El candidato de Ciudadanos a la Alcaldía de Málaga está poniendo de los nervios al Partdio Popular malagueño. Tras el varapalo sufrido en las elecciones locales por la lista del PP en la capital donde perdió seis concejales -bajando de 19 ediles a 13- y situarse su actual alcalde, Francisco de la Torre, en una peligrosa minoría tras años de mayorías absolutas, ahora el alcaldable y concejal de Ciudadanos, Juan Cassá, dice que quiere ser alcalde con tan solo tres ediles.

Sorprendente propuesta
Desmarcándose claramente de la estrategia de Albert Rivera de no negociar sillones ni cargos y quedarse en la oposición, Cassá ha sorprendido al Partido Popular y al resto de formaciones ya que al conseguir solo tres actas de concejal y ser el PP la lista más votada con 13 seguido del PSOE con 9,  las negociaciones parecían que desde Ciudadanos se abordarían desde la perspectiva de que la alcaldía la ostentase el actual regidor del PP, la fuerza que ganó las elecciones.

¿Va de farol o es un offsider?
Según sus primeras declaraciones, farol o no, momento "cinco minutos de gloria o no"offsider, Cassá lo va a poner difícil, tanto que su idea, sorprendente pero existente según lo afirmado ayer por él, es plantear al PP, que el gobierno de la capital con mayor población debe ser presidido por Ciudadanos y el propio Juan Cassá, su alcalde. a cambio de que los populares renuncien a tan importante alcaldía, Ciudadanos posibilitaría que el PP gobernase en Diputación y en seis ayuntamientos importantes donde los populares han perdido la mayoría absoluta aunque fueron la lista más votada.

La poderosa Diputación en juego también
La exclusiva se ha dado desde las páginas de El Mundo-Málaga. Este rotativo publica que "según miembros de este partido muy cercanos a Cassá éste pretende negociar la Alcaldía de Málaga a cambio de facilitar el gobierno de la Diputación y algo más de media docena de ayuntamientos de la provincia.

Cassá es miembro de la dirección nacional de Ciudadanos
Añade el medio que esta trascendental posición del líder de Ciudadanos es conocida por tan solo unos determinados miembros del entorno y de confianza de este. No ha sido debatida aun con la dirección de Ciudadanos en Málaga ni se ha llevado a los órganos regionales de la formación naranja y obviamente también la ignoraría, hasta hoy, el líder máximo, Albert Rivera. Resulta extraño este último dato ya que el candidato de C's en Málaga también es miembro de la dirección nacional.

En el alero seis ayuntamientos importantes populares
La estrategia de Cassá pasa por plantear al PP que le deje la Alcaldía de Málaga a él y a cambio Ciudadanos permitiría gobernar a los populares en la poderosa Diputación provincial donde el portavoz del PP andaluz y presidente provincial del partido ha gobernado hasta ahora con mayoría absoluta y, ahora en minoría, podría necesitar los votos del partido naranja para repetir mandato. La oferta o cambalache se extiende a posibilitar que candidatos populares a alcaldes accedan a los sillones de primer edil en otras seis localidades, muy importantes en la provincia, entre ellas Torremolinos, Mijas y Rincón de la Victoria. En estos municipios el sentido del voto de los concejales elegidos en las listas de C's son necesarios para que gobierne o no el PP.

Si el PP no acepta se irá al PSOE
La segunda parte de estas insólita oferta comenzaría si el PP, como es lógico, rechaza la propuesta. En ese caso se le daría la vuelta a la tortilla y el líder de Ciudadanos ofrecería las mismas alcaldías y el propio gobierno y la presidencia de la Diputación a los socialistas. Para esos acuerdos se necesitarían el concurso de otras formaciones representadas en el Ayuntamiento de Málaga, en los otros seis consistorios locales y en la propia Corporación provincial.

Reacciones PSOE y PP
La reacción no se ha hecho esperar. El alcalde Francisco De la Torre ha afirmado con dureza no exenta de ironía que "si Cassá no quiere cargos ni carguitos", me parece mal que aspire a ser alcalde". De la Torre ha afirmado al diario "SUR" que "no tiene sentido que quiera ser regidor el cabeza de lista de la cuarta formación en número de votos". Por parte del PSOE, la candidata María Gámez afirma que "empezará a dialogar con todos sin ningún apriorismo", sin cerrar ninguna posibilidad, incluida la de Cassá como alcalde.  Por su parte el secretario general del PSOE, Miguel Ángel Heredia, sin entrar a valorar la propuesta de Ciudadanos, si ha dejado abierta la puerta, al menos para hablar, con todas las formaciones alegando que  "los malagueños han votado que quieren cambio".