La Federación Andaluza de Memoria Democrática rechazó la celebración de las jornadas “1936: la guerra que todos perdimos”, de la que tuvo conocimiento por los medios, porque en su opinión, partían de un relato histórico muy repetido, pero erróneo por reiterar la teoría de los bandos y las dos Españas o la supuesta guerra entre hermanos.
Afortunadamente las críticas a su filosofía, a algunos de sus participantes y el erróneo y equidistante título, han obligado a sus organizadores, el escritor Arturo Pérez-Reverte y el periodista de Canal Sur, Jesús Vigorra, ha suspenderlo y no celebrarlo.
Para la Federación Andaluza de Memoria Democrática este enfoque adoptaba una mirada equidistante que normaliza que hubiera blanqueado el golpe de Estado de 1936 y la dictadura franquista, obviando de manera deliberada la represión sistemática ejercida durante décadas contra la población civil en tiempo de paz.
En estas jornadas, cuestionaban los memorialistas andaluces, participan personas públicas que no solo no han reconocido la dictadura, sino que pertenecen a partidos que siguen defendiendo de forma ambigua aquella época, incluso en algunos casos, ensalzándola por rédito electoral, y utilizando el discurso de la reconciliación o la concordia.
Para la Federación este tipo de planteamientos no contribuyen a una convivencia democrática basada en la defensa de los derechos humanos sobre los principios de verdad, justicia y reparación, sino que perpetúan la desmemoria y, con ello, la impunidad.
Por ello, denunciaron que se llevasen a cabo “unas jornadas a todas luces capciosas, precisamente en Sevilla, donde tenemos una de las mayores fosas de Europa sin recuperar, por la falta de voluntad política de la derecha”.
También reclamaron a las entidades organizadoras que rectificasen y apostasen por un enfoque riguroso y respetuoso, tal y como, finalmente, ha ocurrido con su suspensión.
La crisis en la celebración de este evento falsario, comenzó con las críticas del escritor David Uclés y su decisión de no asistir porque también figuraban como invitados el expresidente del Gobierno José María Aznar y el cofundador de Vox, Iván Espinosa de los Monteros.
La reacción de Pérez-Reverte fue muy despreciativa al tachar a Uclés de haberse manifestado "en un tono lastimero e infantil que ofende cualquier inteligencia" declinando la invitación por negarse a compartir mesa con algunos de los ponentes.
En paralelo, el líder nacional de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, también se borró del programa en que estaba anunciado como participe en una mesa redonda con otros dirigentes políticos.
El coordinador federal de IU alegó que no compartía la tesis de la equidistancia que sugería el título “porque es un intento de revisar la lectura trágica y desigual de la guerra civil española".