El pulso abierto entre el PP y Vox en el Ayuntamiento de Sevilla por la futura mezquita del Polígono Sur ha entrado en una nueva fase. Después de que el Gobierno municipal confirmara que concederá la licencia de obras al proyecto tras recibir informes favorables de la Gerencia de Urbanismo, el Ejecutivo de José Luis Sanz ha elevado este viernes el tono frente a su hasta ahora aliado y ha dejado claro que no permitirá que "intereses ideológicos o partidistas" condicionen una decisión administrativa reglada.

La respuesta llega después de que Vox anunciara que recurrirá judicialmente la autorización si finalmente sale adelante el próximo martes en la Comisión Ejecutiva de Urbanismo. Sin embargo, el delegado de Urbanismo, Juan de la Rosa, ha defendido que el Ayuntamiento no dispone de margen para actuar de otro modo cuando un proyecto cumple los requisitos urbanísticos exigidos por la normativa.

"Bajo ningún concepto vamos a poner encima de la mesa intereses ideológicos o partidistas ante una licencia perfectamente reglada", ha asegurado el responsable municipal tras la Junta de Gobierno Local, marcando así distancias con la posición defendida por la formación de Santiago Abascal.

Un choque que va más allá del urbanismo

La controversia trasciende ya el propio proyecto arquitectónico y evidencia las diferencias entre PP y Vox sobre cómo gestionar un expediente administrativo convertido en un símbolo político.

El origen del conflicto se remonta al pasado 10 de julio, cuando Vox logró que la Comisión Ejecutiva de Urbanismo retirara temporalmente del orden del día la concesión de la licencia. El Gobierno local aceptó entonces solicitar nuevos informes técnicos y jurídicos para analizar las dudas planteadas por la formación ultraderechista acerca de la compatibilidad de usos de la parcela y la conveniencia de abrir un proceso extraordinario de participación ciudadana.

Dos semanas después, esos informes han desmontado los argumentos esgrimidos por Vox. Según ha explicado Juan de la Rosa, tanto el informe técnico como el jurídico concluyen que el uso previsto para el complejo es compatible con la calificación urbanística del suelo y que no existe fundamento legal para exigir una consulta vecinal adicional.

El delegado ha defendido incluso la decisión inicial de solicitar esos informes como un gesto de "lealtad institucional", pese a que el recurso presentado por Vox apenas ocupaba "tres folios con pocas explicaciones". Ahora, añade, una vez despejadas las dudas planteadas, el Ayuntamiento está obligado a continuar con la tramitación.

Vox eleva la presión y anuncia una batalla judicial

Lejos de aceptar las conclusiones de la Gerencia de Urbanismo, Vox ha endurecido su discurso y ha elevado la confrontación con el Gobierno municipal. El grupo municipal sostiene que será "imposible" respaldar a un Ejecutivo que, a su juicio, "pone alfombra roja a una mezquita" y mantiene que la futura licencia incurre en una ilegalidad. Por ello, ha anunciado que recurrirá a los tribunales si el próximo martes la Comisión Ejecutiva aprueba definitivamente el proyecto.

El concejal Fernando Rodríguez Galisteo ha cuestionado además la naturaleza del informe emitido por Urbanismo, asegurando que se trata de un documento "meramente técnico" y no de un verdadero informe jurídico. Vox insiste en que el edificio tiene un uso eminentemente religioso y sostiene que, según su interpretación del Plan General de Ordenación Urbana, el proyecto no cumpliría determinados parámetros urbanísticos.

La formación también vuelve a reclamar una consulta ciudadana al considerar que se trata de un edificio singular y mantiene su rechazo frontal a la construcción del centro islámico, al que define como un "centro de islamización". "Queremos seguir viviendo con nuestra identidad", han afirmado sus representantes, que aseguran movilizarán "todos los dispositivos del partido" para intentar frenar la iniciativa.

Los promotores apelan al Estado de derecho

Mientras continúa la batalla política, la Fundación Mezquita de Sevilla ha recibido con satisfacción el respaldo de los informes municipales. Desde la entidad promotora valoran que el Ayuntamiento mantenga la tramitación administrativa conforme a criterios legales y consideran que las instituciones están demostrando que "la ley está por encima de las ideologías".

El proyecto contempla la construcción de un centro cultural islámico en una parcela privada del Polígono Sur, junto al parque Celestino Mutis. Diseñado por el arquitecto sevillano Guillermo Vázquez Consuegra, el complejo combinará un espacio de culto con instalaciones de carácter sociocultural, incluyendo aulas para actividades formativas, zonas de coworking, cafetería y distintos servicios abiertos a la ciudadanía.

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