren el “escarnio público de falsas denuncias”, algo que numerosos grupos consideraron inadecuado para su cargo.

Otra polémica protagonizada por María Segovia se originó cuando, también durante su gestión como concejala responsable del área de Asuntos Sociales, se publicó en las redes sociales institucionales del Patronato Municipal una fotografía en la que varios trabajadores del Ayuntamiento aparecían señalados con etiquetas que sugerían su afiliación o simpatía política. Esto fue interpretado por la oposición, sindicatos y grupos políticos adversarios como un “señalamiento político” de empleados públicos, algo que contraviene principios básicos de neutralidad e imparcialidad en la administración pública. El PSOE incluso pidió que el alcalde depurase responsabilidades y cesase a Segovia por este hecho, calificándolo de grave y atentatorio contra los derechos de los trabajadores, al exponer supuestas afiliaciones partidistas de funcionarios que no deberían estar sujetos a ese tipo de clasificación en un contexto institucional. Segovia reconoció el error y pidió disculpas públicamente por la publicación, aunque esta respuesta no cerró del todo el debate político generado. 

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio