El presidente de la Junta de Andalucía, Moreno Bonilla, ha encarnado este año en las Cabalgatas de Sevilla al Rey Baltasar. El papel que ha jugado el presidente ha sido profundamente criticado por la oposición, al entender que era un movimiento cínico al politizar una fiesta dedicada a los más pequeños y de tanta trascendencia en la sociedad, y de la que se ha hablado largo y tendido. Más allá de estas polémicas, donde también se ha criticado el 'blackface' del líder del Ejecutivo andaluz, en el día de ayer Moreno Bonilla visitó el Hospital de Valme (Sevilla) vestido de Rey, para llevar el entusiasmo de la navidad a niños y jóvenes ingresados en estas fiestas. Un gesto que también ha sido profundamente criticado, dado que la figura política, debajo del 'atrezzo' de Baltasar, es el responsable político de que actualmente haya en Andalucía dos millones de personas en listas de espera y que se hayan desviado 4.600 millones de euros a la sanidad privada. Una gestión que ha provocado que la sanidad sea, actualmente, el problema que más afecta a los andaluces.

La trayectoria política del presidente andaluz desde que llegara al Palacio de San Telmo allá por 2019 siempre se ha caracterizado por la 'medición' de sus pasos y palabras. En esa aura de moderación en la que Moreno se envuelve y trata de venderse a la ciudadanía, el presidente no daba puntada sin hilo en cada uno de sus movimientos. Tanto, que hace cuatro años los andaluces y andaluzas le premiaron en forma de mayoría absoluta para hacer y deshacer a su antojo. Este antojo, precisamente, ha colmado de poder y soberbia al mismo presidente. No son pocos los parlamentarios andaluces que reconocen en privado que al presidente de la Junta de Andalucía solo lo ha "destruido" él mismo, su propia soberbia, su ansia de poder. El querer conservar la mayoría absoluta por encima de todo. Y, aunque las encuestas dibujan un riesgo más que evidente, el mensaje de Moreno sigue siendo el mismo, aunque sus gestos y acciones no van en consonancia con el primero.

Desde septiembre, esa disonancia entre el 'Juanma Moreno' de otros años y el 'Bonilla' que estamos viendo es cada vez es más evidente. La gestión de la crisis de los cribados así lo evidencia. Y el gesto que aquí comentamos, su visita al Hospital de Valme vestido de Baltasar, lo confirma. Según el último CIS andaluz, el Centra, Moreno Bonilla ha sufrido un claro desgaste, donde la mayoría de los andaluces (56%) considera su gestión "mala o muy mala" al frente de la Junta de Andalucía. El gesto de visitar el Valme, de Baltasar, con la sanidad "agonizando", ha sido criticado por su "cinismo insoportable".

La líder de Podemos Sevilla, Susana Hornillo, lo ha expresado de este modo en sus redes sociales: "El responsable de llevar a la sanidad pública andaluza a la agonía con recortes y privatizaciones, montó anoche un acto de propaganda en un hospital público de Sevilla disfrazado de Baltasar. Es de un cinismo insoportable". 

La realidad, es que el balance de la gestión de la sanidad andaluza de Moreno Bonilla deja un diagnóstico evidente: dos millones de andaluces en listas de espera y 4.600 millones de euros para la sanidad privada. Así lo denunciaba, en el Día de los Inocentes la portavoz de Salud del PSOE-A, María Ángeles Prieto, bajo la advertencia de que estos números "no son una inocentada".

La socialista destacó la "indecencia" de la gestión del Partido Popular, subrayando que pese a contar con más recursos económicos que nunca, el Gobierno andaluz ha batido récords de pacientes en listas de espera, con hasta dos millones de andaluces en las mismas, mientras se sigue produciendo un desvío de fondos al sector privado que acumula ya un montante de 4.600 millones de euros. "Moreno Bonilla empezó el año intentando ocultar los datos y lo termina con una cifra récord que es una vergüenza para nuestra tierra", afeó Prieto.

En este sentido, la secretaria de Salud insistió en que existen más de dos millones de andaluces "atrapados" en las listas sanitarias, un millón esperando una operación o especialista y otro millón aguardando una prueba diagnóstica, esta última sin publicar por el Gobierno andaluz. Prieto alertaba de que esta situación crea una suerte de "limbo sanitario diseñado por la Junta" para "maquillar las estadísticas", donde miles de personas no aparecen en los registros oficiales hasta que el sistema decide incluirlas. La socialista denuncia que esto "finge una mejoría que no se corresponde con la realidad de colapso que viven los hospitales".

"Nos han llevado a terribles situaciones como la crisis de los cribados del cáncer de mama, mientras la sanidad privada tiene para el próximo año más recursos que nunca, un total de 705 millones de euros. Frente a ello, las inversiones sanitarias públicas se reducen en 244 millones de euros respecto al presupuesto vigente", sentenciaba Prieto.

Desgaste de Moreno Bonilla

El último Centra dejó algunos datos que deberían preocupar al presidente de la Junta de Andalucía, evidenciando un claro desgaste de su figura y de su gestión. En primer lugar, centrémonos en el citado desgaste. Para ello, nos serviremos de una simple comparativa: Centra de 2025 vs Centra de 2024. Un año natural para juzgar la visión de los andaluces respecto al Gobierno andaluz. En 2025, los andaluces detectan tres problemas fundamentales que “más les afecta”: Sanidad (22,2%), precios elevados (13%) y falta de trabajo (11,1%). El partido que mejor podría dar solución a estos problemas, según las propias personas que han respondido son: PP (17,5%), muy cerca PSOE (15,5%) y Vox (14,7%).

En 2024, el panorama era muy diferente. Respecto a los problemas que más afectaban los andaluces, el ‘podio’ estaba conformado por la falta de trabajo (14,5%), la sanidad (13%) y el acceso y precio de la vivienda (6,1%). Aparte de comprobar cómo, en tan solo un año, las consecuencias del modelo del PP han impactado en la ciudadanía, trasladando el problema de la sanidad desde un 13% a un 22%, también se nota el desgaste a la hora de decidir quién es el partido que mejor respuesta daría a dichos problemas. En 2024 el PP encabezaba dicha respuesta (18,6%), con una distancia importante respecto a PSOE (12,9%) y Vox (8,4%), que este año han recuperado.

Este 2025, el 56% de los andaluces cree que la gestión del PP en Andalucía en los últimos tres años (desde la mayoría absoluta) ha sido “mala o muy mala”, por el 39,9% que la califica de “buena o muy buena”. Moreno Bonilla, como presidente, es valorado por el 41,2% de los andaluces como “buena o muy buena” gestión, frente al 55,8% que opina que su gestión ha sido “mala o muy mala”. En 2024, por ejemplo, tan solo valoraban como “mala o muy mala” la gestión del presidente un 23,3% de los andaluces, lo que implica un desgaste de su figura brutal.

En términos de esperanza, los andaluces se han vuelto más negativos. En 2024, los andaluces calificaban la economía andaluza, respecto al conjunto de España, en términos neutros, considerando el 40% que nos iría mejor que al resto de España y el 40% pensaba al contrario. No obstante, este 2025 el 62,7% piensa que a Andalucía le irá peor que al resto de España.

Aún así, el candidato que sigue postulándose como favorito para alzarse como el más votado en unos hipotéticos comicios electorales es el propio Moreno Bonilla, con un 33% de los apoyos, según el Centra. Le siguen la candidata del PSOE, María Jesús Montero (19,4%) y el candidato de Adelante Andalucía, José Ignacio García (7,1%). No obstante, otro dato a tener en cuenta es la simpatía que despierta en los andaluces los diferentes partidos, situándose el PSOE en primera posición (18,8%), seguido por PP (17,7%), Vox (15,1%) y Por Andalucía (11,7%).

Otro dato a tener en cuenta es la fuerza que pueden despertar los propios partidos a diferentes niveles -autonómicos y estatal-. Respecto a la pregunta mencionada sobre qué partido podría dar respuesta mejor a los problemas planteados, si preguntan en Andalucía la respuesta es: PP (17,5%), PSOE (15,5%) y Vox (14,7%); pero si la pregunta es a nivel estatal, el partido de Abascal se situaría como ‘favorito’, llevándose un 15,8%, respecto al 15,3% del PSOE y, en tercer lugar, un 13,7% del PP.

Y por último, la estimación electoral deja entreabierta, de nuevo, una pérdida de mayoría absoluta del PP de Moreno Bonilla, volviendo a retroceder estimación de voto respecto al último barómetro. De este modo, según los datos que maneja el Centra, el Partido Popular lograría entre 53 y 55 escaños (donde se sitúa el límite de la absoluta), siendo la fuerza más votada con un 40,2%. Como segunda fuerza se situaría el PSOE-A con un 21,4% de los apoyos y situándose entre los 25 y los 28 escaños. Como tercera fuerza, y siendo el partido que más crece -mínimo cinco parlamentarios más de los actuales, Vox, que lograría el 17,5% de los apoyos, situándose entre los 19 y 22 escaños. Como cuarta y quinta fuerza,  Por Andalucía lograría un 7,5% de los votos, entre 5 y 6 escaños. Y, por último, Adelante Andalucía sumaría un 6,1% de los apoyos, lo que le llevaría a conservar los dos diputados e, incluso, optar a un tercer representante.