Juan Manuel Moreno Bonilla, candidato a la presidencia de la Junta de Andalucía por la gracia de Rajoy, Arenas y Soraya Sáenz de Santamaría ha podido, contra todo pronóstico, tener una Semana Santa tranquila. Tras los nefastos resultados obtenidos en las elecciones andaluzas llevando a su partido a una situación de grave peligro, se esperaba un gesto, una decisión importante para intentar corregir una deriva que trasciende el simple marco regional. Se esperaban peticiones de reacción-dimisión, críticas de dirigentes nacionales y petición de responsabilidades por llevar al barco de la derecha andaluza al naufragio.

Pero he aquí que la mano que siempre mece la cuna del PP andaluz y parte del nacional, la de Javier Arenas, en una jugada tan habilidosa como peligrosa para la estabilidad del partido, ha lanzado una cortina de humo para impedir que los ojos de los dirigentes del PP nacional y los barones territoriales se centren en el desastre y de paso, exijan adopción de medidas contundentes en el PP andaluz. Al menos de momento.

"Los que perdieron las elecciones en Andalucía intentan ahora desestabilizar el PP". Esa acusación más que directa de Carmen Riolobos, la persona de más confianza de la secretaria General, Dolores de Cospedal, no ha ido dirigida a los que verdaderamente fueron derrotados en las urnas porque fueron a ellos, Moreno Bonilla a la cabeza, a los que electorado dejó de votar al ser integrantes de las candidaturas autonómicas. No, el dardo señalaba claramente a Javier Arenas, y en la segunda parte de la frase lo dejaba meridianamente manifiesto “esos que no han ganado nunca o que no se han presentado a unas elecciones, se están dedicando a desestabilizar el Partido Popular”.

Arenas y su entorno había filtrado días antes a los medios un escenario interesado que abocaba a que ante la situación alarmante y de negro futuro en el PP nacional, Rajoy estaba dispuesto a despojar a De Cospedal de su cargo como número dos del partido. Algunos entusiasmados por la trama, el argumento y el desenlace llegaban más lejos y colocaban al propio Javier Arenas en el lugar del que desocupaban a la manchega.

Quienes han criticado estas maniobras lo atribuyen a algo de conocimiento público y notorio como es la animadversión entre ambos personajes, De Cospedal y Arenas. Eso es cierto. El de Olvera está impregnado de una ambición sin límites y dotado de un machismo que no le ha hecho superar que una mujer, otrora subordinada suya en el ministerio de Trabajo, esté por encima de él en el escalafón orgánico y en la toma de decisiones del PP.

Arenas es como el marido, que tras una noche de farra, llega de madrugada a casa y su esposa le pide explicaciones. Él se enfada, grita y dice que viene de resolver problemas, de horas extras laborales y encima le piden que se justifique. La mejor defensa ha sido un ataque para aplacar a quienes desde Madrid iban a pedir cabezas en Andalucía y de paso la de quienes lo nombraron, entre ellos Arenas. Ahora el problema no es Juanma, no es el fiasco ni el batacazo andaluz, ahora el problema se traslada a Génova 13 aunque termine afectándole al propio Mariano Rajoy.

Juan Manuel Moreno Bonilla sabía que las recientes elecciones andaluzas eran determinantes en el futuro de partido. Sabe que las extrapolaciones de unas regionales andaluzas a unas municipales y a otras autonómicas no deben hacerse. Pero a la vista de lo ocurrido, del tamaño ingente de la derrota, del crecimiento de Ciudadanos, de la holgada victoria del PSOE -que piensa que la sombra del PASOK ya no es tan alargada y que ha sido erradicada-, de los negros nubarrones prelectorales y, sobre todo, del caos en que se ha convertido el Partido Popular y los navajazos entre familias y las guerras internas que han aflorado; repito que a la vista de todo ello hay quien ya lamenta en el PP que los comicios andaluces no sean extrapolables; ‘ojalá lo fueran’ piensan algunos, ‘con un 26,76 % de los votos nos conformaríamos’ en próximas elecciones ¡La que has liado, Juanma, la que has liado!... y lo peor puede que esté por llegar.

* Juan Luis Valenzuela es periodista, historiador y coordinador de ElPLURAL.COM en Andalucía
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